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2.2 Nuestro derecho a tener derechos

Te invitamos a revisar detenidamente los contenidos que se presentan a continuación, diseñados para brindarte una comprensión clara y completa sobre temas fundamentales relacionados con los derechos humanos y la educación integral de la sexualidad. En este espacio, abordaremos qué son los derechos humanos, sus características principales y las distintas generaciones que los componen. También exploraremos cómo los derechos sexuales y derechos reproductivos forman parte esencial de este marco, y qué instrumentos internacionales los respaldan.

Además, conocerás los principios que protegen la diversidad sexual y de género, así como una lista clara de estos derechos. Entenderás la importancia de incluir estos temas en la educación para promover una sexualidad libre, segura y basada en el respeto y la igualdad. Esta información te ayudará a reflexionar y a reconocer tus propios derechos, así como a fomentar una cultura de respeto y responsabilidad en torno a la sexualidad.

Te invitamos a profundizar en cada uno de estos temas para fortalecer tu conocimiento y empoderamiento personal.

Es posible que cuando se prepara un curso de educación integral de la sexualidad, no sea tan común incluir el tema de los derechos humanos; en parte, porque se suele pensar que  se conocen o incluso que es un tema aburrido y genera polémicas interminables, pero en realidad es un tema que no debe faltar y en este capítulo te platicaremos por qué.

Podemos decir concretamente que los derechos humanos son las facultades, prerrogativas y libertades fundamentales que tiene una persona por el simple hecho de serlo, cuyo objetivo es generar las condiciones mínimas para el desarrollo integral de las personas. Son inalienables (no nos los podemos quitar), universales (para todas las personas, independientemente de dónde se encuentren,), interdependientes (unos dependen de otros), indivisibles (no se puede otorgar sólo algunos) y obligatorios para los Estados (CIDH, 2018). En su historia, se reconocen distintas generaciones de derechos, no porque unos dejen de ser importantes sino porque, en su calidad de progresivos, se busca cada vez un mayor amparo y generar mejores condiciones, no solo para la subsistencia sino para la convivencia y el desarrollo en el más amplio sentido (Rey et. al., 2022), incluida la sexualidad.

1. Primera generación: Derechos civiles y políticos. Esta primera generación tuvo como bandera la libertad. En ella los derechos buscaron proteger las libertades individuales y la participación política, el derecho a la vida, la libertad de expresión, el voto y la igualdad ante la ley. Se promulgaron principalmente durante la Revolución Francesa y en documentos como la Declaración de Derechos del Hombre y del Ciudadano (1789) y posteriormente en la Declaración Universal de Derechos Humanos (1948).

2. Segunda generación: Derechos económicos, sociales y culturales. El principal valor promovido en esta generación fue la igualdad. Incluyen derechos que garantizan condiciones de vida dignas, como el derecho al trabajo, la educación, la salud y la seguridad social. Estos derechos fueron promovidos especialmente en el siglo XX, consolidándose con el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966).

3. Tercera generación: Derechos colectivos o de solidaridad. Con la bandera de la fraternidad, se refieren a derechos colectivos y de los pueblos, como el derecho al desarrollo, al medio ambiente sano, a la paz y a la autodeterminación. Aunque su reconocimiento es más reciente y menos formalizado, comenzaron a afirmarse en la segunda mitad del siglo XX, por ejemplo, en la Declaración sobre el Derecho al Desarrollo (1986).

Los derechos sexuales y reproductivos emergen como una ampliación de los derechos humanos, vinculando la libertad, la autonomía, la igualdad y la salud en el ámbito de la sexualidad. Su desarrollo se ha consolidado a través de diversos instrumentos internacionales desde mediados del siglo XX.

Los precedentes fundamentales (CIDH, 2020), incluyen:

Declaración Universal de Derechos Humanos (1948): aunque no menciona explícitamente los derechos sexuales o reproductivos, establece los derechos a la privacidad, la igualdad y la salud.
Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD, 1994): en El Cairo, esta conferencia definió claramente los derechos reproductivos como derechos humanos fundamentales, incluyendo el derecho a decidir libremente sobre la reproducción y acceso a servicios de salud sexual y reproductiva.
Declaración y Plataforma de Acción de Beijing (1995): reafirma la importancia de los derechos sexuales y reproductivos, enfatizando la igualdad de género, la eliminación de la discriminación y la violencia basada en género.
Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos (1966) y Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (1966): reconocen derechos que sustentan los derechos sexuales y reproductivos, como el derecho a la salud, a la privacidad y a no ser sometido a tratos crueles.
Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979): reconoce el derecho de las mujeres a decidir libremente sobre la maternidad y a acceder a servicios que garanticen la salud reproductiva.

Por otro lado, en 2006, en la Oficina del Alto Comisionado para los Derechos Humanos surgieron 26 principios que aplican el marco legal internacional de derechos humanos a la orientación sexual y la identidad de género (ACNUDH, 2007). Si bien no son un tratado legal vinculante, es decir, los gobiernos no tienen una obligación de implementarlos en sus países, constituyen una guía importante para la adopción de políticas y leyes que garanticen los derechos humanos de las personas LGBTQ+.

Te invitamos a conocerlos de forma enunciativa:

  1. Derecho a la igualdad y a la no discriminación
  2. Derecho a la vida
  3. Derecho a la seguridad y a la libertad personal
  4. Derecho a la integridad personal
  5. Derecho a la privacidad
  6. Derecho a la libertad de pensamiento, conciencia y religión
  7. Derecho a la libertad de expresión
  8. Derecho a la reunión pacífica y a la asociación
  9. Derecho a la participación en la vida pública y política
  10. Derecho a la libertad de tránsito y movilidad
  11. Derecho a buscar asilo
  12. Derecho a un nivel de vida adecuado
  13. Derecho al trabajo y a la justicia en el empleo
  14. Derecho a la educación
  15. Derecho a la salud física y mental
  16. Derecho a la protección de la familia y el derecho a fundar una familia
  17. Derecho a la participación en la vida cultural, al ocio y al deporte
  18. Derecho a la libertad de ciencia y de uso de la tecnología
  19. Protección de los derechos humanos en relación con los medios de comunicación
  20. Derecho a la protección contra la violencia y la discriminación por parte de terceros
  21. Derecho a la protección contra la violencia y la discriminación por parte del Estado
  22. Derecho a acceso a la justicia, a la reparación y a un recurso efectivo
  23. Deberes del Estado de adoptar medidas para proteger los derechos humanos
  24. Deber de los Estados de respetar los derechos humanos
  25. Derecho a la educación y capacitación en materia de derechos humanos y derechos LGBT+
  26. Derecho a promover y proteger los derechos humanos de las personas LGBT+
  27. Derecho a no ser sometido a tratamientos médicos no consentidos, experimentales o irreversibles
  28. Derecho a reconocimiento ante la ley conforme a la identidad de género propia
  29. Derecho a protección contra las prácticas discriminatorias relacionadas con la orientación sexual y la identidad de género

Aunque no existe un instrumento específico que los aborde, países como México han elaborado cartillas para la promoción de dichos derechos en las adolescencias y juventudes (Comité Promotor de la Cartilla de Derechos Sexuales de Adolescentes y Jóvenes, 2016).

Para conocerla, da click en el siguiente enlace: https://www.gob.mx/…

En términos generales, los derechos sexuales promueven, entre otros temas, que las personas puedan vivir su sexualidad sin presiones ni violencia, que no se les discrimine por su orientación sexual e identidad de género, decidir cuándo, cómo y con quién tener relaciones sexuales, a relacionarse sentimentalmente con otras las personas, así como a informarse sobre cómo cuidarse y disfrutar de su cuerpo.

Por otra parte, los derechos reproductivos garantizan que todas las personas decidan si desean tener o no tener hijas/os, con quién, cuántos y cada cuánto tiempo a recibir información sobre los diferentes métodos anticonceptivos y el acceso gratuito al método elegido. Incluyen hacer accesibles los servicios de salud durante el embarazo, parto y puerperio.

Cuando estos derechos no se cumplen, las personas pueden quedar en un estado denominado vulnerabilidad social, que hace referencia a las características de una persona o un grupo, y sus circunstancias, en cómo se ve limitado el ejercicio de sus derechos humanos. Por otro lado, hay características en las poblaciones como la pobreza o la distribución del ingreso, la falta de acceso a servicios y la discriminación, que debilitan el acceso a dichos derechos y pueden colocar a diversas poblaciones en situación de indefensión (CEPAL, 2018).

Por ello, es necesaria la implementación de políticas públicas, es decir, programas y estrategias que permitan a las personas tener un acceso real a sus derechos (CNDH, 2020). Para ser eficaces en materia de derechos sexuales y derechos reproductivos, deben regirse por un marco de laicidad, con perspectiva de género y con una orientación integral que atiendan las diversas necesidades y condiciones de vulnerabilidad social, así como con acciones concretas para prevenir, investigar, sancionar y reparar las violaciones a estos derechos, en los términos que la ley de cada país establezca.

En tus clases puedes hacer una lluvia de ideas, donde los participantes digan los estigmas que han escuchado para referirse a las personas por la forma en que expresan su sexualidad y reflexionar sobre el impacto que puede tener en sus vidas.

¿Y qué sigue?

A lo largo de este tema hemos revisado algunas definiciones en el marco de los derechos humanos, sexuales y reproductivos, así como la importancia que tiene para las personas y la sociedad el garantizar que se cumplan, así como la vulnerabilidad que se impone a las personas cuando no son respetados.

Se expuso la importancia de conocer el marco jurídico de los derechos y se refirieron algunas leyes y organismos del Estado, con los que podemos apoyarnos para conocer más del tema.

Reflexiones finales

Ahora te toca a ti reflexionar y pensar cómo aplicar en tu comunidad, y con las personas que convives y trabajas, lo aprendido. Te invitamos a que escribas en el siguiente recuadro tres ideas de cómo puedes promover los derechos cuando impartes tus cursos.

Apunta en tu libreta: Mi estrategia para promover los derechos sexuales y reproductivos es: