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5.4 Alfabetización mediática y sexualidad

En este espacio hablaremos de temas importantes para el desarrollo de la sexualidad como medios de comunicación, internet y pornografía.

Podrás identificar diferentes situaciones y problemáticas en la sexualidad, derivadas del mal uso de los medios de comunicación.

Te ofreceremos elementos, a través de los cuales podrás orientar el análisis sobre cómo afecta el consumo de pornografía a la vivencia plena y disfrutable de la sexualidad. Finalmente, podrás identificar fuentes confiables de información en internet.

Desde su aparición, los medios de comunicación han formado parte fundamental para conocer lo que acontece en el contexto socio-cultural en que se vive. En su evolución, han favorecido compartir y recibir de manera más pronta la información y, pese a que se creía que, con la llegada del internet desaparecerían los medios convencionales (la radio, la televisión y la prensa), éstos se han adaptado a la nueva modalidad que favorece que la generación de información sea más pronta

Los medios de comunicación son un espacio donde se reproduce la cultura: las creencias, las tradiciones, las ideas sobre las que se construye la sociedad en cuestión, incluidas formas validadas de ser hombre o mujer, los cánones de belleza, las conductas no aprobadas y las formas en que la sociedad se manifiesta ante las diferentes expresiones de las personas.

En la investigación realizada con adolescentes sobre el impacto que tienen los medios de comunicación en la construcción de representaciones sociales ante la sexualidad (Martell et al., 2018), se observó que los mensajes eróticos promovidos a través de la publicidad y los medios de comunicación son agentes socializadores potentes en la construcción de las representaciones relativas a las relaciones sexuales de las adolescencias. Los resultados muestran cómo los modelos y estereotipos dirigen las formas de comportamiento en las y los adolescentes.

Si bien no se cuentan con datos precisos sobre los hábitos de consumo de internet, quizá el caso de México pueda dar luz a este respecto:

De acuerdo con datos de UNICEF (s/f), 50% de las niñas y niños entre 6 y 11 años usan internet o una computadora y, en el caso de las adolescencias de 12 a 17 años, entre el 80 y 94% usan internet o una computadora.

Por otro lado, las principales actividades realizadas en Internet durante 2018 fueron: entretenimiento (90.5%); comunicación (90.3%); obtener información (86.9%); otras (como para apoyar la educación/capacitación y acceder a contenidos audiovisuales) registran porcentajes del 83.6 y el 78.1%, respectivamente (INEGI, 2019).

Por otro lado, algunas formas que puede tomar la violencia en internet, son (UNICEF, s/f):

Personas adultas que se dirigen a infancias o adolescencias con fines sexuales en redes sociales, videojuegos o plataformas de mensajería.

Cuando infancias acceden o se les envía contenido nocivo como situaciones sexuales, de violencia, misoginia, xenofobia o se les induce al suicidio.

El ciberacoso se presenta cuando otras infancias, adolescencias e incluso personas extrañas difunden rumores, burlas, amenazas o publican fotos vergonzosas o inapropiadas de alguien en las redes sociales.

También se presentan situaciones de riesgo cuando infancias y adolescencias comparten información personal, fotografías o videos de ellos o de sus familias.

Según un análisis de ochenta investigaciones realizadas a nivel mundial, 36% de las adolescencias ha vivido bullying o acoso escolar y 35% ha sido la persona agresora (Modecki et al., 2014). UNICEF (s/f) reporta que 25% de las y los adolescentes de entre 12 y 17 años ha vivido alguna forma de ciberacoso.

Un análisis de UNESCO (2023) realizado en siete países de América (Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México, Perú y Uruguay) constató que entre el 47% y el 81% los estudiantes LGTBI dijo sentirse inseguro en la escuela debido a su orientación sexual y entre el 32% y el 63% por su expresión de género.

Específicamente, el informe (UNESCO, 2023) encontró que cuatro de cada cinco estudiantes LGTBI+ en Chile no se sienten seguros en la escuela; en Colombia, el 15% de los y las estudiantes había sido víctima de violencia escolar debido a su orientación sexual; en el Perú, alrededor del 17% de los estudiantes LGTBI denunciaron agresiones físicas en el año anterior, y en México, el 75% del estudiantado LGTBI experimentó acoso verbal e insultos en la escuela y el 66% de los estudiantes transgénero reportaron haber sufrido acoso escolar.  La mayoría de los estudiantes LGTBI fue objeto de actitudes negativas de parte de personal docente y sólo 2 de cada 3 de ellos señaló que algún maestro intervino ante el uso de lenguaje homofóbico en la escuela.

En América Latina, los jóvenes de la población LGBTI+ experimentan altos niveles de victimización por su orientación o preferencia sexual, y tienen, al menos, el doble de probabilidades de no asistir a la escuela y de presentar altos niveles de depresión (UNESCO, 2023).

Actualmente, la prevalencia del ciberacoso en Latinoamérica es alta, al igual que otras formas de abuso entre pares. Es esencial estudia mejor las causas y consecuencias de estos comportamientos e interacciones, tanto desde la perspectiva de las personas que son víctimas de acoso, como de quienes observan estos fenómenos sin intención de intervenir; estos dos aspectos suelen ignorarse en la mayoría de las investigaciones en la región (Cabra & Marciales, 2015).

Así, es posible observar que el internet se ha convertido en una herramienta con dos importantes potencialidades; por un lado, brinda «toda la información» que queremos saber (o casi toda) de manera inmediata; por el otro, esa información puede no ser veraz, oportuna o responsable, o incluso puede colocarnos en situaciones que vulneren nuestra seguridad.

Pero ¿cómo identificar información científica, laica, completa y libre de prejuicios? Una forma es confirmando la fuente, es decir investigar más allá de lo que dice la nota, para que de esta manera se pueda evitar la transmisión de mensajes erróneos que podrían potenciar la desinformación y los mitos. También es necesario identificar fuentes confiables de información, por ejemplo: páginas de instituciones públicas, revistas de divulgación científica, páginas especializadas en el tema de interés, publicaciones de personas profesionistas especializadas en el campo de estudio, revistas de corte científico.

Por otro lado, un tema que se puede encontrar en internet, y que está relacionado con la sexualidad, es la pornografía. Save the Children (2020) refiere que, al ser consumida por infancias o adolescencias, puede generar falsas ideas sobre los encuentros sexuales o generar altas expectativas, imposibles o violentas sobre el encuentro sexual, además de que no se abordan temas relevantes y relacionados sobre la salud sexual, el placer, el consenso y la diversidad de cuerpos humanos, lo que puede generar los siguientes efectos adversos:

Además de crear una idea falsa de los cuerpos o de actitudes negativas y de desigualdad entre las personas, genera una idea equivoca sobre que las mujeres deben ser sumisas y pueden ser vistas como objetos que se pueden utilizar o golpear para luego desechar.

Para algunas personas, la pornografía les hace tener una falsa idea de que este tipo encuentros que se presentan, deberían ser así en la vida real, al dejar de lado que es una película y, por supuesto, ficción. Esto se convierte en un riesgo al final del día, pues al repetir patrones sin previa información, ponemos en riesgo nuestra salud sexual.

Además, hay que agregar que la pornografía ha normalizado muchas conductas sexuales de riesgo, como el hecho de no usar un condón o tener un encuentro sexual con distintas personas sin usar protección.

La pornografía generalmente normaliza la violencia de género, en la mayoría de las escenas se muestra violencia contra la mujer, al hacer creer que lo disfrutan e incluso la piden.

Otra influencia negativa es cómo refuerza los estereotipos de los cuerpos, vemos en la mayoría del material a mujeres con cuerpos esbeltos, curvas muy marcadas y exuberantes, y a hombres con penes más largos o anchos que la media, lo que generalmente es resultado de intervención quirúrgica o trucos con la lente de las cámaras; estas imágenes lo que hacen es mermar la autoestima y buscar dichos modelos, e incluso generar algún desorden alimenticio.

Más allá de nombrar estos problemas que existen, un ejercicio interesante para hacer con las adolescencias es dejar que sean ellas y ellos quienes reflexionen al respecto y mencionen las desventajas que pueden encontrar en la pornografía, para que exista una reflexión y un diálogo al respecto, al favorecer el pensamiento crítico y la escucha activa.

Se debe tener en cuenta que no sólo la pornografía muestra situaciones o personas poco realistas, los medios de comunicación y la publicidad lo hacen. Podrías pedirle al grupo que reflexionar sobre estos mensajes: por mencionar algo, ¿cuál es el rol que ejercen las mujeres en los anuncios comerciales? ¿Cuáles son los productos dirigidos principalmente a los hombres? En los programas de entretenimiento, ¿cuáles son los valores y actitudes reprochados y aplaudidos a hombres y mujeres?

Puedes pedir a las adolescencias que recuerden varios comerciales que han visto y que les han llamado la atención, para empezar a hacer una clasificación de los comerciales que ellas y ellos creen que van dirigidos a las mujeres o a los hombres, y reflexionen del porqué lo consideran así.

Recordemos que, aunque los medios de comunicación son para informar, también son espacios que pueden promover información que no sea verídica, mensajes violentos, estereotipos de género y de belleza, promover el consumo e ideas irreales de la sexualidad y de los encuentros sexuales. Dichos elementos pueden poner en riesgo y atentar contra la autoestima, autopercepción y la de tomar decisiones asertivas para el ejercicio de una sexualidad libre e informada (García-Vázquez et. al.,  2020)

Algunos de los riesgos que existen en internet, especialmente para las y los adolescentes son:

Trata de personas: su definición se encuentra en el artículo 3 del «Protocolo para prevenir, reprimir y sancionar la trata de personas» y se complementa con la Convención de las Naciones Unidas contra la delincuencia organizada transnacional (Asamblea General de las Naciones Unidas [AGNU], 2000b), conocido como «Protocolo de Palermo»:

«Por trata de personas se entenderá la captación, el transporte, el traslado, la acogida o la recepción de personas, recurriendo a la amenaza o al uso de la fuerza u otras formas de coacción, al rapto, al fraude, al engaño, al abuso de poder o de una situación de vulnerabilidad o a la concesión o recepción de pagos o beneficios para obtener el consentimiento de una persona que tenga autoridad sobre otra, con fines de explotación. Esa explotación incluirá, como mínimo, la explotación de la prostitución ajena u otras formas de explotación sexual, los trabajos o servicios forzados, la esclavitud o las prácticas análogas a la esclavitud, la servidumbre».

Pornografía infantil: es definida internacionalmente como cualquier representación, por cualquier medio, de una persona menor de edad participando en actividades sexuales explícitas reales o simuladas, o cualquier representación de las partes sexuales de un menor con fines principalmente sexuales (ACNUDH, 2000).

Ciberbullying o acoso cibernético: se define como la «agresión repetitiva, hostilidad y otros intentos de causar daño en comunicaciones en línea, como amenazas, distribución de información difamatoria, discurso de odio, incluyendo contenido homofóbico y sexista, mayormente perpetrado por compañeros» (OMS, 2022). Ocurre en redes sociales, correos electrónicos, juegos y otras plataformas en línea. Al igual que otros tipos de acoso, es un comportamiento repetitivo que tiene como objetivo asustar, provocar o desacreditar al objetivo» (UNICEF, s.f.).

Una manera de sensibilizar sobre este tema directamente a la adolescencia, es pedirles que mencionen los últimos memes que han visto y empezar una conversación en donde el objetivo sea darnos cuenta de cuántas personas en el mismo salón o grupo han visto el contenido que se menciona. De esta manera, intencionar la reflexión de lo fácil que es viralizar un contenido en las redes y cómo algo que se menciona en ese espacio puede ser rápidamente compartido y puede herir a algunas personas. Si en el contexto en el que te desenvuelves, las y los adolescentes no están en tanto contacto con las redes sociales, podrías hablar de su existencia, para que lo reflexionen y expresen sus ideas al respecto.

Acoso sexual: es definido en la Convención de Estambul como «cualquier comportamiento verbal, no verbal o físico no deseado de índole sexual con el propósito o el efecto de atentar contra la dignidad de una persona, en particular cuando se crea un entorno intimidatorio, hostil, degradante, humillante u ofensivo» (CdE, 2011).

Sexting: consiste en el envío de fotografías de órganos sexuales o en desnudez (packs o nudes), videos o texto con contenido explícitamente sexual. Si bien entre personas adultas puede ser una forma de jugueteo sexual (siempre y cuando sea consensuado), entre menores de edad no lo es, pues dicho material puede acabar en manos equivocadas, poniendo en riesgo su integridad (Rodríguez & Becerra, 2022).

Grooming: es un tipo de abuso sexual en línea que ocurre cuando personas adultas se hacen pasar por una persona par de un o una infancia o adolescencia, con el propósito de establecer una relación sexual. El grooming se desarrolla con el tiempo; la persona agresora generalmente comienza construyendo una relación que le permite identificar las necesidades y vulnerabilidades de la probable víctima. Una vez que se ha ganado la confianza, el abuso se forma lentamente a través de manipulación y demandas, y a menudo se hace en secreto, pudiendo escalar hasta causar daño físico (UNICEF, 2023).

Como podrás ver, son diversas las formas en que las violencias pueden llegar a las infancias y adolescencias a través de internet. Es por ello que es fundamental que, desde edades tempranas, se modele y enseñe propositivamente a tomar medidas de cuidado y protección de sus datos, incluida su imagen y la información de su familia, para evitar ponerse en riesgo.

Al ser un espacio replicador de la cultura, los medios de comunicación también son un espacio en el que hay que intervenir como sociedad para solicitar y construir otros discursos y promover el libre desarrollo de la personalidad, la igualdad y la equidad. Los espacios en medios de comunicación son una oportunidad para modelar relaciones saludables, satisfactorias y promover una educación de la sexualidad que sea integral, laica, completa, libre de prejuicio y basada en evidencia.

Reflexiones finales

Para finalizar, te dejamos las siguientes preguntas para que escribas tus propias reflexiones al respecto:

¿Qué información sobre sexualidad has recibido de los medios de comunicación? ¿Qué fuentes confiables de información conoces en torno a la sexualidad? Personalmente, ¿Qué información te ha aportado el porno? ¿Qué aportación pueden hacer los medios de comunicación para mejorar el nivel de información en sexualidad con el que cuentan las infancias y adolescencias?

Anota tus reflexiones.