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3. Mi cuerpo, lo que siento y el crecimiento de mi bebé.

Cuidando mi cuerpo y el crecimiento de mi bebé (diagnóstico nutricional gestacional)

Tu estado nutricional durante el embarazo afecta de manera importante el crecimiento de tu bebé y el pronóstico de salud para ambos. Existen diferentes métodos para su diagnóstico; el más común es el índice de masa corporal (IMC), donde analizamos la relación entre el peso corporal total y la estatura de cada persona. La fórmula para calcularlo es la siguiente:

Aquí te presentamos un ejemplo para entenderlo mejor:

En una mujer con un peso de 50 kilogramos y una estatura de 1.55 metros, calcularemos el IMC de la siguiente manera:

IMC  = Peso (kg) / Estatura² (m)

         = 50 / 1.55 ²

         = 1.55 x 1.55=2.4025

         = 50/2.4025

         = 20.8 kg/m²

A continuación, aprenderás a interpretar ese IMC mediante la siguiente tabla:

Clasificación IMC
Bajo peso <18.5 kg/m2
Normal 18.5 – 24.99 kg/m2
Sobrepeso >25 kg/m2
Pre-obesidad 25 – 29.99 kg/m2
Obesidad clase 1 30 – 34.99 kg/m2
Obesidad clase 2 35 – 39.99 kg/m2
Obesidad clase 3 >40 kg/m2

Tabla 3. Clasificación del índice de masa corporal (IMC) (World Health Organization, 2000)

Con el ejemplo anterior, podremos identificar que la mujer con un imc de 20.8 kg/m² presenta un diagnóstico de peso normal.

Si estás embarazada no podemos utilizar tu peso actual para calcular el imc, porque aumentarás de peso en poco tiempo por el crecimiento de tu bebé y el aumento de los fluidos de tu cuerpo, como la sangre y el líquido amniótico, entre otros factores que perderás al momento de nacer el bebé; por esto, debemos utilizar el último peso previo al embarazo (peso pregestacional).

Para cuidar tu estado nutricional es importante seguir una alimentación saludable y realizar actividad física, idealmente antes de la concepción o durante el embarazo, para lograr una adecuada ganancia de peso durante el embarazo y reducir el riesgo de complicaciones (Ramsey y Schenken, 2020; Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2009).

¿Cuánto debo de subir de peso en mi embarazo? (controles de peso según edad gestacional)

Para conocer el peso que debes aumentar durante el embarazo, utilizaremos el IMC calculado con tu peso previo al embarazo y se basará en la siguiente tabla (tabla 4) (Ramsey y Schenken, 2020; Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2009):

IMC pregestacional Ganancia de peso total en kilogramos
Bajo peso (<18 kg/m2) 12.5 a 18
Normal (18.5-24.9 kg/m2) 11.5 a 16
Sobrepeso (25-29.9 kg/m2) 7 a 11.5
Obesidad (>30 kg/m2) 5 a 9

Tabla 4. Recomendaciones de ganancia de peso durante el embarazo (Ramsey 2020)

Cabe recalcar que la ganancia de peso se da de manera diferente en cada trimestre. En el primer trimestre deberás aumentar sólo entre 0.5 y dos kilogramos; el resto de la ganancia de peso se dará en los últimos dos trimestres, hasta alcanzar la cantidad total recomendada. Si tienes un embarazo de más de un bebé, tu ganancia de peso será mayor (Ramsey y Schenken, 2020).

Adaptándome a mi embarazo (síntomas más comunes)

Los signos y síntomas son manifestaciones del cuerpo humano que indican que algo ha cambiado. Los signos son cambios que podemos observar físicamente; en cambio, los síntomas son subjetivos, ya que cada persona los puede sentir de manera diferente.

Los signos y síntomas más comunes del embarazo son: ausencia de la menstruación; náusea, la cual puede ir o no acompañada de vómito; engrandecimiento y sensibilidad de las mamas; aumento en la frecuencia de orinar sin dificultad o dolor, y fatiga (Bastian y Brown, 2020; Longstreth y Talley, 2020; Smith, Fox y Clark, 2020).

Otros signos y síntomas que pueden ocurrir, aunque no todas los manifiestan, son:

Aproximadamente seis de cada 10 mujeres embarazadas presentan signos y síntomas alrededor de la semana cinco o seis de embarazo; la mayoría presentan síntomas durante ocho semanas, aparecen de repente, cualquier día y a cualquier hora (Bastian y Brown, 2020; Smith, Fox y Clark, 2020).

Dentro de los síntomas que ocurren debido al embarazo, los que afectan al sistema gastrointestinal son: náusea, vómito, acidez estomacal y estreñimiento (cada uno de ellos serán explicados a continuación).

Video. Síntomas del embarazo.

Náusea

La náusea es la sensación no placentera de estar a punto de vomitar, la cual se debe de una alteración en el ritmo de los movimientos normales de los músculos del estómago. La náusea con o sin vómito es el síntoma gastrointestinal más común en el embarazo y existen varios factores que la pueden causar, entre ellos los cambios hormonales, ya que las hormonas relacionadas al embarazo relajan los músculos del estómago, lo que provoca que no avance la comida desde el estómago hacia el intestino; además, el músculo que abre y cierra el paso del esófago hacia el estómago se encuentra más relajado, lo que aumenta el reflujo gastroesofágico, lo que provoca náusea y vómito (Longstreth y Talley, 2020; Smith, Fox y Clark, 2020; Secretaría de Salud, 2009).

Normalmente la náusea disminuye conforme avanza el embarazo, pero en muy pocas ocasiones los síntomas pueden continuar hasta el tercer trimestre o al término del embarazo (Bastian y Brown, 2020; Longstreth y Talley, 2020; Smith, Fox y Clark, 2020).

Acidez estomacal

Se identifica por dolor ardiente en el pecho, provocado por el regreso del ácido del estómago hacia el esófago; se puede presentar durante todo el embarazo, pero es más común en el último trimestre (Bastian y Brown, 2020; Secretaría de Salud, 2009).

Estreñimiento

El estreñimiento (dificultad para evacuar) se llega a presentar hasta casi en la mitad de todas las mujeres embarazadas; es más común en el segundo trimestre del embarazo. (Bastian y Brown, 2020; Secretaría de Salud, 2009).

¿Qué puedo comer durante mi adaptación?

Puedes hacer cambios en tu alimentación y hábitos para tratar los síntomas gastrointestinales o hacer que los sientas con menor intensidad; además, con estos cambios podemos lograr evitar que compliquen tu salud y la de tu bebé.

Las recomendaciones a seguir, cuando presentes náusea con o sin vómito, son:

Alimentarte antes de tener hambre o justo cuando empieces a sentirla; esto evitará que tengas el estómago vacío. Para lograr esto, también puedes consumir una colación (pequeña porción de alimento) antes de levantarte de la cama por la mañana o incluso tomar snacks durante la noche. Los alimentos deben ser consumidos de manera lenta y en pequeñas porciones cada una o dos horas, para evitar también sobrellenar el estómago. (Smith, Fox y Clark, 2020).

Pon mucha atención cuando te alimentes, para que logres determinar que alimentos toleras mejor e intenta sólo comerlos. Algunos otros cambios que te pueden ayudar son:

Un ejemplo de una comida principal con las características anteriores es una ensalada de pollo fría acompañada de tostadas de maíz o galletas saladas, que además incluya ingredientes suaves como aguacate en cuadritos y verdura cocida al vapor picada; este ejemplo no requiere mucha preparación ni añadirle condimentos. Ejemplos para los snacks son frutos secos y semillas, las cuales contienen proteína, son secos y no necesitan cocción.

Si después de consumir alimentos de estas características aún tienes sensación de náusea, puedes tomar té de menta, chupar dulces de menta, consumir jengibre o manzanilla en diferentes presentaciones, ya que se ha demostrado que disminuyen la sensación de náusea (Smith, Fox y Clark, 2020; Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2009).

Las bebidas o los alimentos líquidos debes consumirlos al menos 30 minutos antes o después sólidos, para evitar sentir el estómago muy lleno. Tolerarás mejor si tomas tus líquidos en pocas cantidades, con popote o en vasos pequeños, si son fríos, carbonatados o ácidos. Algunas mujeres encuentran más tolerable los líquidos aromáticos como limón o menta. También puedes tomar pequeña cantidad de bebidas para deportistas (Smith, Fox y Clark, 2020).

Además de estos cambios en la alimentación, es importante que evites otros factores que pueden provocar náusea, como:

Si tu médica o médico te indicó tomar algún multivitamínico prenatal, tómalo antes de dormir y junto con una colación; pídele que te recomiende alguno que sea mejor tolerado. (Smith, Fox y Clark, 2020).

Otros métodos alternativos a tratar la náusea es el uso de acupuntura o acupresión (implica la estimulación de diferentes puntos del cuerpo al usar agujas o presión con los dedos) e hipnosis; estas terapias no tienen ningún efecto adverso en el desarrollo del embarazo. Aparte de estos métodos alternativos, no se han estudiado la eficacia y seguridad de otras opciones, por lo que no recomendamos que los utilices (Smith, Fox y Clark, 2020; Organización Mundial de la Salud, 2018).

La acidez estomacal mejora con estos cambios en el estilo de vida, sólo agregamos corregir la postura, especialmente después de la comida. Si con estos cambios no se resuelven los síntomas, tu médica o médico te podrá recetar medicamentos (Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2009).

Si te da el estreñimiento durante el embarazo, te recomendamos realizar cambios en la alimentación, como incrementar la ingesta de fibra en cada tiempo de comida e incrementar el consumo de agua a aproximadamente 2.3 litros. Además, puedes tomar suplementos de salvado de trigo o de otras fibras si el estreñimiento no mejora; de igual manera, tu médica o médico te podrá recetar laxantes como el psyllium plántago. (Organización Mundial de la Salud, 2018; CENETEC, 2017; Secretaría de Salud, 2009). 

💡  Dinámica de reflexión: ¿Sabías que tu estado nutricional previo y durante el embarazo, así como tus síntomas, pueden afectar tu salud y la de tu bebé? ¿Estás dispuesta a mejorarlos? ¿Por qué?