4.3 Uso seguro de Tecnologías de Información Comunicación (TIC), contigo sí, contigo no, me cuido y me protejo

¿Por qué es importante este tema?

Hoy en día los medios de comunicación y las redes sociales se han convertido en uno de los principales agentes de socialización. Han mostrado una gran influencia en la transmisión y normalización de la violencia (Anderson, et. al., 2012). Su influencia es preocupante, debido a la agresividad que muestran sus contenidos y a la repercusión que, mediante los modelos de comportamiento ofrecen, los cuales impactan en gran medida en el desarrollo de la personalidad de los consumidores y, en consecuencia, en sus actuaciones en el ámbito social y escolar.

El Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (2003) estimó que «los nuevos medios —entre ellos los videojuegos e Internet— han multiplicado las oportunidades de que los jóvenes estén expuestos a la violencia […] El predominio de las pruebas hasta la fecha indica que la exposición a la violencia mostrada en la televisión aumenta las probabilidades de comportamientos agresivos inmediatos y produce a más largo plazo un efecto desconocido en la violencia grave». El problema es que las infancias que crecen expuestas constantemente a medios violentos independientemente de la modalidad (televisión, películas, videojuegos, música, caricaturas, etc.) tienen un mayor riesgo de comportarse agresivamente en la vida real durante la adolescencia y la adultez (Anderson, et. al.,  2012).

Los medios de comunicación reproducen esquemas de desigualdad entre hombres y mujeres, además de reproducir estereotipos de vida y de belleza en donde pareciera que nuestro valor como persona radica ahí; sin mencionar la reproducción y validación de roles entre hombres y mujeres desiguales y violentos.

El ciberespacio se ha vuelto un ámbito propicio y muy accesible para la difusión de mensajes que vulneran y ponen en riesgo a las mujeres, las infancias y las juventudes. Entre los riesgos en que nos encontramos están el robo de identidad, peticiones de amistad dudosas, vulnerabilidad a nuestra privacidad, entre otros (ONU Mujeres, 2024).

Existen algunas prácticas que ponen en riesgo a las adolescencias, como lo es el sexting, el grooming, el ciberbullying, así como la sextorsión. Además de los retos virales, que a veces pensamos que son inofensivos, por ser simple juegos entre amigas/os, pueden llegar a producir lesiones graves o incluso la muerte.

Cómo persona replicadora de este módulo, ¿para te que puede servir este material?

Visibilizar las situaciones que permean la cotidianidad de las adolescencias y ponen en riesgo su seguridad, será de vital importancia para establecer acciones de protección entre todas las personas de la comunidad.

Violencia a través de los medios de comunicación y el ciberespacio

Si bien los medios de comunicación y las redes sociales se han convertido en uno de los principales agentes de socialización, han mostrado una gran influencia negativa en la transmisión y normalización de la violencia. Su influencia es preocupante, debido a que estudios de metaanálisis (un metaanálisis es el análisis sistemático de otros estudios) muestran que «la exposición a la violencia mediática puede aumentar no solo el comportamiento agresivo en diversas formas, sino también los pensamientos agresivos, los sentimientos agresivos, la activación fisiológica y disminuir el comportamiento prosocial» (Anderson, et. Al, 2012), aunque se desconocen sus efectos a largo plazo en la violencia grave (OMS, 2013).

En el Informe Mundial sobre la Violencia y la Salud (2003) se estima que «los nuevos medios —entre ellos los videojuegos e Internet— han multiplicado las oportunidades de que los jóvenes estén expuestos a la violencia […] El predominio de las pruebas hasta la fecha indica que la exposición a la violencia mostrada en la televisión aumenta las probabilidades de comportamientos agresivos inmediatos y produce a más largo plazo un efecto desconocido en la violencia grave».

El ciberespacio se ha vuelto un ámbito propicio y muy accesible para la difusión de mensajes que vulneran y ponen en riesgo a las mujeres, la niñez y la juventud.

Video: Campaña Prevención de la violencia en espacios públicos Ver.2 https://www.youtube.com/watch?v=bRYlUR8GjAk›.

Los riesgos en el ciberespacio son (ONU Mujeres, 2024):

Problemas de privacidad: las redes sociales, al ser de fácil acceso, permiten que muchos tipos de personas naveguen por ellas, y puede ser un peligro cuando compartimos información como mensajes del lugar a donde estamos, fotografías con uniforme o de lugares que se frecuentan, porque dan pistas sobre lo que hacemos y dónde estamos.

Peticiones de personas desconocidas: en las redes sociales es muy común ver a jóvenes hacer videos cortos (tik tok, Instagram, Facebook) para ser vistos y obtener vistas y seguidores. Puede ser un riesgo al aceptar personas mal intencionadas que podrían hacerles daño.

Challenge o retos: es común que en las redes sociales se lancen retos a realizar. Algunos de ellos pueden poner en riesgo la salud y la vida. Hay que ayudar a las adolescencias a aprender a estar atentos para protegerse de situaciones que podrían hacerles daño.

Suplantación o robo de identidad: en ocasiones se roban la identidad para hacer cuentas paralelas y compartir mensajes o imágenes que no corresponden a lo que somos. Esto puede traer consecuencias negativas.

El sexting consiste en la difusión de contenidos (principalmente fotografías o vídeos) de tipo sexual, producidos por el propio remitente, al utilizar el teléfono móvil u otro dispositivo tecnológico.

Es fundamental que las adolescencias tengan presente que el sexting es una práctica que parte desde el derecho que tienen todas las personas a elegir autónomamente sobre su cuerpo (qué comparten, cómo y con quién/es). Sin embargo, el uso inadecuado de los materiales generados para esta práctica es lo que comúnmente incurre en riesgos y violencia.

Es igualmente importante fomentar una cultura de respeto, para evitar la revictimicemos a quienes llevan a cabo esta práctica y alguien violenta su privacidad al compartir sus imágenes sin su consentimiento. Reeduquemos para que quienes quieran llevarla a cabo este tipo de prácticas, lo hagan de manera segura y sana, así como comprender que las personas involucradas de manera voluntaria adquieren un compromiso de confidencialidad y respeto mutuo.

El grooming son aquellas prácticas online que realizan ciertos adultos, adultas, para ganarse la confianza de un/a menor fingiendo empatía, cariño, etcétera, con fines de satisfacción sexual (como mínimo, y casi siempre, obtener imágenes de la o el menor desnudo/a o realizando actos sexuales). Está muy relacionado con la pederastia y la pornografía infantil en internet y la trata de personas, con fines de explotación sexual (Educo, 2016).

El ciberbullying o ciberacoso entre iguales que supone el hostigamiento de una o un menor hacia otra, otro menor, en forma de insultos, vejaciones, amenazas, chantaje, etcétera, al utilizar un canal tecnológico.
La sextorsión es el chantaje en el que alguien (menor o mayor de edad) utiliza fotografías o videos de contenido sexual para obtener algo de la víctima, amenazando con su publicación.

Una ley que recientemente ha trascendido en México, que brinda protección contra violencia digital, es la Ley Olimpia (ONU, 2023), un conjunto de reformas que reconocen la violencia digital como un tipo de delito. Conocer esta y otras iniciativas ayudará a otros Estados de la región a mirar y validar otras formas de violencia que no se han legislado, pero que requieren visibilización y atención.

Uso seguro de las tecnologías de la información y la comunicación

El internet y los dispositivos inteligentes, como celulares y tabletas, se han convertido en medios masivos de interacción entre las personas, pero especialmente, para las infancias, adolescencias y juventudes.

A través de diferentes programas y dispositivos tecnológicos, juventudes y adolescencias generan diversos vínculos con otras personas, conocidas y desconocidas, al fomentar relaciones sociales, comunicación, muchas veces se comparten todo tipo de información personal, incluso pueden crear contenido propio, utilizando cámaras digitales, aplicaciones, videocámaras, etcétera. No obstante, esta interacción virtual no excluye la interacción física y presencial.

