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4. Alimentación complementaria; introducción de alimentos para mi bebé

La leche humana es reconocida como el alimento óptimo por sus beneficios probados en el bebé y la madre. La OMS y diversas organizaciones recomiendan la lactancia materna exclusiva por al menos los primeros seis meses de vida del lactante y complementarla con otros alimentos a partir de los seis meses y hasta los dos años de edad o más (CENETEC, 2017; Schanler y Potak, 2020; Bonvecchio Arenas et al., 2015).

Después de la alimentación exclusiva con leche materna y a partir del sexto mes de vida se recomienda que se introduzcan otros alimentos y alcanzar las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo. A este proceso de la introducción de alimentos diferentes a la leche materna se le llama ablactación y este periodo se llama alimentación complementaria.

La alimentación complementaria es un periodo de transición hacia la dieta familiar, la cual también tiene un papel formativo en los niños, en donde inician hábitos saludables y muestran preferencias.

Para iniciar la ablactación es necesario que consideres, además de los seis meses de vida, el desarrollo de algunas habilidades de tu bebé; toma en cuenta cuáles son los mejores tipos de alimentos para otorgar según su edad y la presentación en la que estarán, cómo prepararlos y otorgarlos, entre otros aspectos importantes.

¿Qué es la alimentación complementaria y cómo se compone?

Se debe destacar que el crecimiento es uno de los factores que aumentan las necesidades nutricias del bebé; por esto que se debe promover que el lactante se alimente exclusivamente con leche materna a libre demanda hasta el sexto mes de vida; si es posible, después de esta edad acompañar de otros alimentos, ya que la leche materna por sí sola no es suficiente para cubrir los requerimientos nutricios del lactante en crecimiento. A este proceso de la introducción de alimentos diferentes a la leche materna se le llama ablactación y este periodo se llama alimentación complementaria (Bonvecchio Arenas et al.,2015; Secretaría de Salud, 2006).

La alimentación complementaria es un periodo de transición hacia la dieta familiar, en donde es necesario preparar los alimentos para los lactantes bajo ciertas recomendaciones, la cual también tiene un papel formativo en los niños en donde inician hábitos saludables y muestran preferencias (Bonvecchio Arenas et al.,2015).

Para iniciar la ablactación es necesario considerar, además de los seis meses de vida, el desarrollo del lactante, que se identifica por las habilidades siguientes: 

Para su mejor comprensión, explicaremos los alimentos que se deben introducir, su presentación y las cantidades a ofrecer según su edad:

Tabla 3. Esquema de ablactación para los seis a ocho meses de vida. (Bonvecchio Arenas, y otros, 2015)  (Secretaría de Salud, 2006)

Tabla 4. Esquema de ablactación para los ocho a 12 meses de vida. (Bonvecchio Arenas, y otros, 2015)  (Secretaría de Salud, 2006)

Tabla 5. Esquema de ablactación para los 12 meses de vida en adelante (Bonvecchio Arenas et al.,2015; Secretaría de Salud, 2006).

A los 12 meses la mayoría de los niños y niñas pueden comer el mismo tipo de alimentos que el resto de la familia, bajo una alimentación correcta, ya que todas las opciones de alimentos se pueden otorgar antes del año de edad, con excepción de la leche entera de vaca, huevo y pescado, que en caso de que existan antecedentes familiares de alergia al alimento se deberán introducir después del año de edad (Bonvecchio Arenas et al.,2015; Secretaría de Salud, 2006).

A los niños de seis a 24 meses no se les debe dar alimentos líquidos como caldos, jugos y tes, ya que tienen baja densidad energética y puede no alcanzar sus requerimientos nutricionales. Es importante incluir por lo menos un alimento de cada grupo (verdura y frutas, cereales, leguminosas y alimentos de origen animal) en cada comida y variar lo mayormente posible las opciones otorgadas. Los alimentos de origen animal son importantes por el aporte de proteína de alta calidad, hierro y zinc (Bonvecchio Arenas et al.,2015; Secretaría de Salud, 2006).

Recomendaciones para otorgar alimentación complementaria 

Al inicio de la etapa de alimentación complementaria, introducir sólo un alimento a la vez y ofrecerlo por dos o tres días, para conocer su tolerancia, evitando mezclar alimentos al momento de servirlos o prepararlos. Estos alimentos los elegiremos de la misma comida que consume el resto de la familia, al considerar que sea adecuado para su edad y adecuar la preparación, ya que no debemos agregarles sal, azúcar u otros condimentos. Antes de preparar alimentos debemos lavarnos correctamente las manos, así como lavar las manos del bebé antes de alimentarlo (Secretaría de Salud, 2006).

Debe ofrecerse agua simple potable para evitar desplazar o reemplazar alimentos, para esto podemos usar tazas, vasos y cucharas en lugar del biberón, y deben estar limpios antes de usarlos para alimentar al bebé. Las aguas de frutas también pueden ofrecerse cuando el bebé pueda tomar líquidos en taza, de preferencia deben ser naturales, sin la adición de edulcorantes. Antes de extraerlas de las frutas, deben estar lavadas y sin cáscara (Secretaría de Salud, 2006).

La alimentación debe darse en un ambiente afectivo y permitir al bebé experimentar los estímulos a los sentidos que proporciona los alimentos, al incluir que los manipule si el bebé tiene capacidad para tomar con los dedos los alimentos y utensilios permitir que el niño coma solo, aunque se ensucie (Imagen 5). Recordar que los momentos de comer son periodos de enseñanza y aprendizaje mutuos entre la madre y el padre de familia y las hijas o los hijos, se recomienda que se hable con los niños y mantener el contacto visual con ellos. También se debe alimentar despacio, pacientemente y animarlo a comer, sin forzar su aceptación y al respetar sus expresiones de saciedad para no sobrealimentarlos, ya que el tiene un estómago pequeño y sólo pueden consumir una cantidad relativamente pequeña de alimentos (Secretaría de Salud, 2006).

Imagen 5. Bebé manipulando sus alimentos.

Otras recomendaciones para iniciar la ablactación son:

Conclusión

La OMS y diversas organizaciones recomiendan la lactancia materna exclusiva por al menos los primeros seis meses de vida del lactante y complementarla con otros alimentos a partir de los seis meses hasta los dos años de edad o más. Después, a partir del sexto mes de vida, se recomienda que complementemos con otros alimentos y alcanzar las necesidades nutricionales para su adecuado crecimiento y desarrollo.

La alimentación complementaria es un periodo de transición hacia la dieta familiar, en donde es necesario preparar los alimentos para los lactantes bajo ciertas recomendaciones. Esta alimentación también tiene un papel formativo en los niños en donde ellos inician hábitos saludables y muestran preferencias.

Para iniciar la ablactación es necesario considerar, además de los seis meses de vida:

💡  Dinámica de reflexión: Después de los seis meses de edad la leche materna por sí sola no es suficiente para cubrir los requerimientos nutricios del lactante en crecimiento. ¿Conocías la importancia de esta etapa en la alimentación de tu bebé? ¿Algún punto en particular llamó tu atención? ¿Cuál y por qué? ¿Estás dispuesta a seguir las recomendaciones otorgadas? ¿Por qué?