1. Mitos de la alimentación durante el embarazo. Alimentación saludable
- Un antojo no satisfecho dejará una marca en la piel del bebé. FALSO. Diga lo que diga la cultura popular, lo cierto es que no existe ningún estudio que haya confirmado que un antojo no satisfecho provocará una marca en el cuerpo del recién nacido.
- Es necesario comer por dos. FALSO. En realidad, durante el embarazo, las calorías diarias en su alimentación varían de acuerdo a la necesidad especifica de cada persona. La clave está en la calidad de los alimentos que se ingieren, no en la cantidad.
- El limón y el perejil provocan abortos. FALSO. Los abortos no son provocados en ningún caso por la ingesta de alimentos.
- No consumir grasas. FALSO. Es un mito. Las grasas son necesarias para el organismo y constituyen uno de los nutrientes esenciales durante el embarazo y la alimentación debe ser variada y equilibrada.
- El café está prohibido. FALSO. Siempre y cuando no sea consumido en exceso, no existe información que asegure un daño a la madre o al bebé. Evita consumir más de dos tazas regulares de café al día; en caso de que altere tu sueño, procura tomarlo por las mañanas.
Alimentación saludable. Conceptos básicos
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Completa. Que contenga todos los nutrimentos (carbohidratos, proteínas y grasas). Se recomienda incluir en cada comida alimentos de los 3 grupos.
La dieta correcta incluye alimentos considerados en el grupo de carbohidratos (fruta y jugo de fruta, cereal, pan, pasta y arroz, leche y productos lácteos, leche de soja, frijoles, legumbres y lentejas, verduras con almidón como las patatas y el maíz), grupo de proteína (semillas, frutos secos, lentejas y otras legumbres y alimentos de origen animal como pollo, pescado, huevo, carne) y del grupo de grasas (aceites vegetales, salsas elaboradas con aceites vegetales, mayonesa, alioli, mantequilla, margarina), frutos secos (piñones, nueces, avellanas) y semillas (pipas, sésamo).
- Equilibrada. Que los nutrimentos guarden las proporciones apropiadas entre sí. La dieta correcta debe tener la cantidad adecuada de cada grupo de alimentos, para lograr un equilibrio de la necesidad de cada persona con lo que contienen los alimentos.
- Inocua. Que su consumo habitual no implique riesgos para la salud, porque está exenta de microorganismos patógenos, toxinas y contaminantes, y se consuma con moderación.
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Suficiente. Que cubra las necesidades de todos los nutrimentos, de tal manera que el sujeto adulto tenga una buena nutrición y un peso saludable; en el caso de los niños, que crezcan y se desarrollen de manera correcta.
Suficiente en energía y nutrientes; es decir, que aporte la cantidad de calorías y nutrientes necesarios para mantener las funciones vitales y realizar las actividades físicas e intelectuales diarias.
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Variada. Que incluya diferentes alimentos de cada grupo en las comidas.
Debido a que no existe ningún alimento que aporte todos los nutrientes y en las cantidades idóneas que el organismo necesita, sólo con una amplia variedad de alimentos saludables, lograremos cubrir nuestros requerimientos. -
Adecuada. Que esté acorde con los gustos y la cultura de quien la consume y ajustada a sus recursos económicos, sin que signifique que se deban sacrificar otras características.
Debe ser de acuerdo con la edad, sexo, estado físico y actividad que realiza; en caso necesario, se debe adecuar a alguna enfermedad, por ejemplo, si hay diabetes o hipertensión arterial.
Iniciativa educativa en el marco de la Agenda 2030, en alianza de:
Instituciones aliadas:
