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7.2 Respuesta Sexual Humana (RSH)

El cuerpo humano es asombroso; se adapta y responde a estímulos internos y externos para mantener su equilibrio, por lo que envía señales que indican lo que resulta agradable o desagradable, seguro o peligroso.

En ese sentido, el cuerpo genera diversas respuestas ante estímulos que cada persona experimenta como eróticos y que provocan deseo sexual (Feldman, 2002). Este deseo está relacionado con situaciones y personas que pueden generar excitación, está presente durante toda la vida y, como se ha abordado en otros módulos, se modifica con el paso de los años.

El deseo puede existir en una persona sin llevarse a cabo debido a diferentes circunstancias, como miedo, inseguridad, rechazo o simplemente decisión propia. Es fundamental que la persona sepa que, para que un deseo sexual se lleve a cabo, debe contar con el permiso, autorización o consentimiento para abordar a la persona con quien desea expresarlo. La otra persona también debe desear el mismo tipo de contacto; de lo contrario, se trataría de abuso o violación.

El erotismo es un componente de la sexualidad vinculado a la experiencia de placer en las personas. Produce una respuesta sexual observable en la excitación ante un estímulo sexual; el cuerpo responde con cambios físicos, psicológicos y emocionales específicos, conocidos como respuesta sexual humana, que forma parte de la salud integral (Álvarez-Gayou, 2011).

Esta respuesta se manifiesta de forma natural durante toda la vida, siendo especialmente notoria a partir de la pubertad, debido a la presencia de hormonas y los cambios físicos y emocionales, ya que la intencionalidad cambia y se acompaña de sensaciones y expresiones corporales que antes no se experimentaban (Feldman, 2002).

La respuesta sexual humana es el conjunto de procesos corporales que generan placer sexual e incluye el deseo, la excitación y el orgasmo. Esta respuesta constituye un elemento importante en la salud integral de las personas (Álvarez-Gayou, 2011).

Masters y Johnson fueron las primeras personas en interesarse en investigar y brindar un modelo que describiera los cambios fisiológicos que ocurrían en las personas durante el contacto sexual. Si bien fueron pioneros en el campo, actualmente existen más modelos para describir lo que ocurre durante la respuesta sexual, involucrando, además de la fisiología, elementos cognitivos, emocionales y contextuales.

Veamos la propuesta de cada modelo:

1. Modelo de cuatro fases de Masters y Johnson (Hyde & DeLamater, 2006)

William H. Masters y Virginia E. Johnson propusieron un modelo lineal y fisiológico de la respuesta sexual humana, basado en observaciones directas de la actividad sexual. Su modelo consta de cuatro fases: excitación, meseta, orgasmo y resolución. Este enfoque destaca la importancia de los cambios fisiológicos durante la actividad sexual y ha sido fundamental para el estudio de la disfunción sexual y la terapia sexual.

2. Modelo tripásico de Kaplan (Hyde & DeLamater, 2006)

Helen Singer Kaplan, psiquiatra y sexóloga, introdujo un modelo que incorpora aspectos psicológicos y emocionales, además de los fisiológicos. Su modelo tripásico incluye tres fases: deseo, excitación y orgasmo. Kaplan enfatizó la importancia del deseo como fase inicial y esencial en la respuesta sexual humana, abordando así aspectos que el modelo de Masters y Johnson no contemplaba.

3. Modelo circular de Basson (Basson, 2000)

Rosemary Basson desarrolló un modelo que refleja elementos adicionales para la experiencia sexual femenina de manera más compleja y no lineal. Su modelo circular destaca la importancia de factores emocionales, relacionales y contextuales en la respuesta sexual. Según Basson, muchas mujeres experimentan deseo sexual en respuesta a la intimidad y la conexión emocional, en lugar de un deseo espontáneo previo a la excitación.

4. Modelo de control dual de Bancroft y Janssen (2000)

John Bancroft y Erick Janssen propusieron un modelo que explica la variabilidad individual en la respuesta sexual mediante dos sistemas: el sistema de excitación sexual (SES) y el sistema de inhibición sexual (SIS). Este modelo sugiere que la interacción entre estos sistemas determina la intensidad y la frecuencia de la respuesta sexual, considerando tanto factores internos como externos.

Juan Luis Álvarez-Gayou (2011), aportó el concepto de Estímulo Sexual Efectivo (ESE) que sirve para evidenciar que las personas pueden ser más susceptibles a despertar una respuesta sexual humana ante estímulos específicos. Este elemento aporta un elemento central en la RSH que ya hemos abordado en otros módulos: la diversidad. Si bien fisiológicamente hay elementos comunes en todas las personas, los significados y contenidos eróticos son una experiencia completamente individual y multiforme.

Fisiológicamente, ¿qué sucede en el cuerpo durante la respuesta sexual?

Una de las funciones básicas del cuerpo humano es responder a estímulos; ante condiciones externas o internas, el cuerpo genera respuestas específicas para mantener su equilibrio. En el caso del erotismo, ocurre algo similar: cuando se presenta un estímulo sexual, el cuerpo responde con cambios físicos, psicológicos y emocionales específicos. Se sabe que todas las personas, a cualquier edad, son capaces de experimentar estos cambios, aunque la respuesta sexual tiende a modificarse como parte del proceso adaptativo del desarrollo, siendo especialmente notoria a partir de la pubertad, debido a la acción hormonal y a los cambios físicos y emocionales.

Diversos estudios en sexualidad han demostrado que existen componentes de respuesta similares en todas las personas, lo que permite hablar de un ciclo de la respuesta sexual humana.

Veamos qué ocurre en cada una de acuerdo a los órganos sexuales con los que las personas los experimentan.

1ª Fase. Estímulo sexual efectivo

  • Los estímulos sexuales son efectivos cuando producen en la persona una serie de respuestas y cambios a nivel corporal, incluidos sus órganos sexuales.
  • Es cualquier situación capaz de provocar excitación, que puede variar de persona a persona; es decir, lo que para una persona puede ser un estímulo sexual efectivo, para otra puede ser indiferente o incómodo.
  • Pueden ser estímulos internos, como fantasías, sueños o recuerdos.
  • También pueden ser externos, cuando se perciben a través de los sentidos.

2ª Fase. Excitación

  • Se produce a partir de un estímulo sexual efectivo.
  • Existe un aumento de frecuencia cardíaca, respiratoria y tensión arterial.
  • Se observa un enrojecimiento de la piel.

Cambios en las personas con vulva

  • Lubricación vaginal.
  • Se observa la erección de los pezones.
  • Aumento del tamaño mamario.
  • En la vulva: aumenta el volumen de labios mayores y menores, el útero se coloca en posición vertical, el clítoris se agranda.

Cambios en las personas con pene

  • Erección del pene.
  • Los testículos se acercan al cuerpo.
  • Tensión de la piel del escroto.

3ª Fase. Meseta

  • Es un momento de excitación sostenida.
  • Existe una tensión muscular generalizada.
  • La frecuencia cardiaca aumenta, así como la tensión arterial.
  • Es una fase de transición donde se consolidan todos los cambios, para llegar al orgasmo.

Cambios en las personas con vulva

  • Se observa una leve retracción del clítoris.
  • Enrojecimiento en la zona del pecho, las mamas y la cara.
  • Puede disminuir la lubricación, sin significar pérdida de excitación.

Cambios en las personas con pene

  • Incremento de la circunferencia del glande.
  • Se elevan los testículos.
  • Hay salida del líquido preeyaculatorio.

4ª Fase. Orgasmo

  • Implica la liberación placentera de la tensión sexual acumulada durante las etapas anteriores.
  • Se acompaña de contracciones involuntarias en diferentes grupos musculares del cuerpo, desde el rostro hasta los pies.
  • Cada persona en cada encuentro erótico tendrá una percepción personal de la experiencia; este es un componente subjetivo de placer, que tiene un papel muy importante en la respuesta sexual humana.

Cambios en las personas con vulva

  • Contracciones musculares involuntarias, rítmicas en la vagina, uretra, órganos y músculos circundantes.
  • Puede haber una lubricación intensa.
  • Posibilidad de experimentar orgasmos múltiples.
  • Posibilidad de eyaculación femenina, que muchas personas confunden con la sensación de orinar. También puede ocurrir una eyaculación sin orgasmo.

Cambios en las personas con pene

  • Las contracciones pueden ir acompañadas de la eyaculación; sin embargo, orgasmo y eyaculación pueden ser respuestas separadas; es decir, puede haber eyaculación sin orgasmo y puede haber orgasmo sin eyaculación.
  • Posibilidad de orgasmos múltiples. Se puede ser multiorgásmico, en tanto no piense en la eyaculación como finalidad última de la relación sexual y aprenda a desarrollar su potencial.

5ª Fase. Resolución

  • Desaparecen los cambios físicos de las fases anteriores a la excitación, como las manifestaciones en piel, respiración y presión arterial.
  • La resolución está presente aún sin que suceda el orgasmo, aunque la regresión al estado corporal original puede ser lenta. El orgasmo ayuda a liberar más rápidamente la tensión.

Cambios en las personas con vulva

  • Regresan a su estado original el clítoris, los de los labios mayores y menores, la vagina, el útero y los pechos
  • Enrojecimiento en la zona del pecho, las mamas y la cara.

Cambios en las personas con pene

  • El pene pierde la erección.
  • Puede haber una sensación de relajación, satisfacción o cansancio.

6ª Fase. Refractaria

  • Es el tiempo que una persona tarda en volver a reaccionar a un estímulo sexual. En general, en los hombres lleva un poco más de tiempo, en comparación a las mujeres.
  • Es muy variable en cada persona, tiene que ver con condiciones físicas, emocionales y educativas. En las personas jóvenes, generalmente el tiempo es corto, y en la vejez tiende a ampliarse.

Como toda respuesta biológica, la respuesta sexual humana es expansión y contracción, tal como se puede apreciar en la siguiente gráfica.

En las siguientes imágenes, se muestra la respuesta sexual en personas con pene y en personas con vulva.

La gráfica A de la mujer corresponde a un orgasmo múltiple, en la B no hay orgasmo, y en la C hay un sólo orgasmo.

Los siguientes esquemas de AMMSAC (s. f.) muestran los cambios en los genitales durante la excitación y el orgasmo para personas con pene y personas con vulva.

Debido a efecto de la terapia hormonal de remplazo, las características de la RSH pueden ser distintas en las personas trans.

Todo esto comprende la respuesta sexual humana (rsh). Es relevante mencionar que también se presentan cambios emocionales, a veces dados por las mismas sustancias producidas en el cerebro durante el evento, y por las emociones involucradas, como el amor, el cariño, la atracción, la ternura, la entrega y la pasión, las cuales favorecen la respuesta.

Asimismo, vale la pena reflexionar que durante mucho tiempo se ha considerado que la finalidad de la respuesta sexual es el orgasmo, al considerar que si no se daba no sería placentera la respuesta sexual, lo que minimiza la importancia del placer que se genera a lo largo de todo encuentro erótico. Otro elemento importante para muchas personas es el amor, incluso llaman a las relaciones sexuales como «hacer el amor», lo cual le da un matiz diferente a la respuesta sexual, e incluso les puede parecer más placentera. Pongamos un ejemplo, imagina que las relaciones sexuales son como un pastel que te gusta mucho, y cuando lo recibes de alguien que lo preparó a quien quieres mucho, hasta te sabe más sabroso; ahora imagina que el orgasmo es la cereza del pastel, que puede complementar la experiencia, pero es sólo una parte del pastel que tiene más elementos que lo hacen único, rico y placentero.

Debemos aclarar que no es necesario que siempre exista la penetración para que se presente la respuesta sexual y se experimente placer, la penetración es elemento más de toda relación sexual e incluso puede no estar presente o no ser disfrutable para muchas personas.

Algunos de los aspectos que pueden afectar la respuesta sexual humana, son:

Físicos: enfermedades, medicamentos, cansancio, uso de sustancias.

Psicológicos: miedo, enojo, estrés, apatía, eventos traumáticos, sentimiento de culpa.

Culturales: mitos, aprendizajes familiares o sociales, creencias religiosas.

De pareja: falta de comunicación, infidelidad, desacuerdos importantes, incumplimiento de acuerdos previos.

Podríamos considerar que:

  • El placer es una sensación de bienestar que genera cambios bioquímicos, psicológicos y emocionales en el cuerpo.
  • El placer sexual puede estar presente con o sin orgasmo, con o sin penetración.
  • El juego previo estimula y favorece la respuesta sexual, para que emocional y físicamente sea una experiencia placentera.
  • Comprender cómo funciona la respuesta sexual humana, ayuda a identificar sí algo no funciona, abrir la posibilidad de buscar orientación profesional.

La respuesta sexual humana implica el cuerpo, las emociones y los pensamientos, de ahí que es valioso conocerte, escucharte, sentir tu cuerpo; reconocer tus emociones, definir y respetar tus límites; comunicarte y establecer acuerdos con tu pareja, para favorecer una vida sexual placentera.

Reflexiones finales

Finalmente, si se considera también el tiempo que pasa entre que se concluye una excitación y otra (fase refractaria), entonces vivimos en respuesta sexual. ¿Lo habías notado?

¿Has notado cómo responde tu cuerpo ante los estímulos eróticos?  ¿Qué cambios percibes en tu cuerpo? Apúntalos.