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3. Alimentación y lactancia materna ante la COVID-19

La lactancia materna es el periodo de la mujer que comprende varios meses, durante los cuales la o el recién nacido se alimenta única y exclusivamente de leche materna. Este es uno de los periodos donde la lactancia incrementa las necesidades de energía, proteína y calcio, por arriba incluso de la mujer embarazada. Por lo tanto, es necesario un aumento en la ingesta de alimentos para otorgar un adecuado aporte de energía, proveniente de hidratos de carbono, proteínas y lípidos, así como buen aporte de minerales, vitaminas y agua (CAALMA, 2012; Secretaría de Salud, 2006).

La calidad y cantidad de la leche humana depende de la eficacia de la succión y no está relaciona con la calidad de la alimentación de la madre; no se altera la composición de hidratos de carbono, proteínas, ni de las principales vitaminas y minerales como hierro, cobre, zinc, calcio y ácido fólico. La dieta de la madre determina la cantidad de algunas vitaminas y minerales, como tiamina, riboflavina, vitamina B6, vitamina B12, yodo y selenio, así como el perfil de los ácidos grasos, pero no el contenido de grasa en la leche materna (CAALMA, 2012; Bonvecchio Arenas y otros, 2015).

Si la dieta de la madre es alta en ácidos grasos poliinsaturados, se encontraran más en la leche materna; si la dieta es baja en grasas, se sintetizarán más ácidos grasos de cadena media en la mama, como ácido docosahexaenoico y colesterol (CAALMA, 2012).

Existe una relación entre la cantidad de energía, obtenida a través de la alimentación, y la cantidad de producción láctea; por ejemplo, si la dieta es inadecuada, la calidad se conserva sobre la cantidad para captar la mayor parte de nutrimentos, por lo que el volumen puede variar (CAALMA, 2012).

La energía para la producción y el contenido de la leche humana se obtiene de las reservas de grasa acumuladas durante el embarazo, así como de los nutrimentos que se consumen mediante la ingesta de alimentos. La composición corporal se restablecerá dentro de los seis primeros meses de lactancia, ya que la madre consumirá aproximadamente 200 kcal diarias de su reserva, al requerir 0.9 kcal por cada 100 mililitros de leche producida (CAALMA, 2012).

El requerimiento diario de energía se calcula con el metabolismo basal según edad, peso y estatura, se aumenta el efecto término de los alimentos (10% del metabolismo basal), gasto energético por actividad física y se le debe sumar 500 kcal durante el periodo de lactancia. El requerimiento de proteína es de 2 g/kg/día. Las vitaminas que se necesitan en mayor cantidad son de vitamina A, D, E, C, B1, B2 y ácido fólico, aunque las necesidades de dichas vitaminas se pueden cubrir con una dieta equilibrada y no es necesario su suplementación. En cuanto a los minerales, es importante vigilar el consumo de calcio, debido a sus necesidades aumentadas; este componente es indispensable para evitar la desmineralización ósea de la madre. De igual manera, no es necesaria su suplementación, a menos que se lleve una dieta vegetariana sin productos de origen animal o si la o el recién nacido presentara alergia a la proteína de la leche, en cuyo caso se suspenderá el consumo de lácteos en la dieta de la madre (CAALMA, 2012).

Durante el periodo de lactancia se puede tener consumo moderado de cafeína, la cual se encuentra en infusiones (café, té), en el cacao-chocolate, en bebidas de cola y supuestamente energizantes (Tabla 1); aunque se debe evitar su consumo en exceso (dosis superiores a 500 mg), ya que la cafeína puede ocasionar en el bebé inquietud, irritabilidad y dificultades para dormir, así como disminución de los niveles de hierro en la leche materna. Para no sobrepasar la cantidad recomendada, se puede utilizar bebidas descafeinadas; si consume chocolate, que sea con moderación. No es recomendable el consumo de alcohol, ya que puede afectar el desarrollo motriz del bebé e inferir en la bajada de la leche (CAALMA, 2012; Bonvecchio Arenas y otros, 2015; APILAM, 2020).

Tabla 1. Contenido de cafeína (FDA, 2018).
refresco de cola

Refresco de cola
355mL
30 a 40 mg de cafeína

té verde o negro

Té verde o negro
240mL
30 a 50 mg de cafeína

café

Café
240mL
80 a 100 mg de cafeína

bebidas energetizantes

Bebidas energetizantes
240mL
40 a 250 mg de cafeína

No existen alimentos que por sí solos aumenten el volumen de la leche; para este fin únicamente se debe vigilar la cantidad de energía y líquidos ingeridos. Aunque ciertos alimentos que consume la madre podrían ocasionar gases en los niños, lo que afecta a una niña o niño puede no afectar a otro, por lo que no existe alimento determinado que ocasione problemas a todas las o los bebés, por lo que no es necesario evitar algún alimento en particular; esto se puede determinar sólo si la o el bebé reacciona dentro de las primeras seis horas cada vez que se ingiere un determinado alimento. La mayoría de los alimentos ingeridos durante el embarazo pueden ser tolerados por la mamá y la o el bebé durante la lactancia. No hay justificación para decirle a la madre que evite alimentos, a pesar de que algunos alimentos ingeridos por la madre pueden cambiar el sabor a la leche materna. Sin embargo, depende del gusto del bebé si rechaza o no la leche materna (CAALMA, 2012; Bonvecchio Arenas y otros, 2015).

Triángulo de la Lactancia

Después del parto es común que la madre necesite que alguien la soporte emocionalmente. Esta persona será la que proteja, apoye la lactancia y al binomio madre-bebé, al conformar lo que se denomina un triángulo de la lactancia. Se ha visto que todos lo binomios madre-hija/o que cuentan con esta figura de soporte y conforma el triángulo de la lactancia, tienen mayores porcentajes de éxito, en cuanto al inicio y duración de la lactancia (Sánchez Terrer, s.f).

Las características que debe tener la persona apoyo y ejercer el rol de soporte en el triángulo de la lactancia, podría resumirse en los siguientes puntos:

Lactancia y COVID 19

Hasta la fecha, no se ha detectado el virus activo de la COVID-19 en la leche de ninguna madre con sospecha o confirmación del padecimiento. Por lo tanto, parece poco probable que la enfermedad pueda transmitirse al amamantar o a través de la leche materna extraída (Organización Mundial de la Salud, 2020).

Las madres deben continuar la lactancia en comunidades donde la COVID-19 es frecuente. En todos los entornos socioeconómicos, la lactancia materna mejora la supervivencia de los neonatos y lactantes, y les proporciona beneficios para su salud y desarrollo, que duran toda la vida. Al no detectarse la transmisión del virus a través de la leche materna, ni el amamantamiento, no existen motivos para evitar la lactancia materna ni interrumpirla. En los pocos casos de infección confirmada del virus de la COVID-19 en niñas/os, por fuentes distintas a la lactancia materna, la mayoría de las veces la enfermedad ha sido asintomática o cursado con síntomas leves (Organización Mundial de la Salud, 2020).

Imagen 4. Procedimientos por realizar para continuar la lactancia en caso de sospecha o confirmación de la COVID-19 (Organización Mundial de la Salud, 2020).

Si una madre con COVID-19, presunta o confirmada, no puede amamantar, las mejores alternativas a la lactancia materna para los neonatos y lactantes son:

Si las madres desean amamantar, pero tienen miedo de contagiar de COVID-19 a su bebé, es necesario reconocer la ansiedad de la madre o familia sobre esto y darles mensajes para dar tranquilidad, al recordarles los beneficios de la lactancia materna, que no se ha detectado el virus activo en la leche materna y el riesgo bajo de infección de la COVID-19 en neonatos y lactantes, ya que los beneficios superan los posibles riesgos de transmisión y enfermedad asociados a la enfermedad; además, en todos los entornos, alimentar al neonato y lactante con sucedáneo de la leche materna conlleva algunos riesgos, debido a las condiciones de vida en el hogar o comunidad (Organización Mundial de la Salud, 2020).

💡 Dinámica de reflexión. La alimentación en la madre, durante la etapa de lactancia, influye en el contenido de la leche materna, pero no en su calidad. ¿Qué recomendaciones les darías a tus pacientes al conocer esta información?