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5.2 Toma de decisiones

En este espacio podrás tener presente conceptos clave para el desarrollo de las personas, como: redes de apoyo, comunicación asertiva, toma de decisiones y responsabilidad. 

Te ofrece elementos a través de los cuales podrás orientar el análisis sobre cómo influye la toma de decisiones al plan de vida que se tenga. Asimismo, esta sección explicará como el consumo de alcohol, drogas, los medios de comunicación y la violencia influyen en la sexualidad de los adolescentes.

De igual manera, esta sección hablará de los derechos sexuales y reproductivos, los cuales se enfocan en el derecho de ejercer y disfrutar plenamente la vida sexual, mediante el respeto a la vida, la integridad física, psicológica y sexual, la prohibición a la discriminación, la proporción de información veraz, completa, científica y laica

Toma de decisiones

Dicen que crecer y aprender es doloroso porque todas y cada una de las decisiones que vamos tomando a lo largo de la vida tienen consecuencias y algunas de ellas no son lindas o nos llevan a estar en situaciones ilegales o de riesgo.

La vida en general se trata de elegir entre distintas opciones, si una persona cuenta con redes de apoyo como: mamá, papá, cuidadores, hermana, hermano, amigos, amigas, etcétera, le será más fácil tomar decisiones y sentir el apoyo o respaldo de las personas cercanas, pero para ello es importante la comunicación, la confianza, el respeto y por supuesto el amor. Asimismo, el apoyo se muestra de distintas maneras, desde la información que le puedan brindar, hasta tenderle la mano en momentos difíciles, y todo esto son herramientas que ayudaran a construir una persona con mayor claridad sobre sus planes de vida. 

Como dice la Organización Mundial de la Salud (2019): “las personas adolescentes dependen de su familia, su comunidad, su escuela, sus servicios de salud y su lugar de trabajo para adquirir toda una serie de competencias importantes que pueden ayudarles a hacer frente a las presiones que experimentan, y así hacer una transición satisfactoria de la infancia a la edad adulta. Para esto, los padres, los miembros de la comunidad, los proveedores de servicios y las instituciones sociales tienen la responsabilidad de promover el desarrollo y la adaptación de los adolescentes, para de esta manera intervenir eficazmente cuando surjan problemas”. 

Es por ello, que las redes de apoyo se vuelven un factor importante en el plan de vida de las personas, ya que para que éste cuente con más claridad y apoyo es necesario practicar la comunicación asertiva con las personas cercanas, es importante reconocer cuales son los espacios seguros que las y los adolescentes que acompañamos consideran como red de apoyo.

Una manera en la que podemos trabajar esto es pedirles a las personas que hagan un listado de las diferentes características que tiene un lugar seguro, luego que puedan identificar cuáles de los grupos a los que pertenecen cumplen con estas características. Después llegar a la reflexión que la toma de decisiones es más fácil cuando lo hacemos en compañía de esas redes.

La toma de decisiones es el proceso durante el cual las personas deben escoger entre dos o más alternativas. Muchas de estas decisiones se toman de forma intuitiva ya que tiene que ver con temas cotidianos simples como elegir la ropa que nos podemos cada día, pero hay otras decisiones que requieren más atención por las consecuencias que pueden tener y que pueden cambiar el curso de las vidas y planes de las personas.

A continuación, te compartimos una serie de pasos para la toma de decisiones: ¿lo tomó de algún lado?

Tomar decisiones requiere de una autoestima fuerte, hay que tomar en cuenta que comunicar con claridad las necesidades y deseos y aprender a decir no a las presiones sociales, ayudarán a tomar mejores decisiones.

Los factores que influyen en la toma de estas decisiones tienen un impacto de tipo individual, estos factores pueden ser protectores cuando “las circunstancias, características, condiciones y atributos facilitan al individuo lograr la salud integral”, o pueden ser de riesgo cuando los “atributos o cualidades de un sujeto o comunidad unidos a una mayor probabilidad de daño a la salud” (Rojas en Gómez, 2008). Además es importante tomar en cuenta el entorno que rodea a las personas. Por ejemplo, en países desarrollados se ha demostrado la influencia de los mensajes que reciben las y los adolescentes de la familia, sus amigos/as, los medios de comunicación y el ambiente socioeconómico.

En el caso de las y los adolescentes, quienes se encuentran en esta etapa crucial del desarrollo, es necesario crear un pensamiento autónomo y criterio propio, que en el tema de la sexualidad pueda quitar la relación de ésta como un tema tabú o como una prohibición, y que más bien se le relacione como algo cotidiano que se debe llevar a cabo con responsabilidad y a su tiempo. Y aunque esto mencionado previamente es un trabajo que se debe realizar en las diferentes etapas del desarrollo humano, es verdad que en la adolescencia se presenta una necesidad de autonomía e independencia creciente que va debilitando la eficacia de las normas y el control por parte de la familia, de esta manera la comunicación y el brindar la información necesaria sobre sexualidad tomará un papel primordial en la vida sexual de las y los adolescentes.

Ejercer la sexualidad durante la adolescencia se vuelve un tema importante y un tema para acompañar de cerca, porque, aunque hoy en día contamos con más información que en años anteriores, la población adolescente está teniendo encuentros sexuales a menor edad y con mayor riesgo, lo que vuelve a este tema un asunto prioritario para ser considerado en materia de salud, derechos humanos, educación y la misma educación de la sexualidad.

Algunos de los elementos que se pueden convertir en factores de riesgo que enfrentan las y los adolescentes son: 

En cuanto a los cambios biológicos, la propia sensación o sentimiento de adultez, puede ser un factor de riesgo, pues se puede tener la idea de ser una persona lista para encuentros sexuales, sin necesidad de previa información o planeación.

En el desarrollo cognitivo, psicosocial y afectivo-motivacional, podemos identificar claramente cómo se encuentran en un proceso intenso de desarrollo del cuerpo y la identidad, lo que posiciona a las y los adolescentes en un estado de vulnerabilidad, pues también se busca la separación de su familia, para estar con sus pares. Además, en esta etapa la persona adolescente no tiene mucha dimensión de la consecuencia de sus actos, lo que vulnera aún más a la persona.

Si bien la familia no debería ser un factor de riesgo, se considera como tal, sobre todo cuando papá y mamá son personas ausentes o autoritarias que no tienen buena comunicación con sus hijas e hijos, lo que hace que las y los jóvenes se alejen y omitan la comunicación parcial o completa, además en algunas familias hasta el día de hoy hablar de sexualidad no es opción, y esto solo afecta el plan de vida y la toma de decisiones de la persona adolescente.

En cuanto al grupo de iguales, este se convierte en un foco importante que atender y vigilar, ya que las y los adolescentes suelen pasar mucho más tiempo con sus pares, con quienes se identifican y buscan su aceptación. Esta interacción suele generar mucha influencia que puede ser un riesgo cuando se comparten ideas confusas, información errónea o incompleta sobre sexualidad, o se plantean retos de alto riesgo para mantener su pertenencia al grupo.

Un dato necesario a recalcar es, que en general el consumo de alcohol y otras drogas, no es opción para la toma de decisiones y mucho menos en cuestión sexual, por ejemplo, el consumo de sustancias se vuelve un tópico complejo en la etapa adolescente, etapa donde las y los jóvenes son más vulnerables debido a que estos aceptan consumir alcohol o drogas para obtener la aceptación de los pares, esto puede colocar a las y los adolescentes en situaciones incómodas o peligrosas, ya que el alcohol al ser un “desinhibidor” facilita encuentros sexuales, lo que les pone en riesgo, no solo de un embarazo sino también de adquirir alguna infección de transmisión sexual.

En cuanto a la educación sexual recibida, queda claro que por lo menos en nuestro país, aún falta mucho por hacer, si bien existen especialistas, instituciones y organizaciones que se dedican a promover la educación integral de la sexualidad en distintos medios, lo cierto es que donde debería estar es principalmente en las aulas y al alcance de toda persona adolescente, si de por sí en esta etapa preguntar se torna vergonzoso, la comunicación a veces en casa no es la mejor y mucho menos en la escuela, lo que ocasiona que la información sobre sexualidad termine llegando de los pares, lo que coloca en una situación espinosa a las y los adolescentes a la hora de tomar decisiones.

Asimismo, los medios de comunicación juegan un papel importante en la persona adolescente, pues el bombardeo de mensajes es impresionante y casi imposible de asimilar y manejar, los distintos medios que se consumen día a día están cargados de contenido valorativo, ¿juicioso? Quiso decir prejuicioso, falto de información científica y llena de mitos, es verdad que se puede encontrar información útil y científica que ayuda a desmitificar, pero también es cierto que debe existir una guía que diga si esa información es la indicada. El riesgo de los medios de comunicación radica en que se convierten en un modelo a seguir, sobre todo, si no se ha trabajado con la autoestima y el autoconcepto de las y los jóvenes.

Por ello la importancia de trabajar la autoestima, de aprender sobre comunicación asertiva, obtener información de distintos temas para poder elegir con conciencia, etcétera, todo ello ayuda a cualquier persona a tener mucho más claro el plan de vida y resolver de mejor manera las dificultades o contradicciones en las disyuntivas para la toma de decisiones que se presenten a lo largo de la vida, particularmente durante la adolescencia. Además de reafirmar la importancia que la familia y/o los cuidadores primarios tienen para convertirse en factores de protección, siendo la principal fuente de apoyo, promoviendo la unidad y buscando sentido ante las situaciones difíciles que van sucediendo. 

Un tema fuertemente relacionado con la adolescencia y el plan de vida es la violencia, comportamiento que se va aprendiendo y normalizando de a poco conforme crecemos, esto es un enorme foco rojo que muchas veces se pasa por alto y que no se logra detectar y a raíz de ello vemos distintos tipos de violencias en sus distintas modalidades, lo que coloca a cualquier persona en riesgo y en una situación confusa para poder elegir entre distintas opciones. No es para menos tener hoy en día altos índices de violencia contra las mujeres, violencia que suele iniciar en la etapa adolescente, ello también limita la capacidad de decisión, sobre todo si la violencia es psicológica, ya que ésta se arraiga en el inconsciente, lo que provoca un miedo irracional a tomar decisiones propias sin el consentimiento de la pareja.

Por lo que es necesario subrayar que, tomar una decisión sin pleno conocimiento del daño que se puede causar a un/a mismo/a o a otras personas, se convierte en un riesgo para la salud de quien toma la decisión y de quienes le rodean. Por ello, es importante tener en cuenta que todas las decisiones que se tomen a lo largo de la vida tienen un impacto importante en las personas y en el medio en que nos desenvolvemos.

Te compartimos un ejemplo para explicar este punto anterior: Si en una relación sexual se decide no usar condón, en definitiva, se pone en riesgo la salud propia y por supuesto la salud la de la otra persona, mucho más si nunca se han realizado alguna prueba de infecciones de transmisión sexual o si ya pasó un tiempo de la última vez que se realizaron estas pruebas, también puede darse un embarazo que en ese momento no es deseado, ambas situaciones impactan y vulneran principalmente en la vida de las personas del ejemplo, pero también en la de las personas a su alrededor. En este punto podrías invitar a las personas a que compartan como es que este ejemplo impacta en la vida de las personas alrededor de la pareja del ejemplo, es decir, que piensen y compartan cómo estos resultados pueden afectar a la familia, las amistades y otras redes de apoyo de la pareja del ejemplo mencionado; esto no con la intención de dramatizar, si no, de entender que las decisiones impactan positiva y negativamente en quienes nos rodean.

En muchas ocasiones se da el caso en el que con plena conciencia algunas personas tienen encuentros sexuales desprotegidos, aun sabiendo las consecuencias que esto conlleva, lo cual no es que se esté en un error, sino que lo que se espera de manera social es que se asuman las consecuencias, pues se hizo de manera consciente. Lo que implica que la persona deberá ser responsable de una u otra forma.

La palabra responsabilidad, según la RAE (2021) en su carta acepción, significa la “capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente”. Es decir, se espera que todos los seres humanos actuemos con responsabilidad, pues al vivir en una sociedad civilizada y con normas, se desea que todas las personas tomen sus decisiones con base en el pleno conocimiento de las consecuencias, lo que se puede tornar lejano o hasta aburrido con respecto a la responsabilidad, porque en la adolescencia se está aprendiendo a discernir entre lo que es adecuado y no, es decir, se ensaya la toma de decisiones.

El término de responsabilidad también nos puede remitir al conocimiento de lo que las leyes dictan, como ya se mencionó ¿dónde?, cada estado tiene su propio código penal, por lo que no en todas partes de la República Mexicana seremos juzgados de la misma manera. Conocer los derechos humanos y los derechos sexuales y reproductivos les ayuda a saber a qué deberían tener acceso.

Por ejemplo, de acuerdo con el Reglamento de la Ley General de Población en su Artículo 18, la educación e información sobre planificación familiar “deberán dar a conocer los beneficios que genera decidir de manera libre y responsable sobre el número y esparcimiento de los hijos y la edad para concebirlos. Asimismo, deberán incluir la orientación sobre los riesgos a la salud que causen infertilidad y las estrategias de prevención y control”. 

También la Norma Oficial Mexicana NOM-005-SSA2-1993, de los servicios de planificación familiar, menciona que queda claro que la edad no constituye una contraindicación médica para otorgar métodos anticonceptivos a las y los adolescentes. Todos los métodos –temporales, naturales, de emergencia, además de los métodos permanentes–, pueden ser apropiados para este grupo.

La NOM 047-SSA2-2015 es una Norma Oficial Mexicana expedida por la Secretaría de Salud Federal que establece los criterios, especificaciones, directrices y características aplicables para la atención integral a la salud de las niñas, niños y adolescentes de 10 a 19 años, con perspectiva de género, pertinencia cultural y respeto a sus derechos humanos. La atención integral regulada por la NOM-047 incluye la provisión de servicios de salud sexual y reproductiva, reconocidos por la Ley General de los Derechos de Niñas, Niños y Adolescentes como servicios que deben ser brindados por el Estado mexicano para garantizarles el más alto nivel de salud posible.

Además, es importante tener presentes los derechos sexuales y reproductivos que aparecen en la Cartilla de derechos sexuales de adolescentes y jóvenes y que ya se han tratado previamente.

Y esto solo por mencionar algunas leyes que protegen a las y los adolescentes, pero para que así sucede es muy importante que los podamos dar a conocer y fortalecer el poder de ellas y ellos mismos para hacerlos valer.

Para este punto, te sugerimos hacer una actividad con las personas, podrías proyectar o escribir la siguiente frase: “la información es poder” y permitir que ellas y ellos puedan expresar qué es lo que entienden con esa frase y para que les puede servir en el marco del ejercicio de su sexualidad.

💬  ¿Recuerdas alguna decisión que te haya sido difícil de tomar?, ¿pensaste en las consecuencias?, ¿pensaste en tus seres queridos?, ¿pensaste en sí afectaba tu plan de vida o el de ellas y ellos?

📝  Anota tus observaciones.

Después de que hayas contestado tus anotaciones sobre estas preguntas, ahora queremos invitarte a reflexionar en si esa decisión pudo haber sido diferente si alguien hubiera estado más presente contigo. Imagina ese escenario y piensa en las maneras en las que tú puedes ser ese “alguien” que haga algo diferente con las personas con las que compartirás estos espacios de reflexión.

En este espacio podrás tener presente conceptos clave para el desarrollo de las personas, como redes de apoyo, comunicación asertiva, toma de decisiones y responsabilidad.

Te ofrece elementos a través de los cuales podrás orientar el análisis sobre la influencia de la toma de decisiones en el propio plan de vida. Asimismo, esta sección explicará como el consumo de alcohol, drogas, los medios de comunicación y la violencia influyen en la sexualidad de las adolescencias.

De igual manera, se abordarán los derechos sexuales y derechos reproductivos, los cuales se enfocan en el derecho a ejercer y disfrutar plenamente la sexualidad, mediante el respeto a la vida, la integridad física, psicológica y sexual, el derecho a recibir información veraz, completa, científica y laica, y la no discriminación.

La vida, en general, implica hacer elecciones constantemente; si una persona cuenta con redes de apoyo, es decir, personas a quienes pueda recurrir en momentos de dificultad (familia, amistades, docentes, instituciones, por mencionar algunos) que le brinden, información, apoyo, contención y herramientas para sobrepasar la crisis, le será más fácil tomar decisiones y, para ello, es importante la comunicación, la confianza, el respeto y por supuesto el amor.

Como lo señala la OMS (2019):

«las personas adolescentes dependen de su familia, su comunidad, su escuela, sus servicios de salud y su lugar de trabajo para adquirir toda una serie de competencias importantes que pueden ayudarles a hacer frente a las presiones que experimentan, y así hacer una transición satisfactoria de la infancia a la edad adulta. Para esto, los padres, los miembros de la comunidad, los proveedores de servicios y las instituciones sociales tienen la responsabilidad de promover el desarrollo y la adaptación de las y los adolescentes, para de esta manera intervenir eficazmente cuando surjan problemas».

Por ello, las redes de apoyo se vuelven un factor importante en el plan de vida de las personas. En ese sentido, ¿Quiénes son las personas e instancias que las adolescencias que acompañamos, consideran como red de apoyo?

Una manera en la que podemos trabajar esto es pedirles que hagan un listado de las diferentes características que tiene un lugar seguro; luego identifiquen cuáles de los grupos a los que pertenecen cumplen con estas características. Después, reflexionen ¿cómo influye tener una red de apoyo cuando se toman decisiones importantes en la vida?

La toma de decisiones es la capacidad de elegir de forma autónoma y responsable entre diversas alternativas con el fin de promover el bienestar individual y colectivo. Esta habilidad es esencial, pues permite a las personas tomar decisiones de manera consciente, ética y responsable en diversas situaciones (Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia [UNICEF], 2024).

Muchas de estas decisiones se toman de forma intuitiva, ya que tiene que ver con temas cotidianos y simples, como elegir la indumentaria del día, pero hay otras que requieren más atención por las consecuencias que pueden tener a corto, mediano y largo plazo que pueden cambiar el curso de las vidas y planes de las personas.

En el Manual de toma de decisiones (UNICEF, 2024) para apoyar este proceso, menciona que Keelin, Schoemaker y Spetzler (2009) desarrollaron un modelo para la toma de decisiones que consta de seis elementos el cual proporciona una guía estructurada para analizar y tomar decisiones responsables, considerando tanto los aspectos racionales como los emocionales. Estos elementos son:

1. Delimitación del panorama: antes de tomar una decisión, es esencial definir claramente qué se desea lograr, qué se va a decidir y lo que ello implica, así como las suposiciones de las que partimos. Este paso implica considerar el propósito, el alcance y la toma de perspectiva, evaluando tanto nuestro punto de vista como el de otras personas.

2. Prioridades y valores: las decisiones se basan en experiencias previas y en una escala de valores que puede variar según el contexto. Es fundamental clarificar y establecer las prioridades, considerando tanto los deseos y metas personales como valoraciones éticas y de seguridad. Estas valoraciones éticas incluyen reflexiones sobre las implicaciones de nuestras acciones para nosotros mismos y para las y los demás.

3. Alternativas: la calidad de una decisión depende de las alternativas consideradas. Es importante explorar un amplio rango de opciones y buscar información en diversas fuentes. Para tomar decisiones inmediatas, es útil aplicar estrategias de regulación emocional a fin de pausar y analizar la situación antes de actuar.

4. Información relevante: tomar decisiones informadas requiere considerar hechos del pasado, situaciones actuales y posibles escenarios futuros. Es crucial recabar información significativa de fuentes confiables y reflexionar acerca de nuestras experiencias y acciones para anticipar sus consecuencias.

5. Pensamiento claro para discernir: este elemento se centra en la capacidad de analizar una situación desde diferentes perspectivas para asumir una postura basada en argumentos sólidos y objetivos. Integrar información y ejercitar habilidades socioemocionales como la autorregulación y la empatía resulta esencial para discernir la mejor manera de actuar.

6. Seguimiento: una vez tomada la decisión, es necesario comprometerse a llevarla a cabo. Esto implica tener claridad sobre el esfuerzo, tiempo y recursos necesarios para la ejecución de la decisión. Las estrategias de planeación y seguimiento permiten visualizar estos elementos y fortalecer el compromiso con la decisión tomada.

Es importante reconocer que, aun cuando tomamos una decisión siguiendo todos estos pasos, el resultado puede ser diferente al esperado. Sin embargo, cada decisión y su resultado ofrecen una valiosa oportunidad de aprendizaje.

Tomar decisiones requiere de una autoestima fortalecida, que ayudará a decir «no» a las presiones sociales, y que nuestras acciones estén alineadas a nuestra personalidad, objetivos y a lo que podemos sostener en el tiempo (Vargas & Cano, 2024).

Los factores que influyen en la toma decisiones son:

Individuales: son factores que pueden ser protectores cuando «las circunstancias, características, condiciones y atributos facilitan al individuo lograr la salud integral», o pueden ser de riesgo cuando los «atributos o cualidades de un sujeto o comunidad unidos a una mayor probabilidad de daño a la salud» (Rojas, en Gómez, 2008).

Del entorno: en países desarrollados se ha demostrado la influencia de los mensajes que reciben las adolescencias de la familia, sus amistades, los medios de comunicación y el ambiente socioeconómico.

En el caso de las y los adolescentes, es necesario fomentar un pensamiento autónomo y criterio propio, que en el tema de la sexualidad pueda favorecer la libertad, el respeto por la diversidad y la autonomía progresiva. De esta manera, la comunicación y el brindar la información necesaria sobre sexualidad será vital en la toma de decisiones relativas a su vida sexual.

Cabe señalar que los seres humanos tenemos una sexualidad desde antes de nacer. Sin embargo, es en la adolescencia cuando se inaugura una nueva etapa del desarrollo psicosexual en la que el ejercicio del erotismo y las vinculaciones románticas pueden aparecer (Villalobos, 1999). La paradoja es que, mientras físicamente las adolescencias cuentan con los elementos para su ejercicio, el cerebro se encuentra apenas en camino a desarrollar habilidades superiores como la consolidación de la ética, la evaluación de riesgos, la capacidad de planeación, todas ellas fundamentales para tomar decisiones a corto, mediano y largo plazo (UNICEF, 2022).

Ejercer el plano erótico y romántico durante la adolescencia se vuelve un tema importante para acompañar de cerca debido a las repercusiones inmediatas y futuras que pueden tener. No es posible ni deseable detener el desarrollo psicosexual de las adolescencias, pero, sin duda, una sexualidad informada, acompañada y sostenida por una red de apoyo y cuidado sólida, les brindará más herramientas para tomar mejores decisiones y poder afrontar las consecuencias que no resulten como esperaban (Ituarte et.  al., 2021, citados en Vargas y Cano, 2024).

Algunos de los elementos que se pueden convertir en factores de riesgo por enfrentan para las adolescencias al momento de tomar una decisión, son (Alfonso & Figueroa, 2017):

  • Dificultad para adaptarse a los cambios físicos y hormonales.
  • Un limitado desarrollo cognitivo, psicosocial y afectivo-emocional.
  • Entornos familiares poco protectores, omisos o violentos.
  • Un grupo de pares que fomente actividades de riesgo: desafío de normas, uso de sustancias, que ejerza bullying.
  • El consumo de alcohol y otras drogas.
  • Falta de educación integral de la sexualidad.
  • Desinformación y prejuicios promovidos en medios de comunicación.

En cuanto a los cambios biológicos, la propia sensación o el sentimiento de adultez puede ser un factor de riesgo, pues se puede tener la idea de ser una persona lista para iniciar encuentros sexuales (coitales o no coitales), sin necesidad de previa información o planeación.

En el desarrollo cognitivo, psicosocial y afectivo-motivacional, identificamos claramente cómo se encuentran en un proceso intenso de desarrollo del cuerpo y la identidad, lo que les posiciona en un estado de vulnerabilidad, pues también se busca la separación de su familia para estar con sus pares. Además, en esta etapa la persona adolescente puede no dimensionar de la consecuencia de sus actos, lo que la vulnera aún más (Alfonso & Figueroa, 2017).

Si bien la familia debería ser un factor protector, se convierte en uno de riesgo cuando papá y/ mamá o las personas tutoras son ausentes o autoritarias o no tienen buena comunicación, lo que hace que las adolescencias se alejen y mantengan una comunicación parcial o no verídica; además, en algunas familias todavía no se habla de sexualidad, lo que impacta en el plan de vida y la toma de decisiones de las adolescencias (García- Vázquez et. al., 2020).

En cuanto al grupo de iguales, se convierte en un foco importante por atender ya que las adolescencias, a menudo, les preferirán en la interacción por sobre su familia. Esta interacción suele generar mucha influencia que, en contextos de vulnerabilidad, puede ser un riesgo cuando se comparten ideas confusas, información errónea o incompleta sobre sexualidad, o se plantean retos de alto riesgo para mantener la pertenencia al grupo (Figueroa et. al., 2019).

Un dato necesario de recalcar es que, en general, el consumo de alcohol y otras drogas interrumpe la capacidad de toma de decisiones, y ello no excluye el plano sexual. Si bien algunas drogas como el alcohol pueden, inicialmente, favorecer el deseo sexual, también pone en riesgo de tener encuentros sexuales no consensuados (llámese violencia sexual) o no protegidos, lo que puede terminar en un embarazo, adquirir alguna infección de transmisión sexual o vivir un evento traumático (Figueroa et. al., 2019).

En cuanto a la falta de educación integral de la sexual, si bien existen especialistas, instituciones y organizaciones que se dedican a ello, las principales fuentes de información en temas de sexualidad siguen siendo: el porno, los grupos de pares y la escuela (Figueroa et. al., 2019 & Save the children, 2020).

Por otro lado, no se puede desestimar el papel de las tecnologías de la información y comunicación (TIC´s) en lo que incorporan las adolescencias en su bagaje de información sobre sexualidad. Es verdad que se puede encontrar información útil y científica, que ayuda a desmitificar, pero también es necesario construir desde edad temprana un criterio para la identificación de información confiable. El riesgo de las TIC´s radica en que se conviertan en un modelo a seguir, sobre todo si solo se cuenta con modelos estereotipados y con una autoestima poco fortalecida. Por ello la importancia de trabajar el autoconocimiento, de aprender sobre comunicación asertiva, de obtener información en fuentes confiables, para elegir con conciencia (Olvera, 2019).

Un tema fuertemente relacionado con la adolescencia y el plan de vida es la violencia, comportamiento que se aprende y normaliza conforme crecemos. Esto es un enorme foco rojo que muchas veces se pasa por alto y no se logra detectar, lo que coloca a cualquier persona, no solo a las adolescencias, en riesgo y en una situación confusa para poder elegir entre distintas opciones. A menudo las violencias que reportan las mujeres, como el acoso, suelen iniciar en la aún antes de la adolescencia: se ha reportado un inicio del acoso callejero a los 7 años de edad en países de América Latina (CLADEM, 2016). En general, haber vivido puede tener secuelas que se manifiestan en la autoestima, en la autopercepción de capacidad, depresión, ansiedad, incluso en padecer trastorno de estrés postraumático (OMS, s/f.).

Es necesario subrayar que todas las decisiones que se tomen a lo largo de la vida tienen un impacto importante en las personas y en el medio en que nos desenvolvemos.

Te compartimos un ejemplo para explicar este punto anterior. Si en una relación sexual se decide no usar condón, en definitiva, se pone en riesgo la salud propia y, por supuesto, la de la otra persona; mucho más si nunca se han realizado alguna prueba de infecciones de transmisión sexual o si pasó un tiempo de la última vez que se las realizaron; también puede darse un embarazo que en ese momento no sea deseado. Ambas situaciones impactan y vulneran la vida de las personas del ejemplo, pero también la de las personas a su alrededor.

En este punto podrías invitar a las personas a que compartan cómo este ejemplo impacta en la vida de las personas alrededor de la pareja (a la familia, las amistades y otras redes de apoyo) con la intención de entender que las decisiones impactan positiva y negativamente en quienes nos rodean.

También puede darse el caso en el que, aunque sepan las consecuencias que esto conlleva, se tengan encuentros sexuales desprotegidos. Siendo así, de manera social se espera que la o las personas implicadas asuman las consecuencias, es decir, se haga/hagan responsable/s (Gayet & Juarez, 2020).

Pero, ¿qué es la responsabilidad?

Según la RAE (2021), significa la «capacidad existente en todo sujeto activo de derecho para reconocer y aceptar las consecuencias de un hecho realizado libremente». En ese tenor, tener normas que rigen a la convivencia social, se espera que las personas tomen decisiones, con base en el pleno conocimiento de las consecuencias. No obstante, la adolescencia es una etapa donde las personas están midiendo sus propios límites y construyendo sus propios referentes éticos que, pueden o no, empatar con las convenciones socialmente establecidas (Alfonso & Figueroa, 2017).

Por otro lado, dichas convenciones a menudo se encuentran dictadas en leyes, códigos o tratados que nos brindan un marco de derechos y responsabilidades a ejercer.

A nivel Latinoamérica, los derechos sexuales y derechos reproductivos se han asentado en diversos contextos, siendo reconocidos en varios países a través de legislaciones y políticas públicas (Asamblea General de las Naciones Unidas [AGNU], 2000a, 2000b; Comité de los derechos del niño, 1989; Diario Oficial de la Federación, 1986, 2015, & UNESCO, 2023). En naciones como Argentina, Colombia y México se han implementado leyes que garantizan el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva, así como la educación integral en sexualidad. Sin embargo, en otros países, estos derechos enfrentan desafíos significativos debido a normas culturales y religiosas. A pesar de las diferencias, hay un movimiento creciente en la región que aboga por la igualdad de género y el respeto a los derechos humanos, lo que ha permitido avances en la materia en varios contextos (UNESCO, 2023).

A menudo, la toma de decisiones se facilita cuando contamos con elementos formales, como leyes o convenciones que avalan nuestros derechos. En ese sentido, la Organización Mundial de la Salud (2019) ha manifestado su respaldo a los derechos sexuales y reproductivos, enunciando entre ellos:

Derecho a la igualdad y no discriminación: garantiza que todas las personas, independientemente de su género, orientación sexual, discapacidad u otros factores, tengan acceso a servicios de salud sexual y reproductiva sin discriminación.

Derecho a la privacidad y confidencialidad: implica respetar la privacidad de las personas en relación con su salud sexual y reproductiva, asegurando la confidencialidad de la información.
Derecho a la autonomía y libertad reproductiva: promueve que las personas tomen decisiones libres e informadas sobre su salud sexual y reproductiva, incluyendo la decisión de tener o no hijos, cuándo y con qué frecuencia.
Derecho a la información y educación: implica proporcionar información precisa y accesible sobre salud sexual y reproductiva, así como educación que permita a las personas tomar decisiones informadas.
Derecho a la atención de salud adecuada: requiere garantizar el acceso a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad, incluyendo planificación familiar, atención prenatal y postnatal, y tratamiento de infecciones de transmisión sexual.

Para este punto, te sugerimos hacer una actividad con las personas; podrías proyectar o escribir la siguiente frase: «la información es poder» y permitir que puedan expresar qué es lo que entienden con esa frase y para qué les puede servir en el marco del ejercicio de su sexualidad.

Reflexiones finales

¿Recuerdas alguna decisión que te haya sido difícil de tomar? ¿Qué elementos favorecieron tu elección? Además de tus necesidades e intereses, ¿a qué otras personas tomaste en cuenta para identificar beneficios y posibles consecuencias?

Anota tus reflexiones.

Después de que hayas contestado tus anotaciones sobre estas preguntas, responde, ¿hay algo que te habría gustado hacer distinto? ¿Qué elementos puedes incorporar a una futura toma de decisiones?