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3. Higiene de los alimentos, personal y lavado correcto de manos

Después de ver que la persona que prepara los alimentos es la principal fuente de contaminación, es importante recordar que para que la mujer embarazada pueda comer alimentos seguros, debemos poner en práctica algunas reglas básicas de higiene personal (Centro para el Control y Prevención de Enfermedades, 2018).

Para impedir que los microorganismos infecten los alimentos, la OMS recomienda seguir cinco claves para la inocuidad de los alimentos: mantener la limpieza; separar alimentos crudos y cocinados; cocinar completamente los alimentos; mantener los alimentos a temperaturas seguras; y usar agua y materias primas seguras (Organización Mundial de la Salud, 2007).

Imagen 6. Cinco claves para un alimento seguro

Video 2. Cinco claves para un alimento seguro

1. Mantener la limpieza

Los microbios que causan intoxicación alimentaria pueden sobrevivir en muchos sitios y propagarse en la cocina.

1. Lavar las manos durante un minuto, aproximadamente, con agua y jabón, antes, durante y después de preparar los alimentos, y antes de comer.
2. Lavar las manos con frecuencia, especialmente durante los momentos clave en que los gérmenes pueden propagarse:

Imagen 7. Técnica para lavado de manos establecida por OMS

Video 3. Higiene de manos.

En el caso de lavar las manos con agua y jabón, es necesario secar las manos con una toalla limpia.

2. Lavar los utensilios y las tablas de cortar, con agua y jabón

Los utensilios son todas las herramientas que una mujer embarazada utiliza para la preparación de alimentos, como las cucharas, los cuchillos, las tablas, los sartenes, las ollas, el molcajete, entre otros.

Los utensilios deben lavarse después de cada uso. Durante la preparación de alimentos no es seguro utilizarlos para diferentes tipos de alimentos; utilizarlos limpios por cada tipo de alimento; por ejemplo, crudos como pollo, puerco, res o huevo, y alimentos listos para consumo, como frutas y verduras.

Antes de lavar los utensilios, se deben quitar los residuos de comida hacia una bolsa o bote para basura y utilizar una fibra, enjuagar, tallar con esponja o lija limpia y en buen estado, con jabón, y retirar cualquier residuo de jabón y restos de alimento con abundante agua.

Es importante que la persona que prepara los alimentos de la mujer embarazada coloque los utensilios para secar al medio ambiente, en lugar limpio, sin riesgo de insectos o polvo.

3. Lavar las frutas y verduras frescas

La persona encargada de la preparación de alimentos de la mujer embarazada debe lavar frutas, verduras y los alimentos que no se encuentren limpios, antes de cocinarlos y también cuando se consuman crudos.

El lavado consiste en usar agua potable a presión, para eliminar tierra, basura, residuos de producto químicos para eliminar plagas de insectos, tallar con jabón, enjuagar con abundante agua; posteriormente, se realiza el procedimiento de desinfección.

Para algunos alimentos este lavado es ligero, como en el caso de arroz, mientras que para otros deben usarse esponjas o cepillosn para lograr un lavado adecuado, como sucede con las frutas y verduras. Las hojas verdes de los vegetales se deben limpiar una por una y colocarlas debajo del chorro de agua. Los alimentos de cáscara delgada se frotan suavemente con la yema de los dedos y los de gruesa se deben frotar con esponja, cepillo o estropajo.

Se pueden utilizar diferentes productos para la desinfección de frutas y verduras (alimentos que se pueden consumir crudos). Algunos productos pueden ser cloro, yodo, entre otros (para cada uno de ellos existe una instrucción en la etiqueta, para la cantidad y el tiempo que se requiere).

Si el sacrificio de animales en los hogares es una práctica habitual

Plagas

Las plagas consisten en apariciones masivas y repentinas de ratas, ratones, pájaros, cucarachas, moscas y otros insectos. Las mascotas (perros, gatos, pájaros, etcétera) portan microorganismos y parásitos (moscas, garrapatas, etcétera) en sus patas, piel y plumas. Para proteger los alimentos contra las plagas se recomienda:

4. Separar. Evitar la contaminación cruzada

La contaminación cruzada es la transferencia de agentes contaminantes de un alimento contaminado a otro que no lo está. El ejemplo más común es trozar un pollo crudo en una tabla de cocina y luego, sin limpiarla, cortar vegetales para preparar una ensalada. Lo mismo pude pasar con utensilios o con nuestras propias manos sin lavar y desinfectar, las cuales transfirieren las bacterias.

Debe prevenirse la contaminación cruzada al evitar el contacto en el refrigerador, en la mesa, en las tablas, en el uso de cubiertos, de:

Imagen 8. Contaminación cruzada.

Al hacer la compra, mantenga separados la carne roja, el pollo y el pescado crudo de los demás alimentos.

5. Cocinar a la temperatura correcta

Con una cocción adecuada se pueden matar casi todos los microorganismos peligrosos. Se ha demostrado, en estudios, que cocinar los alimentos hasta que alcancen una temperatura de 70°C puede contribuir a garantizar su inocuidad para el consumo. Existen alimentos cuya cocción requiere una atención especial, como la carne picada, los redondos de carne asada, los trozos grandes de carne y las aves enteras.

Alimentos en temperaturas seguras

Los microorganismos crecen muy rápido, si los alimentos se conservan a temperatura ambiente; a temperaturas menores a los 5°C o mayores a los 60°C, el crecimiento se detiene. Algunos microorganismos peligros pueden todavía crecer por debajo de los 5°C, por lo que la persona responsable en la preparación de alimentos de la mujer embarazada debe seguir las siguientes recomendaciones:

Imagen 9. Zona de peligro, temperaturas para alimentos

Usar agua, hielos y alimentos seguros

Los alimentos, el agua y el hielo pueden estar contaminados con microorganismos y productos químicos peligrosos. Se pueden formar sustancias químicas tóxicas en alimentos dañados y mohosos. El cuidado en la selección de los alimentos y la adopción de medidas simples. como el lavado y el pelado. pueden reducir el riesgo.

Usar agua segura.

El agua sin tratar de ríos y canales contienen microorganismos que pueden causar enfermedades, como diarrea, fiebre tifoidea o disentería, por lo que no es segura. El agua de lluvia recogida en depósitos limpios es segura, siempre que estén protegidos de la contaminación de pájaros u otros animales.

El hervido, la cloración y la filtración son medios importantes de desactivar los microorganismos peligrosos para la salud, pero no eliminan las sustancias químicas nocivas. Para desinfectar el agua, calentarla hasta que hierva; añadir entre 3 y 5 gotas de cloro a un litro de agua; o eliminar físicamente los microorganismos que pueden ser dañinos para la salud con un filtro apropiado. Una buena opción es recubrir los contenedores y colocar mallas para protección.

Recomendaciones para selección de alimentos seguros:

Para no afectar la salud de la mujer embarazada y de su familia, la alimentación debe incluir alimentos y agua segura; es decir, ser inocuos y de buena calidad. Los alimentos frescos e inocuos son importantes para una buena nutrición, lo que requiere su buen manejo, desde su cultivo, en el caso de productos vegetales, y su crianza, en el caso de los origen animal. Un alimento inocuo significa que está libre de bacterias y hongos o mohos, productos químicos y otros materiales que puedan ser dañinos para la salud. Cuando un alimento es inocuo su consumo es seguro.

El consumo de alimentos en buen estado es primordial; de lo contrario, las enfermedades transmitidas por alimentos podrían afectar a la salud de las mujeres embarazadas sin excepción.

Manipular alimentos es un acto que todos realizamos a diario; en numerosas ocasiones se piensa que quienes los preparan son exclusivamente los operarios de plantas elaboradoras o cocineros en restaurantes u hoteles, pero la realidad es que hay otras personas que contribuyen diariamente a que los alimentos que consumimos tengan una calidad higiénica. Si manipulamos los alimentos al practicar las acciones higiénicas adecuadas, evitaremos que nuestras familias puedan enfermar por consumir un alimento contaminado.

Las medidas más eficaces en la prevención de estas enfermedades son las higiénicas, ya que en la mayoría de los casos es el manipulador quien interviene como vehículo de transmisión o por actuaciones incorrectas, en la contaminación de los alimentos.

Aumentar la conciencia de la población, sobre la importancia de mantener unos buenos niveles de higiene en espacios públicos, lugares de trabajo, el hogar o una buena higiene personal, es vital para mejorar los niveles de salud de las mujeres embarazadas y ganar calidad de vida.

Según indica la OMS, para promover la higiene son necesarios cambios en las prácticas de las personas que preparan sus alimentos, a través de la motivación, la información y la educación.

💡 Dinámica de reflexión: Analiza y escribe los momentos que no habías considerado necesarios llevar a cabo, como el lavado de manos, que de acuerdo con lo que revisamos es muy importante no olvidarlo.