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1. Mi etapa como mujer lactante; mi primer conexión

Beneficios de la lactancia materna

Imagen 1. Beneficios de la lactancia materna.

Posición de la madre

La madre debe estar cómoda para lograr una lactancia materna exitosa, tener dónde apoyarse de la espalda, el pie o la pierna, y el bebé debe venir a la madre. El pecho debe sujetarse formando una C con la mano.

Posición del bebé

El lactante debe acomodarse de manera lineal; es decir, derecho, para facilitar el momento de la alimentación; el oído, el hombro y la cadera deben de estar alineados.

Buen agarre

El buen agarre del lactante al pecho permite una adecuada lactancia materna, la cual no duele; si siente dolor al momento de amamantar, posiblemente el lactante no tiene un buen agarre al pecho, por lo que no obtiene leche al momento de succionar y succiona más fuerte, lo que lastima el pecho. Revisa que cumpla con las siguientes condiciones.

Técnicas para amamantar

Algunas posiciones para la lactancia materna son las siguientes; la adecuada siempre será la que permite a la madre y al lactante estar cómodos.

Succión de leche

El lactante va a estar tranquilo al lograr una correcta succión de leche.

Libre demanda

Es importante que el lactante se alimente cada vez que tenga hambre, por lo que es importante que identifique los signos de hambre temprana; es decir, saber a tiempo cuando el bebé empieza a sentir hambre. Si el bebé muestra signos de hambre tardíos, es decir, que ya tiene un rato con hambre, y llora, hace movimientos agitados o se pone colorado, es recomendable calmarlo antes de intentar alimentarlo. Al momento de amamantar, debe ofrecer la leche de un pecho hasta que se vacíe y después cambiar al otro pecho.

Leche materna vs leche de fórmula (componentes nutricionales)

La leche materna es el mejor alimento que puedes ofrecer a tu bebé; uno de sus beneficios, en comparación con la leche de fórmula, es que es un fluido vivo. Se adapta a las necesidades cambiantes de tu bebé; por eso, si se enferma, tu cuerpo produce más glóbulos blancos y anticuerpos que viajan en tu leche y ayudan a luchar contra las infecciones.

La leche materna es asombrosamente completa, los científicos han demostrado que hay más de 1000 proteínas en ella, mientras que las mejores empresas que hacen fórmula intentan copiar sólo una o dos de ellas.

La leche materna no es sólo un alimento. Tiene una función protectora importante, reduce las probabilidades de que tu bebé sufra diarrea, infecciones de oído, gripes, resfriados y reduce a la mitad el riesgo de que sufra el síndrome de muerte súbita del lactante.

Tu leche materna ayudará a tu bebé a que aprenda mejor, a tener una buena visión y alineación de los dientes. Tu bebé al amantar tiene menor riesgo de ser obeso y menos probabilidades de padecer diabetes de tipo uno y dos, y algunos tipos de cáncer (Organización Mundial de la Salud, 2020).

La lactancia materna es económica. Aunque puede que la lactancia no haga que tu bebé deje de despertarse por la noche, te permitirá ahorrar tiempo durante las tomas y a dormir más rápido.

La lactancia te permite ahorrar más tiempo en general, ya que no tienes que preocuparte de lavar, desinfectar, hervir agua y preparar biberones con leche de fórmula: tu leche está siempre lista y a la temperatura adecuada.

Además, los alimentos que tomes darán sabor a tu leche, por lo que tu bebé experimentará nuevos sabores con cada toma; podrá disfrutar de una mayor variedad de alimentos cuando empieces a introducir los alimentos. Por su parte, la leche de fórmula siempre sabe igual; aunque utilices marcas diferentes, no es posible recrear los complejos sabores de tu leche.

Tipos de leche materna. Calostro, leche de transición, leche madura, leche del destete.

Los principales componentes de la leche materna son: agua, carbohidratos, grasas, proteínas, vitaminas y minerales (Organización Mundial de la Salud, 2017).

Existen cuatro tipos de leche materna, con diferentes características nutricionales, que produce la glándula mamaria de todas las mujeres que está en periodo de lactancia, las cuales son: el calostro, la leche de transición, la leche madura, la leche del destete.

El calostro

Se produce durante los primeros tres a cuatro días después del parto, y es un líquido espeso. Esta leche tiene un color amarillento, dado por los betacarotenos (precursores de la vitamina A) y un sabor salado, dado por contenido de sodio. La composición del calostro, tiene menos lactosa, grasa y vitaminas solubles en agua; mientras que posee una mayor proporción de proteínas, de vitaminas solubles en grasa (vitaminas E, A y K), carotenos y algunos minerales como sodio y zinc.

Un aspecto importante del calostro es que contiene gran cantidad de inmunoglobulinas, sustancias que protegen al recién nacido contra enfermedades, ya que aún posee un sistema inmune inmaduro y frágil.

Leche de transición

Se produce entre el cuarto y el día 15 después del parto, periodo en el cual se da un aumento brusco en el volumen de leche materna producida, hasta llegar a ser leche materna madura.

Leche madura

Posee una gran variedad de elementos, que varían no sólo entre mujeres, sino también en la misma madre, a distintas horas del día, entre ambas mamas, entre lactadas, durante una misma mamada y en las distintas etapas de la lactancia. La leche madura aporta los nutrimentos que el lactante necesita. 

Leche de destete

Al introducir otros alimentos en la dieta del niño, el volumen de leche materna disminuye, ya que el niño va a tener menos hambre; por lo tanto, va a succionar menos y con esto se produce menos leche. Este tipo de leche posee cantidades mayores de proteína, sodio y hierro, mientras que se conserva la cantidad de grasas, calcio y de compuestos que protegen el sistema inmune del lactante.

Higiene durante la lactancia

La lactancia no supone llevar una higiene especial. Es suficiente la ducha diaria con agua y el jabón habitual y lavarse las manos en cada toma. Antes y después de las tomas es mejor no lavarse con jabones “especiales”, que suelen ser muy agresivos y sólo consiguen más humedad en la zona, y mayor predisposición a grietas. (Organización Mundial de la Salud, 2017)

Los pezones deben mantenerse sin humedad. Para prevenir grietas e incluso para “cerrarlas”; en el caso de que apareciesen, se recomienda después de dar de mamar exprimir unas gotas de leche y extenderlas sobre el pezón y areola mamaria.

Algunos puntos importantes para la higiene durante la lactancia:

Video. Técnica de lavado de manos.

Alimentación correcta durante mi etapa de mujer lactante

Tu alimentación durante la lactancia es muy importante, los nutrientes que obtienes ayudan en el desarrollo de la leche materna. Durante la lactancia no es momento para adelgazar, pero tampoco hay razón que justifique el “comer por dos”. Hay que mejorar la calidad de lo que se come y de eliminar los “extras” y evitar el “picoteo” entre horas, sobre todo alimentos ricos en grasas y azúcares.

No existen alimentos que por sí aumenten el volumen de la leche; para este fin únicamente se debe vigilar la cantidad de energía y de líquidos ingeridos. Aunque ciertos alimentos que consume la madre podrían ocasionar gases en los niños, lo que afecta a un niño puede no afectar a otro, por lo que no existe alimento determinado que ocasione problemas a todos los bebés, por lo que no es necesario evitar algún alimento en particular; esto se puede determinar sólo si el bebé reacciona dentro de las primeras seis horas cada vez que se ingiere un determinado alimento. La mayoría de los alimentos ingeridos durante el embarazo pueden ser tolerados por la mamá y el bebé durante la lactancia, aunque algunos ingeridos por la madre pueden cambiar el sabor a la leche materna, como el ajo y la vainilla. Sin embargo, depende del gusto del bebé si rechaza o no la leche materna (caalma, 2012; Bonvecchio Arenas et al., 2015).

La dieta debe ser variada y equilibrada, y contener todo tipo de alimentos: leche y derivados, frutas, verduras, cereales, legumbres, carne, pescado y abundantes líquidos (Secretaría de Salud, 2013).

Triángulo de la lactancia

Para que exista la lactancia materna, en principio hacen falta por lo menos dos cosas: una madre y un bebé; lo anterior es el mínimo indispensable, pero con ello pueden surgir dificultades que podrían impedir que la lactancia materna salga adelante con éxito, y que no transcurra todo lo bien que sería deseable. Estas dificultades las pueden vencer madre e hijo con empeño, información y un deseo firme de seguir adelante, pero todo es mucho más fácil y las probabilidades de éxito aumentan cuando existe la figura del “soporte”, la cual puede ser desempeñada por el padre, un familiar, una amistad o cualquier persona con la que se sienta confianza.

Tu familia puede apoyarte en:

El término tristeza posparto se usa para describir cambios leves en el estado de ánimo, así como sentimientos de preocupación, infelicidad y agotamiento que muchas mujeres pueden experimentar durante las primeras dos semanas después de dar a luz. Los bebés recién nacidos requieren atención las 24 horas, por lo que es normal que las madres se sientan cansadas e incluso abrumadas a veces. Si los cambios en el estado de ánimo y los sentimientos de ansiedad o infelicidad son muy fuertes, o si duran más de dos semanas, es posible que la mujer tenga depresión posparto. Si después de dos semanas de que nació tu bebé te sientes así, busca ayuda médica (Instituto Nacional de Salud Mental, 2015).

💡  Dinámica de reflexión: Ahora que revisamos lo importante de la lactancia materna y la información que puede ayudarnos a resolver dudas y mitos para lograrla de manera exitosa, considera los siguientes puntos clave: la posición lineal del lactante y la postura cómoda de la madre, así como el buen agarre y las señales de hambre temprana.

Al tener toda la información que necesitas para el momento de amamantar a tu bebé, date un minuto para reflexionar que la lactancia materna es un momento especial donde lograrás una conexión con tu bebé, donde le entregas justo lo que requiere; tu cuerpo ha cuidado de tu salud y la del bebé durante todo el embarazo, así que estás más que lista para continuar a cargo; tú cuerpo es sabio y le dará a tu bebé lo que necesita; debes tener presente que habrá días difíciles, ya que todo cambio en nuestro estilo vida requiere un poco de caos, pero lo más importante, y lo que nunca debes olvidar, es que todo el amor que tienes se transmite con tu leche, así que respira profundo, date un descanso, lo haces bien.