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4. Complicaciones más comunes durante el embarazo. Recomendaciones de alimentos

Complicaciones más comunes durante el embarazo

Existen condiciones o situaciones especiales en la mujer en etapa reproductiva, que en caso de que las presentes pueden complicar tu embarazo, al afectar tu salud y la de tu bebé; estas complicaciones se pueden presentar aún si tenías buena salud anteriormente.

Las condiciones o situaciones especiales que pueden llegar a condicionar tu salud son: anemia, sobrepeso u obesidad y embarazo múltiple, porque aumentan el riesgo de complicaciones durante el embarazo. Las complicaciones más comunes del embarazo son diabetes gestacional y trastornos hipertensivos (hipertensión gestacional y preeclampsia). Te explicaremos cómo cuidar la alimentación para evitar que se presenten las complicaciones, progresen y se agraven (Secretaría de Salud, 2009, 2013, 2016; CENETEC, 2017; Organización Mundial de la Salud, 2018).

Sobrepeso y obesidad

El sobrepeso y la obesidad es la acumulación excesiva de grasa corporal. Como se ha visto, podemos conocer nuestro estado de salud según nuestro peso al calcular el IMC.

Hay que recordar que al estar embarazada no podrás utilizar tu peso actual para calcular el IMC, por lo que se debe calcular con tu último peso previo al embarazo.

Las mujeres embarazadas con obesidad se encuentran en mayor riesgo de desarrollar complicaciones, tanto en la mamá como en el bebé, e incrementan mientras más severa sea la obesidad (obesidad clase 1, clase 2 o clase 3) (Ramsey y Schenken, 2020).

Las complicaciones del embarazo atribuidas al sobrepeso u obesidad de la madre, son ocasionadas por la acumulación excesiva de grasa corporal, lo que desarrolla trastornos en las funciones dentro de nuestro cuerpo, lo que a su vez ocasionan complicaciones como hipertensión gestacional, preeclampsia y diabetes gestacional (que serán explicados más adelante).

Otros riesgos que pueden aumentar tras un diagnóstico de sobrepeso u obesidad son:

Las mujeres embarazadas que contaban con obesidad al momento de quedar embarazadas, además de tener una ganancia elevada de peso durante el embarazo, tienen el mayor riesgo de complicaciones en el embarazo antes descritas (Ramsey y Schenken, 2020).

Los riesgos que pueden incrementar en los bebés de las mujeres con obesidad son:

Todas estas posibles complicaciones son resultado de los cambios en los genes por la exposición del bebé a altos niveles de glucosa, insulina, lípidos y sustancias inflamatorias en el vientre de la madre (Ramsey y Schenken, 2020).

Para reducir el riesgo de estas complicaciones, deberás llevar una alimentación saludable y realizar actividad física para lograr una adecuada ganancia de peso durante el embarazo. Recordemos el peso que debes aumentar durante el embarazo, al utilizar el imc calculado con tu peso previo al embarazo y con base en la siguiente tabla (tabla 6) (Ramsey y Schenken, 2020; Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2009).

IMC pregestacional Ganancia de peso total en kilogramos
Bajo peso (<18 kg/m2) 12.5 a 18
Normal (18.5-24.9 kg/m2) 11.5 a 16
Sobrepeso (25-29.9 kg/m2) 7 a 11.5
Obesidad (>30 kg/m2) 5 a 9

Tabla 6. Recomendaciones de ganancia de peso durante el embarazo (Ramsey 2020)

Si tienes sobrepeso u obesidad, aunque debemos controlar tu ganancia de peso, no es recomendado que pierdas peso durante el embarazo, ya que puede producir complicaciones (Ramsey y Schenken, 2020).

Presión arterial elevada (hipertensión arterial): hipertensión gestacional, preeclampsia y eclampsia

La hipertensión arterial es un trastorno en el que los vasos sanguíneos tienen una tensión persistentemente alta, lo que puede dañarlos. Cada vez que el corazón late, bombea sangre a los vasos, que llevan la sangre a todas las partes del cuerpo. La tensión arterial es la fuerza que ejerce la sangre contra las paredes de los vasos (arterias) al ser bombeada por el corazón. Cuanto más alta es la tensión, más esfuerzo tiene que realizar el corazón para bombear (Organización Mundial de la Salud, 2015).

La tensión arterial normal en adultos es de 120 mmHg, cuando el corazón late, y de 80 mmHg cuando el corazón se relaja (180/20 mmHg). Cuando este dato es superior a 140/90 mm Hg, la presión arterial se considera alta o elevada (Organización Mundial de la Salud, 2015)

La mayoría de las personas con hipertensión no suele mostrar ningún síntoma, aunque en ocasiones puede causar dolor de cabeza, dificultad para respirar, mareo, dolor en el pecho, palpitaciones del corazón y sangrado nasales, pero no siempre (Organización Mundial de la Salud, 2015).

Las enfermedades donde hay hipertensión arterial son las complicaciones médicas más comunes del embarazo y puede dañar tu salud y la de tu bebé. Dentro de las enfermedades hipertensivas se encuentra la hipertensión gestacional, preeclampsia y eclampsia (imagen 10), al ser la hipertensión gestacional la causa más común de hipertensión en las mujeres embarazadas (CENETEC, 2017a, 2017b; Secretaría de Salud, 2016, 2017; Melvin y Funai, 2020).

Imagen 10. Trastornos hipertensivos del embarazo.

La hipertensión gestacional es una enfermedad temporal que indica el inicio de hipertensión arterial después de la semana 20 del embarazo, en mujeres que antes tenían presión arterial normal y sin proteinuria (excreción de proteína en la orina) (CENETEC, 2017b, 2017b; Secretaría de Salud, 2016, 2017; Melvin y Funai, 2020).

La preeclampsia es una enfermedad, donde además de la hipertensión arterial, hay proteinuria y otros valores alterados en los análisis de sangre, que se presentan en la mujer con embarazo mayor a 20 semanas o hasta dos semanas posparto. Si no hay proteína en la orina, se puede diagnosticar preeclampsia si hay síntomas relacionados a la actividad del cerebro y dolor en el abdomen con nausea o vómito, o más alteraciones en los análisis de sangre (CENETEC, 2017; Secretaría de Salud, 2017).

La eclampsia es una complicación de la preeclampsia severa, frecuentemente acompañada de síntomas relacionados a la actividad del cerebro que incluyen convulsiones, fuerte dolor de cabeza, inflamación de los pulmones, desprendimiento de la placenta, alteraciones visuales como sensación de visión de luces o destellos, ceguera, entre otros; esta complicación puede aparecer hasta el décimo día posparto (CENETEC, 2017; Secretaría de Salud, 2017).

Estas enfermedades están asociadas con severas complicaciones como: hemorragias, daño en los riñones y corazón, además que predisponen a tener hipertensión crónica en el futuro y enfermedades relacionadas a ella. Para el bebé, las posibles complicaciones son parto prematuro, restricción en el crecimiento, muerte, desprendimiento prematuro de placenta y lo predispone a que pueda padecer hipertensión arterial a edad temprana. El pronóstico se mejora si se evita la progresión de la hipertensión a formas severas (Secretaría de Salud, 2009; CENETEC, 2017a, 2017b; Melvin y Funai, 2020).

En caso de que presentes alguno de estos diagnósticos médicos durante el embarazo, no necesitarás restringir tu alimentación en calorías ni en sodio. Lo que si recomendamos es que lleves una alimentación saludable e incluyas alimentos altos en calcio, vitamina D y ácido fólico (CENETEC, 2017; Secretaría de Salud, 2017).

Además, podrás mantener la mayoría de tus actividades físicas, a menos de que tu presión arterial no esté controlada; entonces se te indicará dejar de hacer ejercicio aeróbico o ejercicios de fuerza, hasta tener un mejor control de las cifras de presión arterial (CENETEC, 2017; Secretaría de Salud, 2017; Melvin y Funai, 2020).

Diabetes gestacional

La diabetes gestacional es la intolerancia a los carbohidratos, que provoca una subida en la glucosa en sangre (azúcar presente en la sangre) con diversos grados de severidad; es diagnosticada por primera vez en cualquier momento durante el embarazo con glucosa en sangre en ayuno de 92-125 mg/dL o 180-199 mg/dL a las dos horas después de haber consumido 75 gramos de glucosa, según la Organización Mundial de la Salud (imagen 11) (Organización Mundial de la Salud, 2018; Secretaría de Salud, 2016; Font-López y Gutiérrez-Castañeda, 2017).

Imagen 11. Examen de laboratorio para diagnosticar diabetes gestacional

Video. ¿Qué es la diabetes gestacional?

Las mujeres que tienen diabetes durante el embarazo presentan mayor riesgo de complicaciones, como preeclampsia, y el bebé puede tener malformaciones, pesar más de cuatro kilos al nacer o ser prematuro, tener baja glucosa en sangre, problemas respiratorios, aumento en mortalidad, entre otros problemas de salud. Por esto es importante llevar un tratamiento oportuno para mejorar la salud y evitar las consecuencias a largo plazo (Secretaría de Salud, 2009, 2016; Font-López y Gutiérrez-Castañeda, 2017).

Si presentas sobrepeso u obesidad, o tuviste diabetes en embarazos anteriores, debes tener un estricto seguimiento con plan de alimentación y actividad física, para evitar el desarrollo de diabetes gestacional (Secretaría de Salud, 2016; Salzberg et al., 2016).

Si cuentas con diagnóstico de diabetes gestacional, deberás llevar tratamiento indicado por tu médica o médico; además, es importante que hagas cambios en tu alimentación y realices actividad física, para prevenir en el futuro el desarrollo de diabetes mellitus, entre otras complicaciones. Se ha demostrado que con una alimentación adecuada, de ocho a nueve pacientes de cada 10 con diabetes gestacional logran una ganancia de peso adecuada y mantienen el control de glucosa en sangre (Secretaría de Salud, 2016; Salzberg et al., 2016).

Para llevar una alimentación adecuada no necesitarás aumentar calorías en el primer trimestre de tu embarazo; tu necesidad de calorías se determina según tu peso y actividad física. A partir del segundo trimestre, agregamos 300 kilocalorías; en caso de que tengas obesidad seguiremos sin aumentar calorías (Secretaría de Salud, 2016; Salzberg et al., 2016).

Te recomendamos no superar un lapso de seis u ocho horas entre la última vez que alimentaste en la noche y tu primer alimento por la mañana, para evitar que tu cuerpo utilice grasas como energía, ya que durante la diabetes el cuerpo no puede utilizar la glucosa en sangre; esto se puede lograr si realizas tres comidas principales y de dos a tres colaciones; te recomienda que los alimentos que consumas sean de bajo índice glucémico y carga glucémica (alimentos que no provocan mucha subida en el azúcar en sangre y que contengan baja cantidad de hidratos de carbono) (imagen 12 y 13), ya que así se podrá controlar tu peso y los niveles de glucosa (Secretaría de Salud, 2016; Salzberg et al., 2016).

Video. Índice glucémico y carga glucémica

El índice glicémico (IG) indica el aumento de la glucosa en sangre, que se produce después de consumir un alimento, según la cantidad y el tipo de carbohidrato. La carga glicémica (cg) se calcula al multiplicar el índice glicémico por la cantidad de hidratos de carbono de la ración de alimento. A continuación, detallaremos una lista de alimentos comunes con su nivel de IG y CG (tabla 7) (Pérez Lizaur, Palacios González, Castro Becerra y Flores Galicia, 2014).

Imagen 12. Índice glucémico de los alimentos.

Tabla 7. Lista de alimentos (Pérez Lizaur, Palacios González, Castro Becerra y Flores Galicia, 2014)

Imagen 13. Carga glucémica

Se recomienda que realices al menos 30 minutos de ejercicios de fuerza (promueven que se fortalezca los músculos) y aeróbico (necesita más oxígeno y ayuda a mejorar la capacidad pulmonar). Mostramos un ejemplo de rutina que abarca ambos tipos de ejercicio (imagen 14).

Ambos tipos de ejercicio de fuerza han demostrado una disminución en las cifras de glucosa en ayuno y después de comer en mujeres sedentarias, ya que se aumenta la masa muscular e incrementa la sensibilidad a la insulina. Se sugiere que no realices actividad física sólo en los siguientes casos: aumento de contracciones uterinas, embarazo múltiple, durante hipoglucemia o hiperglicemia, antecedente de infarto o arritmia cardiaca, hipertensión inducida por el embarazo (Secretaría de Salud, 2016; Salzberg et al., 2016).

Imagen 14. Rutina de ejercicio de fuerza y aeróbico para embarazadas.

Embarazo múltiple

El embarazo múltiple es un embarazo donde hay dos o más bebés dentro del útero. Usualmente se identifican cuando se realiza un examen por ultrasonido en las primeras etapas del embarazo (Secretaría de Salud, 2013; Chasen y Chervenak, 2020).

Aunque el embarazo múltiple no es tan común, suele asociarse con un mayor riesgo de cualquier complicación asociada al embarazo; el más serio es el de tener un bebé prematuro con peso bajo al nacimiento (menos de 2.5 kilos) o con un peso muy bajo al nacimiento (menos de 1.5 kilos), al poder tener malformaciones físicas o secuelas mentales, y perder la vida a corto y largo plazo (Secretaría de Salud, 2013; Chasen y Chervenak, 2020).

Las mujeres con embarazos múltiples tienen un riesgo mayor de aborto, anemia, trastornos hipertensivos, diabetes gestacional, hígado graso, hemorragia, necesidad de parto por cesárea, parto prematuro y complicaciones postparto; también son más propensas a tener síntomas más severos como náuseas y vómitos (Secretaría de Salud, 2013; Chasen y Chervenak, 2020).

Si llevas un embarazo múltiple, para tener una alimentación adecuada no necesitarás aumentar calorías en el primer trimestre de tu embarazo; tu necesidad de calorías se determina según tu peso y actividad física. A partir del segundo trimestre, agregamos 450 kilocalorías al aporte calórico total; en embarazo múltiple de más de tres bebés, recomendamos que el aporte extra de 450 kilocalorías se agregue desde el primer trimestre. Con esta alimentación lograremos una adecuada ganancia de peso (Salzberg y et al., 2016).

Ejemplo de cómo agregar 450 kilocalorías a la alimentación:

Grupo de alimentos Calorías Menú ejemplo
+1 fruta en la merienda 60 kcal 1/2 pieza de pera
+2.5 cereales sin grasa distribuidos en los 3 tiempos de comida principales 175 kcal 1/4 pieza de papa 2 piezas de tortillas de maíz
+2 alimentos de origen animal en desayuno y comida 110 kcal 30 gramos de pollo cocido 30 gramos de carne de res
+1 grasa sin proteína en comida 45 kcal 1/3 pieza de aguacate
+1 grasa con proteína en colación matutina 70 kcal 14 piezas de cacahuate

La ganancia de peso en embarazo gemelar se calcula según el estado nutricional previo, al utilizar el IMC pregestacional. Las recomendaciones son:

Con estas ganancias de peso, está demostrado que baja el riesgo de tener parto prematuro y los bebés suelen tener mejor peso, comparado con quienes no cumplieron con estas recomendaciones. Cuando se excede la ganancia de peso, aumenta el riesgo de presentar complicaciones (Chasen y Chervenak, 2020).

En cuanto a los suplementos nutricionales (por ejemplo, el ácido fólico y hierro), tu médica o médico te recomendará cuál tomar y en qué cantidad (Secretaría de Salud, 2013).

💡  Dinámica de reflexión: Existen condiciones o situaciones especiales en la mujer en etapa reproductiva, que se pueden presentar aún si se tenía buena salud anteriormente. ¿Conocías estas situaciones especiales y complicaciones del embarazo? ¿Tú o alguien de tu entorno han presentado estas complicaciones? ¿Platícanos tus o sus experiencias?