Desafortunadamente, las características propias del internet, como el anonimato, el fácil y libre acceso, hacen que sea complicado comprobar la existencia de estas redes delictivas (Rodríguez y Lozano, 2023). Por otro lado, también existen los riesgos que están asociados a conductas llevadas a cabo por infancias y adolescencias, como el ciberbullying o acoso entre pares. Finalmente, la exposición a contenidos dañinos, ilegales, traumáticos o inadecuados para la edad de la infancia o adolescencia es otra forma de violencia a la que pueden exponerse. Esta exposición consiste en tener acceso –intencionado o no– a contenidos de naturaleza sexual explícita, violenta u ofensiva para los que no están preparados de acuerdo a su edad y momento de su desarrollo (Asociación Chicos.net, 2010).

Las personas adultas, ¿qué pueden hacer para proteger de estos riesgos a infancias y adolescencias?

Te invitamos a revisar el siguiente enlace, donde podrás identificar algunas pautas a las que es importante prestar atención (Asociación Chicos.net, 2010):

FACTORES PROTECTORES

Fortalecer el rol protector de la persona adulta, a pesar de que no sea un experto en tecnología.

Crear redes de contención en la familia y escuela para generar un mayor conocimiento sobre los factores de riesgo para promover conductas protectoras.

Informar sobre los posibles riesgos y construir de forma conjunta estrategias para prevenirlos y evitarlos.

Establecer reglas consensuadas para el uso de las tecnologías desde el ámbito familiar y escolar: navegación en internet, uso de redes sociales, juegos multiusuario, cuidados a tomar en espacios de renta de equipos de cómputo, etcétera.

Desarrollo de tecnologías para procurar la seguridad de las personas menores de edad mientras navegan por la red. Creación de filtros de seguridad y límites de edad para el acceso a determinados contenidos.

Utilizar los sistemas de protección y control de contenidos adecuados, pero sin dejar de lado el diálogo y comunicación sobre estos temas con las infancias y adolescencias.

 Promover el debate y trabajar la conformación de criterios para que infancias y adolescencias puedan analizar de forma crítica la variedad de mensajes y contenidos a los que tienen acceso a través de medios de comunicación masiva a través de publicidad, programas televisivos, contenidos de la red, etcétera.

Promover la responsabilidad de los distintos sectores empresarios tecnológicos y de comunicaciones, para que pongan en marcha procedimientos que protejan a los usuarios de sus servicios, especialmente a las infancias.

 Promover legislación acorde a los nuevos fenómenos de violencia vehiculizada por TIC.

CONDUCTAS PROTECTORAS

Tomar precauciones a la hora de compartir datos personales en la red, al limitarlos al mínimo o poner información que no es real. No brindar datos personales a personas desconocidas con las que se interactúa mediante las tecnologías.

A la hora de realizar compras u operaciones que tengan algún costo solicitar el permiso previo de las personas tutoras.

Evaluar la publicación de fotos propias o de otras personas en páginas web y evitar el envío de las mismas a personas desconocidas.

Tomar decisiones sobre a qué materiales y contenidos acceder y cuáles rechazar.

No abrir archivos enviados por personas desconocidas.

Configurar los ajustes de privacidad de las cuentas personales; por ejemplo, en las redes sociales, blogs, etcétera.

Rechazar invitaciones para acudir a una cita por parte de una persona desconocida a través de chat, correo electrónico o mensaje de texto. Si no, acudir con una persona adulta de confianza o asegurarse de permanecer en lugar público.

No involucrarse en acciones de hostigamiento contra otra persona siendo consciente del daño que estas actitudes pueden producir. No ser cómplice de este tipo de situaciones y evaluar el límite de las «bromas pesadas».

No participar en la distribución de imágenes íntimas propias o de otras personas.

Tomar precauciones a la hora de entablar conversaciones o recibir invitaciones de personas desconocidas en espacios de renta de equipo de cómputo, y nunca salir del establecimiento con una persona a la que ha conocido ahí. Y asegurarse de cerrar bien tus cuentas personales al marcharse.

Hablar con una persona adulta de confianza ante una situación desagradable o que genere temor.

¿Cómo prevenir los riesgos en la práctica del sexting?

Si decides practicar sexting (Fundación Karisma, 2023):

  • Nunca tomes ni compartas fotos sexualmente explícitas donde aparezca tu rostro o marcas características de tu cuerpo. Puedes optar por taparlas con algún emoji, texto, ropa, etcétera. Lo importante es conservar el anonimato, por si esos materiales llegaran a salir del control de quien los generó o de quien los recibió.
  • Elimina las evidencias para evitar que sean usadas o tomadas sin tu permiso.
  • Verifica que el lugar donde las tomes no tenga nada que las relacione contigo, como fotografías, logos de escuelas, lugares que se identifiquen fácilmente, o que incluyan marcas personales (lunares o tatuajes, por ejemplo).
  • Puedes usar aplicaciones temporales de menor riesgo, como «telegram» y eliminar los datos de rastreo de las fotografías.
  • Procura sólo compartirlas con personas de confianza o con quien no te sientas vulnerable (recuerda no hay situaciones o personas completamente seguras).
  • Establece tus límites claros y define si se pueden o no compartir las imágenes.

Si tú recibiste fotos o videos explícitos de tu pareja o alguien más:

  • Recuerda que quien compartió contigo estos materiales confiaron en ti y considera que serás responsable de su uso.
  • Nunca lo compartas. Respeta el derecho a la privacidad de esa persona.
  • Después de disfrutarlos elimina los contenidos. Evita que lleguen a otras manos sin el consentimiento de la persona involucrada, recuerda que pueden suceder cosas externas a ti y otras personas podrían hacer mal uso de los materiales.
  • No olvides que compartir estos contenidos sin autorización puede dañar a otras personas y es un delito.
  • Cuidado con imágenes de personas menores de edad, puede considerarse pornografía infantil, lo que también es un delito.

¿Qué más podemos hacer?

  • Investigar información de fuentes confiables, con recursos sobre cómo protegerte en el ciberespacio.
  • Cualquier tipo de delito debe denunciarse vía jurídica, ya que las denuncias hechas por redes sociales carecen de efectividad legal.
  • El escarche es una forma de denuncia para presuntos actos de acoso o violencia, el peligro que existe es que pueden ser falsos y en caso de no serlo puede alertar al acosador para su defensa.
  • Compartir información con amistades, pareja, familiares, sobre las prácticas que nos permiten proteger y salvaguardar la seguridad personal.

Conoce esfuerzos exitosos por cambiar las situaciones de violencia:

Campaña contra el acoso.https://mexico.unwomen.org/…›.

Instituto para el Desarrollo de Masculinidades Anti hegemónicashttps://demachosahombres.com/›.

Abordar el tema de la pornografía con los/as hijos/as.https://bcnsedesnuda.wordpress.com/…›.

Como puedes observar, los medios de comunicación han replicado estereotipos al vendernos formas de ser y actuar en donde la violencia se reproduce no sólo a través de programas de explícitamente violentos, sino también en programas de competencias, de «bromas» sexistas, de series, de telenovelas, por mencionar algunos.

El internet y los dispositivos tecnológicos se han convertido en un espacio seguro y privilegiado de acción para las redes de delincuentes, que, a través de este medio, contactando infancias y adolescencias con quienes establecen vínculos de confianza, obtienen imágenes, videos e incluso provocan encuentros reales, cuya finalidad es el abuso sexual o la explotación sexual comercial.

Por todo lo expuesto, es fundamental fomentar en las adolescencias el autocuidado, para que puedan reconocer las acciones que pueden poner en marcha para protegerse y construir espacios de convivencia virtual segura.

Reflexiones finales

¿Cómo tomar los aprendizajes de este módulo, para generar tus propias iniciativas de cambio, para construir una sociedad libre de violencia?

Escribe tus reflexiones.