Introducción
La forma en que pensamos, sentimos y actuamos determinan la manera en que afrontamos la vida y desarrollamos nuestras actividades sociales, personales y laborales.
Esto es el resultado de nuestra salud mental, pues así como un cuerpo sano te permite realizar cualquier actividad física, una mente sana te permite vivir plenamente, al ayudarte, entre otras cosas, a estar físicamente saludable, relacionarte mejor con los demás, contribuir positivamente a tu comunidad, alcanzar tu potencial y ayudar a otras personas a mejorarse a sí mismas.
Así es que la mente, como el cuerpo, requiere de una serie de acciones para mantenerse en forma, pues son varios los factores que determinan la salud; por ejemplo, nuestro entorno, nuestras experiencias de vida, nuestros genes, nuestros antecedentes familiares, nuestro mundo interno, nuestros hábitos y nuestras relaciones y vínculos, entre otros; esto se debe a que entorno, cuerpo, mente y conducta están estrechamente conectados.
Las emociones, los sentimientos, las motivaciones, los pensamientos, la percepción, la conducta, la interacción con los demás, entre otros, son algunos de los elementos que abarca la salud mental y es muy importante conocerlos para tener un bienestar en general, pues si la mente enferma, es más probable que también lo haga tu cuerpo. Por ejemplo, algunos trastornos mentales pueden aumentar el riesgo de problemas como diabetes y enfermedades cardiacas.
Por otro lado, si te mantienes saludable mentalmente es más probable que experimentes momentos de paz, felicidad y tranquilidad, y con ello contarás con mejores recursos para realizar tu labor con plenitud, así como contar con las bases para ayudar a las mujeres que te rodean.
Al ayudarte a ti, lo haces con las demás.
Este curso se desarrolla en 2 bloques:
1. ABC de la salud mental.
2. Emociones, Cuerpo y Arte.
Iniciativa educativa en el marco de la Agenda 2030, en alianza de:
Instituciones aliadas:
