El sexo protegido refiere a las prácticas sexuales que incluyen el uso correcto de métodos de barrera, como los condones (tanto interno como externo, ya sea de látex o de poliuretano) o recurriendo a cualquier otra barrera (como guantes, dedales o cuadros de látex) que evite el contacto con las mucosas y las secreciones corporales, tales como semen, líquido preeyaculatorio, sangre y fluidos vaginales, para prevenir tanto infecciones de transmisión sexual (ITS) como embarazos no planeados. Estas barreras ayudan a reducir significativamente los riesgos asociados con las relaciones sexuales, y su uso debe ser adecuado y constante para que sean efectivos.
Cabe destacar que, si bien el sexo protegido es una de las mejores opciones para reducir el riesgo de contraer alguna infección de transmisión sexual (ITS), hay que tener en cuenta que no llega a ser una protección absoluta, no sólo porque depende del grado de conocimiento respecto al uso correcto de tales métodos de barrera, sino que siempre existe un margen de posibilidad —aunque sea mínimo— de que el método de barrera falle (por ejemplo, que llegue a romperse). Frente a ello, también es importante conocer las medidas a tomar en caso de que esto suceda.
Por otra parte, una parte importante del sexo protegido es que debe incluir una adecuada negociación para la toma de decisiones sobre las actividades sexuales que se llevarán a cabo (COESPO, 2010). El diálogo, la negociación, el establecimiento de acuerdos, la posibilidad de expresar sin coerciones lo que a uno le gusta y lo que no, así como la construcción de un consentimiento informado son parte importante de las medidas a incluir tanto en el sexo seguro como en el sexo protegido.
Otro factor que debe destacarse es la importancia de no llevar a cabo ninguna de estas prácticas bajo el influjo de alcohol, drogas o estupefacientes, pues pueden poner en riesgo la seguridad de los participantes durante un encuentro erótico-sexual.
Si quieres saber más, revisa este contenido en la página de PARESS:
Módulo 8. Sexualidad, mi responsabilidad y placer. Curso de EIS (12 a 15 años).
Módulo 9. Salud sexual integral. Curso de EIS (15 a 18 años).
Infografías descargables:
Placer es también salud
Sexualidad placentera y protegida
Videos sobre el tema:
Placer es también salud
Sexualidad placentera y protegida
¿Cómo protegerme en una relación vulva con vulva?
Materiales del curso (descargables):
https://paress2030.org/wp-content/uploads/2021/07/ID-100-M8-1Salud-reproductiva.pdf
https://paress2030.org/wp-content/uploads/2021/07/ID-50-M9-Salud-sexual.pdf
Referencias:
– Consejo Estatal de Población. (2010). Embarazo Adolescente. https://coespo.edomex.gob.mx/sites/coespo.edomex.gob.mx/files/files/coespopdfemad17.pdf
¿Necesitas ayuda o información?
Los Servicios Amigables de las Unidades Médicas de la Secretaría de Salud en las 32 entidades federativas.
Atención en materia de salud sexual y reproductiva a las y los adolescentes. Información, orientación, consejería, atención médica, atención psicológica, asesoría y dotación sobre métodos anticonceptivos. La consulta es gratuita y no es necesaria la presencia de una persona adulta.
Consulta el directorio de las unidades por entidad federativa aquí: https://drive.google.com/file/d/1E-ssrU_jTr_dG3nxH_764Ybe0g7Z754C/view
Planificatel
Asesoría telefónica para la prevención de embarazos y para ejercer tu derecho a decidir de manera libre, responsable e informada. Llama sin costo al 800 624 64 64. Horario de atención: lunes a viernes de 8:00 a 18:00 horas; sábados y domingos de 8:00 a 14:00 horas.