4. VIH y Sida
El VIH es el virus de inmunodeficiencia humana, que provoca la caída de las defensas del organismo, al dejarlo a expensas de enfermedades que de otro modo no le afectarían; si una persona con VIH no recibe atención y tratamiento puede llegar a la fase llamada Sida, que es el síndrome de inmunodeficiencia adquirida, fase avanzada de la infección por VIH, determinada cuando en el organismo han bajado los linfocitos CD4 hasta 200/mm3 (componente del sistema inmune que nos defiende de enfermedades o infecciones) y se manifiestan síntomas por infecciones (García Patiño, Hernández Forcada y López Uribe, 2019).
La consejería preconcepcional en la mujer con infección por el VIH debe incluir los siguientes puntos:
- Hábitos saludables al alimentarse adecuadamente, dormir bien y evitar el uso de tóxicos como tabaco, drogas o alcohol.
- Tomar ácido fólico en las dosis señaladas por el personal de salud, por lo menos 6 meses antes del embarazo.
- Informar sobre el riesgo de transmisión vertical (de madre a bebé), estrategias de prevención y efectos adversos potenciales del tratamiento médico (CENETEC, 2016; García Patiño, Hernández Forcada y López Uribe, 2019).
Dentro de la alimentación saludable, debemos recomendar ingesta adecuada de calorías y proteínas, al aumentar alrededor de 285 kcal, a partir del segundo trimestre de embarazoEs el estado en el cual una persona alberga un embrión o feto en su útero. Comprende los procesos físicos de crecimiento y desarrollo del feto en el interior del… (Da clic para leer más), así como 10 gramos de proteína diariamente. Si requiere aumentar de peso, podemos aumentar de 500 a 1000 kcal por día. En cuanto a los micronutrientes, debe cubrir las necesidades de vitaminas y minerales, con especial atención en la ingesta de ácido fólico, hierro y calcio. Además de cuidar el contenido nutrimental de los alimentos, también debemos cuidar la seguridad e higiene en la manipulación de los alimentos (Imagen 7), ya que el agua y los alimentos pueden portar gérmenes y ocasionar enfermedades con diarrea, vómito, dolor estomacal, de cabeza y muscular (Organización Panamericana de la Salud, 2007).
Imagen 7. Consejos prácticos para la alimentación en personas con VIH (Organización Panamericana de la Salud, 2007).
- Pérdida de apetito: alimentación fraccionada, que incluye colaciones, hacer preparaciones apetitosas, evitar el aislamiento, no consumir alcohol, hacer ejercicios ligeros antes de comer, comer en ambientes agradables, tomar bebidas altas en calorías y proteínas.
- Náusea y/o vómito: ver recomendaciones en el módulo 4.
- Sensación de saciedad: alimentación fraccionada con pequeñas cantidades de alimentos cada 2 horas, masticar bien los alimentos y comer lentamente; tomar líquidos una hora antes o después de los alimentos y evitar los que no contengan valor nutritivo; evitar alimentos calientes, r refrescos y alimentos que producen gases como coliflor, brócoli y frijoles.
- Inflamación de la boca: no consumir alimentos irritantes, cocinar alimentos después licuarlos y volverlos a calentar para asegurar que no haya contaminación; evitar alimentos calientes, ácidos, muy condimentados, así como con textura dura y remojarlos con bebidas o líquidos nutritivos; si la boca está seca, se recomienda sorbitos de agua fresca y pastillas dulces; si se diagnostica infección en la boca, reduzca el consumo de azúcares, miel, frutas y refrescos.
- Problemas de deglución o masticación: modifica la consistencia de la dieta; evitar alimentos muy calientes o irritantes; cuando es difícil la succión de líquidos se puede probar con papillas o líquidos espesos; utilizar suplementos nutricionales; estimular la producción de saliva con pastillas o dulces de caramelo.
- Problemas por cambio de sabor: antes de dormir, enjuagarse la boca con agua y bicarbonato de sodio; evitar alimentos que le sepan mal; condimentar los alimentos p consumirlos fríos para adormecer las papilas gustativas.
- Diarrea: alimentos fraccionados o a temperatura ambiente; evitar cafeína (café, té, chocolate y refrescos), así como alimentos altos en grasa, pimienta, picantes, refrescos, brócoli, coliflor, repollo, cebolla, frijoles, chicle, así como los excesivamente dulces y condimentados; evitar fibra insoluble como cáscaras de frutas, vegetales crudos, semillas y frutas secas; preferir lácteos deslactosados; comer alimentos altos en potasio; reemplazar la perdida de líquidos y electrolitos con agua y sueros, puede elaborar sus propias bebidas de rehidratación (Imagen 8. Administrar un vaso por cada evacuación).
- Fatiga o cansancio: mantener siempre alimentos disponibles y nutritivos; evite el aislamiento.
- Resfriados, tos o gripe: beber agua, infusiones y otros líquidos en abundancia; reposar.
- Fiebre: beber agua y líquidos en abundancia; refrescarse con paños húmedos en el cuerpo o con un baño.
- Dermatosis: consuma hígado y vegetales de color amarillo, anaranjado o verde; cereales integrales, granos, semillas; mantenga disponibles alimentos de fácil preparación y nutritivos; evite el aislamiento (Organización Panamericana de la Salud, 2007).
Imagen 8. Elaboración de bebida para rehidratación
Lo más importante es no alimentar durante los primeros seis meses al bebé de manera mixta (leche materna y fórmula), porque incrementa la posibilidad de que el bebé adquiera VIH al no implementar correctamente las técnicas de lactanciaEs el proceso a través del cual se alimenta a un/una bebé con leche materna. Puede establecerse de forma exclusiva, es decir, cuando solo se alimenta con leche materna, o… (Da clic para leer más) y tener el riesgo de presentar heridas o grietas en los pezones. Cuando el bebé inicie la alimentación complementaria, se recomienda evitar la premasticación (cuando la persona VIH positiva mastica los alimentos y los introduce en la boca del menor), debido a que se ha asociado con casos de transmisión del virus por esa vía (García Patiño, Hernández Forcada y López Uribe, 2019).
El bebé debe alimentarse exclusivamente con fórmula sucedáneo de la leche materna, cuando se logren las siguientes condiciones:
- Se asegura el aporte de agua potable e higiene en casa y en su comunidad.
- La madre o el cuidador puede proveer suficiente cantidad de sucedáneo de la leche materna, para promover un crecimiento y desarrollo normal.
- La madre o el cuidador puede preparar el sucedáneo de leche materna lo suficientemente frecuente para que sea seguro, higiénico y conlleve menos riesgo de diarrea y desnutrición.
- La madre o cuidador puede otorgar el sucedáneo de la leche materna de manera exclusiva.
- La familia apoya esta práctica.
- Cuando la madre o cuidador tenga acceso al sistema de salud que otorgue servicios de salud al niño de manera comprensiva (World Health Organization, 2010)
Iniciativa educativa en el marco de la Agenda 2030, en alianza de:
Instituciones aliadas:
