4.1 Intención o reacción: aprendiendo a distinguir la violencia.
En nuestra vida diaria es común escuchar que las personas dicen que una persona es violenta; al mismo tiempo, es probable que hayas escuchado que una película es violenta, que un videojuego es «agresivo» o que hay música que «promueve» el abuso. Constantemente se utiliza esta palabra para describir situaciones, personas o cosas, por lo que en ocasiones es confuso definir qué es la violencia.
La violencia, de acuerdo con la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2016), se define como «el uso intencional de la fuerza física, amenazas contra uno mismo, otra persona, un grupo o una comunidad que tiene como consecuencia o es muy probable que tenga como consecuencia un traumatismo, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte».
La primera característica que debemos reconocer de un acto violento es que su objetivo es lastimar, perjudicar o humillar a alguien de manera intencionada; por lo tanto, nunca, por ningún motivo, es culpa de la víctima. Un acto de violencia no se justifica en la pareja, en la calle y mucho menos en la familiaLa familia se define como un grupo de personas unidas por lazos de parentesco, que pueden ser biológicos, legales o sociales. Estos vínculos pueden implicar la convivencia en un mismo… (Da clic para leer más), aunque la persona responsable sea alguien que conozcamos o que queramos mucho.
Describir la violencia: características y tipos
Figura 1. Tipos de manifestaciones de violencia que se practican en el maltrato infantil.
Explotación Sexual. Ocurre cuando un adulto permite que una niña, niño o adolescente participe en actividades sexuales a cambio de dinero. Este problema ha aumentado con el uso del internet, donde algunas personas ofrecen contenido sexual de menores.
Es importante recordar que estos actos son ilegales y violan los derechos humanos de los niños, niñas y adolescentes, protegidos por tratados internacionales como la Convención sobre los Derechos del Niño.
¿Quién o quiénes pueden ejercer violencia?
Cualquier persona que asuma una posición de poder frente a nosotros: padre, madre (o cualquier otro miembro de la familiaLa familia se define como un grupo de personas unidas por lazos de parentesco, que pueden ser biológicos, legales o sociales. Estos vínculos pueden implicar la convivencia en un mismo… (Da clic para leer más) extensa como tíos, abuelos o primos), profesor, jefe, tutor o persona desconocida que asuma que puede o quiera dañarnos, puede ser un posible agresor.
De acuerdo con la OMS (2016), la violencia autoinfligidaDe acuerdo con la OMS (2016), la violencia autoinfligida implica la realización de autolesiones (golpear una pared, cortarse, no comer, comer en exceso, etcétera) que pueden llegar a ser tan… (Da clic para leer más) implica la realización de autolesiones que pueden llegar a ser tan graves como tener una conducta suicida. Situaciones como perder a alguien querido, problemas con amistades o familiares, o dificultades en la escuela pueden causar estrés o depresión. Aunque estas experiencias son comunes, no todas las personas reaccionan igual, y algunas personas pueden sentirse tan abrumadas que consideran el suicidio (Sauceda-García et al., 2006).
No tener herramientas para manejar el estrés o la depresión puede aumentar el riesgo de lastimarse. Es importante aprender a reconocer lo que sentimos y evaluar si podemos resolverlo. A veces, contar con el apoyo de otra persona (familiar, amistadLa amistad es una relación afectiva entre dos personas. Es un sentimiento convenido con otra persona donde se busca confianza, consuelo, amor y respeto (Gallego y Vidal, 2018). Las relaciones… (Da clic para leer más) o docente), puede ser de gran ayuda.
La forma más común de violencia que se menciona es la violencia interpersonal, que ocurre cuando una persona (el agresor) actúa sobre otra (la víctima) con la intención de hacerle daño, vulnerarla o humillarla. Sin embargo, ser testigos de un acto violento también nos afecta. Con el tiempo, esto puede llevar a que la comunidad pierda el deseo de interactuar, lo que genera desconfianza entre las personas y un ambiente de miedo o preocupación. La violencia rompe el tejido social, haciendo más probable que la gente reproduzca la violencia en lugar de prevenirla o intervenir en situaciones problemáticas (Carozzo, 2015).
Otro tipo de violencia es la colectiva, que es más amplia y abarca conflictos violentos entre naciones o grupos armados. Este tipo de violencia tiene un alto costo social en términos de salud, cohesión social y economía de las comunidades. Como mencionamos antes, trabajar en la identificación, intervención y prevención de la violencia nos ayudará a reducir estos impactos, promoviendo la resolución pacífica de conflictos y la creación de sociedades justas, equitativas e igualitarias.
¿Por qué motivo puedo ser víctima de violencia?
Aunque todas las personas podemos ser víctimas de violencia, es fundamental entender que no hay ninguna razón que justifique recibirla; nadie tiene derecho a agredirnos, y tampoco hay justificación para ejercer violencia. Desafortunadamente, las condiciones sociales y culturales actuales favorecen que ciertos grupos sean más vulnerables a la violencia. Aquí hay algunos de esos grupos:
Estos son solo algunos de los grupos vulnerables, pero no son los únicos. Es importante reconocer que cualquier forma de violencia, sin importar hacia quién esté dirigida, es errónea y debe ser detenida.
Además, es crucial entender que hay poblaciones donde las causas de discriminación y violencia se combinan, lo que llamamos interseccionalidadManera en que se combinan y superponen las distintas formas de discriminación, causando múltiples niveles de desventaja y marginación. En términos simples, la interseccionalidad es la interacción entre dos o… (Da clic para leer más). Por ejemplo, no es lo mismo ser una mujer adolescente con recursos económicos que ser una mujer indígena, con escasos recursos y con una discapacidad. Estas diferencias son marcadores de desigualdad, y aunque ambas pueden experimentar violencia, las condiciones en que lo hacen, su acceso a redes de apoyo, servicios de salud y legales, y las posibilidades de escapar de estos ciclos de violencia son diferentes.
Si aprendemos a reconocer qué cosas constituyen un acto de violencia, sabremos qué es lo que puede vulnerar nuestra integridad y nuestros derechos, lo que nos da la posibilidad de buscar los medios para cambiarlo.
Puntos para recordar construir espacios libres de violencia
Como conclusión es importante recordar estos puntos sobre la violencia:
- Ninguna persona merece ser víctima de violencia, sin importar su edad, sexoSerie de características físicas determinadas genéticamente, que colocan a las personas de una especie en algún punto del continuo que tiene como extremos a los individuos reproductivamente complementarios. Dependiendo del… (Da clic para leer más), géneroEl género son los conceptos sociales de las funciones, los comportamientos, las actividades y los atributos que cada sociedad considera apropiados para hombres y mujeres (OMS, 2020). Es decir, el… (Da clic para leer más), orientación sexual, identidad sexual, discapacidad, origen étnico o situación económica.
- La víctima nunca tiene la culpa de la violencia. Es obligación del Estado garantizar justicia y proteger los derechos humanos, evitando culpar nuevamente a la víctima o hacerla sentir peor.
- Las niñas, niños y adolescentes deben ser la prioridad para las instituciones. El Estado y sus instituciones tienen la responsabilidad de proteger, orientar y acompañar a todas las personas jóvenes para asegurarles una vida libre de violencia.
- Como parte de una comunidad, todas y todos podemos ayudar a prevenir la violencia o apoyar a quienes la sufren. Si somos testigos de violencia, podemos apoyar a la víctima para que busque justicia. Si somos víctimas, podemos pedir ayuda y exigir nuestros derechos. Y si en algún momento hemos sido agresores, podemos decidir cambiar y resolver nuestros conflictos sin violencia, con respeto y diálogo.
Actividad
«Mi Compromiso por un Espacio Libre de Violencia»
Instrucciones:
1. Reflexión Personal:
Tómate unos minutos para pensar en las siguientes preguntas. Puedes escribir tus respuestas en un cuaderno o en un documento digital:
- ¿Qué formas de violencia has observado en tu entorno (escuela, hogar, comunidad)?
- ¿Has sido testigo o víctima de alguna situación violenta? ¿Cómo te sentiste?
- ¿Qué acciones crees que contribuyen a un ambiente violento?
2. Investigación:
Investiga sobre una organización en tu localidad o país que trabaje en la prevención de la violencia y promoción de espacios seguros. Toma nota de sus objetivos, actividades y cómo puedes involucrarte.
3. Compromiso Personal:
Escribe un breve compromiso personal que incluya:
- Una acción específica que te gustaría llevar a cabo para ayudar a crear un ambiente libre de violencia (por ejemplo, hablar con compañeros y compañeras sobre la importancia del respeto, participar en talleres sobre resolución de conflictos, o ser una persona aliada para quienes sufren acoso).
- Un objetivo a corto plazo (por ejemplo, hacer una publicación en redes sociales sobre la violencia y cómo prevenirla, o compartir información con amigos sobre recursos de apoyo).
4. Compartir:
Si te sientes cómodo, comparte tu compromiso con amistades o en tus redes sociales. Puedes utilizar un formato creativo, como una infografía, un video corto o una publicación escrita.
Cierra la actividad reflexionando sobre cómo pequeñas acciones pueden generar un cambio positivo en tu entorno. Recuerda que todos y todas podemos ser parte de la solución y ayudar a construir comunidades más seguras y respetuosas.
Iniciativa educativa en el marco de la Agenda 2030, en alianza de:
Instituciones aliadas:
