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6.4 Reproducción

En los subtemas anteriores revisamos la importancia del cuerpo sexuado y sexual, su transformación durante la pubertad y la importancia de reconocerlo, amarlo y cuidarlo a lo largo de la vida.

En este subtema revisamos cómo se activa la reproducción, a partir de la pubertad, como una posibilidad y como un derecho de las personas. Para ello revisaremos información pertinente y algunas estrategias para replicar los siguientes temas:

1. Acción de las hormonas en el proceso de reproducción humana.

2. Embarazo y parto saludable, las transformaciones en el cuerpo de la mujer y las etapas de desarrollo fetal.

3. Reproducción y reproductividad. El derecho a decidir.

Acción de las hormonas en el proceso de reproducción humana

Como revisamos en los dos primeros subtemas de este módulo, la posibilidad de la reproducción humana se activa durante la pubertad, a partir de cambios anatómicos y fisiológicos derivados de acciones hormonales.

Los cuerpos de mujeres y hombres participan de manera diferencial en el proceso de reproducción. Ambos aportan los gametos (células sexuales), pero el proceso de embarazo y parto ocurre a través del cuerpo de las mujeres o personas con capacidad gestante.

Veamos con más detalle cómo influyen estos cambios hormonales para posibilitar la reproducción. Hablemos primero de las células sexuales.

¿Qué son y dónde vienen los óvulos y los espermatozoides, y cómo se desarrollan?

Óvulos

Son los gametos femeninos.

Dentro de los ovarios se localizan aproximadamente 590,000 óvulos inactivos de los cuales solo algunos cuantos madurarán y serán expulsados a las trompas uterinas cada mes.

Cada óvulo dentro de los ovarios está encerrado dentro de un folículo ovárico, que es un saco de células que rodea cada óvulo. Estas células foliculares ayudan a preparar un óvulo para la ovulación y la fecundación, respondiendo y produciendo hormonas.

La maduración de los óvulos ocurre durante la pubertad y a lo largo del ciclo menstrual. En ese punto, los ovarios pueden desarrollar y liberar un huevo maduro, un óvulo, a través de un proceso cada mes llamado ovulación.

Cuando un óvulo madura se convierte en la célula más grande del cuerpo de una mujer. El óvulo tiene un tamaño de 0.14 milímetros y puede ser visible.

Cada óvulo que se libera puede ser fertilizado por espermatozoides en la tuba ovárica. Si no se fertiliza dentro de las 24 horas posteriores a la liberación del ovario, ya no es viable y se elimina en la menstruación.

La calidad de los óvulos disminuye con la edad.

Espermatozoides

Son los gametos masculinos, encargados de la fecundación.

Desde inicio de la pubertad, las células reproductivas inmaduras llamadas espermatogonias pasan por el proceso de espermatogénesis, donde comienzan a multiplicarse rápidamente y continúan dividiéndose y desarrollándose para eventualmente desarrollar espermatozoides maduros.

Un solo espermatozoide se parece a un renacuajo y consta de una cabeza, un cuello, una pieza central y una cola y tiene una longitud de 40 a 250 micras.

El proceso de maduración de los espermatozoides se produce en tubos largos y apretados en los testículos llamados túbulos seminales.

Se necesitan varias semanas para que los nuevos espermatozoides se vuelvan completamente móviles y maduren en los testículos y el epidídimo.

En donde obtienen la capacidad de nadar y continúan madurando allí hasta la eyaculación.

El número de espermatozoides en una sola eyaculación varía de 40 millones a 500 millones; el promedio es de aproximadamente 182 millones.

A su vez, la calidad del esperma puede variar por factores externos como la temperatura corporal, traumatismos algunas enfermedades, la salud de la persona, etc.

Los espermatozoides se producen de forma constante; a diferencia de los óvulos, que son células con las que se nace, aunque su maduración se da de manera mensual. La capacidad reproductiva de los óvulo aparece con la menarca en la pubertad y termina con la menopausia.

Las hormonas tienen mucho que ver en la producción y mantenimiento del embarazo, ya que permiten:

  • Maduración del óvulo.
  • Producción y maduración de los espermatozoides.
  • Condiciones apropiadas en el útero para permitir la movilidad adecuada de los espermatozoides depositados en el fondo de la vagina.
  • Proceso de ovulación y paso del óvulo por las tubas uterinas.
  • Llegada de los espermatozoides a las tubas uterinas.
  • La fecundación en las tubas uterinas.
  • Desplazamiento del óvulo fecundado a través de las tubas uterinas.
  • Condiciones adecuadas del endometrio para la implantación del huevo.
  • Producción de progesterona para mantenimiento del embarazo.

Como revisamos en el segundo subtema, el ciclo menstrual es un evento cíclico y coordinado, que se repite mes a mes, controlado por hormonas que se producen en el cerebro. Su finalidad es lograr un óvulo maduro y preparar al cuerpo para un probable embarazo. Tiene diferentes etapas, incluido el momento cercano a la ovulación, en el cual, ante la presencia de esperma, es más probable que ocurra el embarazo.

  • La ovulación sucede 14 días antes de la siguiente menstruación.
  • El óvulo vive poco más de un día; por lo tanto, el día más fértil ocurre a la mitad del ciclo menstrual, entre una menstruación y otra.
  • Pero consideramos como días fértiles tres días antes y tres días después de la ovulación, porque no siempre es exacta y por el tiempo de vida de los espermatozoides.
  • Para calcular el día de ovulación, se debe conocer cada cuánto llega la menstruación. Esto es fácil cuando tiene ciclos regulares.
  • El día de la siguiente ovulación se calcula identificando cuándo es el día de la siguiente menstruación y a este día restarle 14
  • Para una persona con ciclos irregulares, es difícil hacer el cálculo de sus días fértiles.

En caso de que no se fecunde el ovulo, el endometrio se desprende, lo que produce la menstruación y vuelve un nuevo ciclo. Su duración es de 21 a 35 días, con un promedio de 28, al contar como día uno el primer día de menstruación.

¿Cómo se da un embarazo?

La forma más común de lograr un embarazo es a través de una relación sexual, donde el pene penetra en la vagina y deposita el semen eyaculado en el fondo. 

Existen también técnicas de reproducción asistida o artificial, donde se puede fertilizar el óvulo en un laboratorio y después colocarlo en el útero de la madre para continuar el embarazo.

Es importante saber que desde la pubertad una pareja puede quedar embarazada; aunque es posible el embarazo durante la adolescencia, es considerado como de alto riesgo, debido a factores biológicos, ya que no ha terminado el propio desarrollo y la pareja (en caso de ser otra persona adolescente) puede no contar con la madurez psicológica, económica y social para enfrentar la situación.

La edad ideal biológicamente para lograr un embarazo es entre los 20 a los 35 años de la mujer, ya que se encuentra en una madurez total de su cuerpo y es posible que psicológicamente sea un buen momento. El hecho de acercarse o pasar los 40 años para lograr un embarazo, coloca a las personas en situaciones de riesgo, para la persona gestante y el producto, lo que también requerirá un mayor seguimiento médico, pero es posible su logro. Mientras que las personas con pene son fértiles en cualquier momento de su vida, pero entre más grandes sean, sus espermatozoides serán menos viables y se encuentran con mayores malformaciones (Carvajal & Ralph, 2018).

¿Has notado que, en la actualidad, más parejas han retrasado sus embarazos, debido a que buscan una mejor estabilidad económica, un mayor desarrollo profesional, viajar, disfrutar y divertirse más? Cada vez más parejas y personas solteras deciden postergar el embarazo o no tener descendencia, y es una opción muy viable para muchas personas.

Para que se lleve a cabo un embarazo se requiere:

  • Estado físico y de salud adecuados.
  • Un adecuado ciclo hormonal.
  • Producción y maduración de óvulos y espermatozoides.
  • La maduración y salida de un óvulo.
  • La captación del óvulo por la tuba uterina.
  • Depósito de espermatozoides en el fondo de la vagina.
  • Endometrio saludable.
  • Una adecuada implantación del ovulo fecundado.

¿Cuándo podemos considerar que empieza el embarazo?

El embarazo comienza cuando, después de que un óvulo y un espermatozoide se unen, forman un cigoto y se implanta en el útero. La unión del óvulo con el espermatozoide se conoce como fecundación o fertilización, y no siempre da lugar a un embarazo:

  • Una vez al mes un ovario ayuda a madurar generalmente un solo óvulo, el cual se libera hacia las tubas uterinas y migra en dirección al útero.
  • La fecundación se lleva a cabo en la tuba uterina.
  • Después del coito, el esperma se desplaza desde la vagina, por el cuello uterino y por el útero, hasta la tuba uterina. Los espermatozoides maduran a través de su recorrido por el útero y tubas (donde adquieren un proceso fisiológico llamado capacitación), muchos se quedan en el camino y solo unos cuantos llegan hasta donde está el óvulo.
  • Sólo un espermatozoide puede fecundar, al entrar a la membrana del óvulo, ya que se produce una reacción química que impide entrar a otro espermatozoide.

El óvulo fecundado (cigoto) se divide varias veces, mientras se desplaza por la tuba uterina hasta llegar al útero. En primer lugar, el cigoto se convierte en una bola sólida de células. Luego se convierte en una esfera hueca de células que se denomina blastocito. Transcurridos unos seis días después de la fecundación, el blastocito se adhiere al endometrio; por lo general, cerca de la parte superior. Este proceso denominado implantación, se completa alrededor del día nueve o 10. Podemos decir que es en ese momento en el que inicia el embarazo, ya que empieza el intercambio con la persona gestante, a partir de la acción de las hormonas del embarazo. Entonces, el blastocisto se transforma en un embrión unido a una placenta, rodeado de membranas llenas de líquido. Para fijarlo se produce la hormona gonadotrofina coriónica, cuando hay suficiente se puede detectar en pruebas de orina o sangre. Es entonces cuando se confirma un embarazo, pues estudios en sangre menstrual en personas con vida sexual activa muestran que hay huevos fecundados/fertilizados que nunca se implantaron adecuadamente; por ello, no se dio el embarazo.

Se puede aprovechar para hacer un comentario sobre la pae (pastilla anticonceptiva de emergencia), conocida también como pastilla del día siguiente, que actúa para evitar la implantación; es decir, evita que se produzca un embarazo. (Este tema se verá con más detalle en el módulo que se habla de anticoncepción.)

El endometrio permite al embrión desarrollarse y madurar dentro del cuerpo de la persona gestante, quien le proporcionará un ambiente favorable, nutrición y oxígeno. Muchos óvulos fecundados no alcanzan a implantarse y otros más se desprenden en las primeras tres semanas, lo que origina un aborto involuntario, del que muchas veces la persona no se da cuenta. Durante las primeras 10 semanas desde la implantación se le llama embrión, y en este tiempo se empieza a diferenciar y a formar todos los órganos y sistemas del cuerpo, posteriormente se denominará feto, hasta el momento del nacimiento aproximadamente en la semana 40. El embarazo generalmente dura 40 semanas, pero puede durar de 38 a 42 semanas dentro de su evolución normal.

Sobre cómo se determina el sexo del feto

Cada óvulo y cada espermatozoide tiene una carga genética particular, lo que dará características únicas a esa persona. Cada célula reproductora contiene 23 cromosomas, que al unirse dará la carga completa de 46 con las características genéticas de la madre y del padre, para crear un conjunto completo de ADN cromosómico, con 23 pares de cromosomas.

El óvulo siempre tiene un cromosoma X, mientras que el del espermatozoide puede ser X o Y. Los espermatozoides X son más grandes y fuertes, son lentos, pero resisten bien a condiciones de adversidad y viven más tiempo. Los espermatozoides Y son más rápidos, pero necesitan que todas las condiciones sean favorables para poder llegar al óvulo y viven menos tiempo.

Si el óvulo es fecundado por un espermatozoide X, la célula resultante será XX, sexo femenino. Si el óvulo es fecundado por un espermatozoide Y, la célula será XY, sexo masculino.

Si una persona que ovula el día 14 del ciclo, tiene una relación sexual el día 10 habrá más posibilidades de quedar embarazada por un espermatozoide X: los Y habrán llegado rápidamente, pero como hasta dos días después de la relación no habrá óvulo, morirán antes. Los X van lentos, así que probablemente será una niña el resultado de ese embarazo.

Además del día del ciclo, también influyen las condiciones que se encuentran los espermatozoides en la mucosa del cuello del útero o cérvix. Cuando la mucosa es más alcalina es más favorable para los espermatozoides Y, si la mucosa es ácida esto será de ayuda a los espermatozoides X. La acidez o alcalinidad de las mucosas vaginales dependen varios factores, como la alimentación, el estrés, el estilo de vida de cada mujer.

Confirmación del embarazo

Muchas personas se percatan de un embarazo a partir de ciertos signos y síntomas característicos:

  • Amenorrea (ausencia de menstruación): es el principal signo del embarazo, aunque algunas mujeres pueden tener sangrados y estar embarazadas. A su vez hay mujeres que pueden presentar amenorrea por otras causas distintas al embarazo.
  • Náuseas y vómitos de predominio matutino.
  • Orinar frecuentemente.
  • Si se acude a una revisión médica, el personal de salud puede detectar distintos signos y síntomas, sugestivos de embarazo.

Sin embargo, para confirmar un embarazo, lo ideal es hacerlo mediante una prueba de detección del embarazo, tan pronto como el periodo menstrual no se presente o esté atrasado. Existen distintos tipos de pruebas disponibles en las farmacias:

Pruebas en orina: permiten el diagnóstico desde el momento del retraso menstrual. Si la prueba es positiva es confiable para confirmar el embarazo; se puede corroborar con la prueba en sangre, la cual es más específica.

Prueba en sangre: es detectable en la sangre de la persona gestante desde el día nueve posterior a la fecundación; es decir, cinco días antes del día que presentaría su menstruación. Puede determinar el tiempo de embarazo.

Se complementa con estudios específicos como el ultrasonido obstétrico, que es un estudio que confirma la presencia del embrión y su ubicación exacta. Se utiliza principalmente para determinar:

  • La edad gestacional.
  • La vitalidad del embrión/feto.
  • Si es embarazo único o múltiple.
  • La anatomía fetal.

Su realización es muy conveniente, ya que contribuye con el diagnóstico de algunas posibles malformaciones o problemas durante el embarazo.

Alternativas para quienes desean embarazarse y no lo logran

La infertilidad se define como: «la incapacidad para lograr un embarazo después de tener relaciones sexuales regulares, sin el uso de métodos anticonceptivos, durante 12 meses» (Oehler et al., 2021).

«Con frecuencia se emplean como sinónimos los términos de esterilidad e infertilidad, aunque en sentido estricto no tienen el mismo significado. Infertilidad significa incapacidad para tener hijos, pero con la posibilidad de embarazo que no llega a término; mientras en la esterilidad no se consigue el embarazo» (Rigol, 2004).

Se clasifica en:

  • Cuando nunca ha tenido un embarazo.
  • Cuando ha habido un embarazo con anterioridad.
  • Pérdida de embarazo. Cuando se es capaz de concebir, pero no se logra un nacimiento vivo.

Existen causas de infertilidad diferenciadas en los cuerpos de las mujeres y de los hombres expuestas a continuación.

Posibles causas de infertilidad en las mujeres (Ramírez et al., 2019):

  • Falta de ovulación (los ovarios no liberan óvulos).
  • Óvulos de mala calidad.
  • Clamidia o gonorrea no tratadas.
  • Tubas uterinas bloqueadas: el esperma no puede llegar al óvulo.
  • La forma o tamaño del útero dificulta que un óvulo fecundado se implante.
  • Problemas en endometrio como endometriosis.
  • Fibromas uterinos.

Las causas en hombres incluyen:

  • Bajo recuento de espermatozoides (no tener suficiente esperma en el semen).
  • Baja movilidad de los espermatozoides (los espermatozoides no nadan lo suficientemente bien como para llegar a un óvulo).
  • Espermatozoides no formados adecuadamente.
  • Ausencia de espermatozoides en el semen.
  • Semen tan espeso que los espermatozoides no pueden moverse fácilmente en él.
  • Clamidia o gonorrea no tratadas.
  • Eyaculación retrógrada (si los conductos dentro del pene o los testículos están bloqueados, la eyaculación puede enviar el semen de la próstata a la vejiga, en lugar de que salga por el pene).

El tratamiento depende del origen de la infertilidad, médico o quirúrgico, y acompañado, cuando es necesario, de sesiones de terapia psicológica o sexual.

Cuando no hay respuesta se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida, como:

  • Inducción de la ovulación e inseminación intrauterina. Se da tratamiento a la persona con capacidad gestante para inducir la ovulación, llevando un seguimiento para determinar el día que se realice la inseminación, colocando el semen directamente en el cérvix mediante una cánula.
  • Fertilización in vitro y transferencia de embriones.
  • Útero subrogado, donde se implantan los embriones en el útero de otra persona.
  • Adopción.

La infertilidad puede ser el origen de muchas problemáticas en las parejas, e incluso su separación, debido a la presión social, familiar, religiosa y de pareja que existe por tener descendencia. Muchas parejas con infertilidad muestran negación ante el hecho, depresión, enojo, frustración y sentimientos de no estar completos. Puede generar culpa, confusión, incertidumbre, disfunción sexual, pérdida de autoestima, de control, de autoconfianza y sobre todo esta sensación de perder su continuidad genética (Palacios & Jadresic, 2000). Por esto es importante el tratamiento integral de la infertilidad: médico, psicológico, sexológico e incluso asesoría legal.

Embarazo y parto saludable, las transformaciones en el cuerpo de la persona gestante y las etapas de desarrollo fetal

El embarazo provoca cambios en todos los órganos, aparatos y sistemas de quien gesta. A lo largo del embarazo se requiere que el cuerpo de se adapte a algunos cambios en todo su sistema (Facultad de Medicina, 2019),  por ejemplo:

Útero

  • Se presenta la amenorrea que es la suspensión de la menstruación, por acción de las hormonas y para permitir que el producto se desarrolle en el endometrio.
  • Se adelgazan sus paredes conforme avanza el embarazo.
  • Al crecer, comprime las estructuras que se encuentran a su alrededor; al final del embarazo, incluso desplaza a los pulmones y corazón, por lo que muchas mujeres refieren falta de aire.

Cérvix

  • Presenta una mayor vascularización; es decir, llega más sangre a esta zona.
  • Aumenta su tamaño.
  • Se forma un tapón mucoso en su conducto, que protege el embarazo.

Vagina

  • Le llega más sangre por lo que adquiere un color violáceo.
  • Puede presentar un flujo que suele ser blanquecino y espeso, pero no origina síntomas, así que no es una infección.

Ovarios

  • Se deja de producir la ovulación.
  • Producen progesterona durante el primer trimestre. La progesterona es la hormona que ayuda a que permanezca el embarazo.

Glándulas mamarias

  • Aumentan de volumen.
  • La areola y el pezón suelen oscurecerse.
  • En algunas ocasiones hay secreción láctea.

Piel

  • Pueden aparecer estrías.
  • Puede dar comezón.
  • Se puede obscurecer la piel principalmente en cara, línea media debajo del ombligo, los pezones, areolas y la vulva.

Sistema cardiovascular

  • Aumenta el volumen sanguíneo, por lo que los elementos de la sangre se diluyen lo que provoca una anemia fisiológica del embarazo.
  • Aumenta la frecuencia cardiaca y disminuye la presión arterial.
  • Pueden presentarse várices y hemorroides.

Entre muchos otros cambios en el organismo.

Durante el embarazo existen varias etapas del desarrollo del producto.

1. Desarrollo del blastocisto

En esta etapa el blastocisto se convierte en embrión y se forma la placenta; para ello, la pared del blastocito tiene una zona engrosada, cuyas células internas se convierten en el embrión, mientras que las externas penetran en la pared del útero y se transforman en la placenta.

Algunas células de la placenta se modifican para formar el corion, la capa externa de las membranas alrededor del blastocisto en desarrollo. Otras células se desarrollan en el amnios, una capa interna de las membranas, que forma el saco amniótico.

Alrededor del día 10 o 12, cuando se forma el saco, el blastocisto se considera un embrión. El saco se llena de un líquido claro (líquido amniótico) y se expande para envolver al embrión en desarrollo que flota en su interior.

2. Desarrollo embrionario

La siguiente etapa evolutiva corresponde al embrión, que se desarrolla en el interior del saco amniótico, bajo el revestimiento del útero, en un lado.

Esta fase se caracteriza por la formación de la mayoría de los órganos internos y de las estructuras externas del cuerpo. Casi todos los órganos terminan de formarse unas 10 semanas después de la fecundación (lo que equivale a 12 semanas de embarazo). Las excepciones son el encéfalo y la médula espinal, que se forman y maduran durante todo el embarazo. La mayoría de las malformaciones (anomalías congénitas) tienen lugar durante el periodo de formación de los órganos, cuando el embrión es más sensible a los efectos de fármacos, radiaciones y virus. Por lo tanto, una persona embarazada no debe recibir vacunas con virus activos ni tomar ningún medicamento durante este periodo, a no ser que sean esenciales para su salud.

3. Desarrollo fetal

Al final de la octava semana después de la fecundación (10 semanas de embarazo), el embrión se considera un feto. Durante esta fase, las estructuras formadas crecen y se desarrollan. Los aspectos siguientes son indicadores de la edad gestacional (Manual MDS, 2024):

  • A las 12 semanas de embarazo, el feto llena completamente el útero.
  • A las 14 semanas puede identificarse el sexo del feto.
  • Entre las 16 y las 20 semanas, la persona embarazada siente por primera vez los movimientos del feto. Las personas que han estado embarazadas suelen percibir los movimientos del feto unas dos semanas antes que las primigestas.
  • A las 24 semanas: el feto podría sobrevivir fuera del útero.
  • Los pulmones maduran hasta casi el momento del parto. El cerebro acumula células nuevas durante todo el embarazo y durante el primer año de vida después del nacimiento.
  • La placenta produce varias hormonas necesarias para mantener el embarazo.
  • La placenta también transporta oxígeno y nutrientes de la madre al feto, y materiales de desecho del feto a la madre.
  • La placenta está totalmente formada entre las 18 y las 20 semanas, pero crece durante el embarazo. Al momento del parto puede llegar a pesar alrededor de 500 g.

En el último trimestre del embarazo, el feto oprime los órganos abdominales de la persona gestante, desplaza diversos órganos internos de su posición natural. Solo crece, se voltea con la cabeza hacia abajo, se encaja en la cavidad pélvica se aboca y a todo esto más la súbita presencia de hormonas prolactina, oxitocina y adrenalina; la extrema caída de progesterona, la suma de ley de la gravedad y ruptura de las membranas (corion, amnios y placenta) inicia el nuevo proceso llamado parto.

Para llevar a cabo un embarazo y parto saludables se requiere acudir a consulta médica, y seguir con los lineamientos de atención.

Algunas actividades que se deben realizar durante el control prenatal, en la consulta médicas son (NOM-007-SSA2-1993):

  • Seguimiento médico para registrar la historia clínica, orientación nutricional y valoración de riesgo obstétrico.
  • Estudios de laboratorio, donde se incluye, detección de VIH, grupo sanguíneo y otros.
  • Identificación de signos y síntomas de alarma: cefalea, edema, sangrado, infecciones.
  • Valoración del crecimiento uterino y estado de salud del feto.
  • Prescripción profiláctica de hierro y ácido fólico, o tratamientos médicos que sean necesarios.
  • Promoción de la lactancia materna exclusiva.
  • Orientación sobre planificación familiar.

Cada país desarrollará sus pautas de seguimiento y guías de atención, pero lo anterior es fundamental para favorecer un embarazo saludable.

Aunque el embarazo se desarrolla en el cuerpo de la persona gestante, el proceso también compete a la pareja (en caso de haberla), la familia y la comunidad.

Lamentablemente, el proceso de gestación no siempre está libre de las violencias o situaciones vulneren la condición de quien gesta. Es importante verlas y reconocerlas, para prevenirlas y pararlas, o denunciarlas y sancionarlas para erradicarlas.

En casa: violencia psicológica, física, sexual, patrimonial o económica, a menudo generada por la pareja. En el caso de las adolescencias gestantes, puede haber una violencia generada por la familia.

En los servicios de salud: violencia obstétrica o gineco-obstétrica, que a menudo se puede agravar por la condición de ser infante o adolescente, porque ellas «o saben» o «Se lo buscaron».

En el sistema laboral: violencia o discriminación laborales por embarazo.

En algunas ocasiones el involucramiento de la pareja no se da con facilidad; sin embargo, la proactividad y el cuidado serán elementos muy valorados. El papá mientras más involucrado esté en el embarazo, más lo estará en el parto y en la crianza y alimentación afectiva/efectiva, así como en la vida de sus hijas e hijos. Las masculinidades no violentas, presentes y colaborativas garantizan un mayor y mejor desarrollo integral de los núcleos familiares, comunidades y familias democráticas. (Este tema se profundizará más en el módulo de género y violencias.)

Sin duda, el acompañamiento por la pareja (hombre, mujer o persona no conforme con el género), y con una sólida y efectiva red de apoyo, puede hacer la diferencia para que el embarazo sea una experiencia disfrutable.

Reproducción y reproductividad. El derecho a decidir

Es importante aclarar que el proceso de reproducción no es lo mismo que la reproductividad. La reproductividad es un componente de la sexualidad, que implica la capacidad de reproducirnos, y claro que una de las opciones es a través de tener descendencia, pero no es la única opción. Podemos dejar un legado de muchas formas; por ejemplo, plantar un árbol, escribir un libro o enseñar algo nuevo.

Te has preguntado, ¿cómo te gustaría ejercer o cómo ejerces ya mismo tu reproductividad?

Con mucha frecuencia las clases de biología o de sexualidad en las escuelas secundarias y preparatorias ponen mucho énfasis en la reproducción, ya que durante mucho tiempo la educación de la sexualidad se enfocó en la prevención del embarazo. A lo largo de este subtema, revisaremos el componente biológico de la reproducción desde un enfoque de derechos y con perspectiva de género para que, adolescencias, sus madres, padres personas cuidadoras primarias sean capaces de entender todas las implicaciones que tiene, y poder mirarlo como un asunto de derechos.

De forma ideal, la maternidad y la paternidad tendría que implicar una decisión consciente, consensuada, madura, planificada, pensada, no solo el hecho de embarazarse. Esta decisión requerirá años de cuidado y protección que se dedicarán a otra persona. La especie humana es la que más tiempo pasa en el hogar, bajo el cuidado de sus progenitores o de sus cuidadores, y la economía a veces no es suficiente para solventar tantos gastos.

La preparación para la reproducción también debería ser en el área psicológica, emocional, afectiva, cultural, educativa, incluso económica ya que este proceso implica la transmisión no sólo de genes, si no de afecto y educación. Aspectos que tendremos oportunidad de revisar en otros módulos.

Después de este recorrido, es importante reflexionar que la sexualidad y nuestros sentimientos eróticos y afectivos estarán presentes a lo largo de nuestra vida de diferentes formas, mientras que la capacidad de tener hijas/os es sólo una etapa. Por eso, para disfrutar de la sexualidad, y también de la maternidad y paternidad si en algún momento es parte del proyecto de vida, se requiere aprender a tomar decisiones al respecto.

Actualmente muchas parejas, o personas en general, no desean el embarazo o bien prefieren esperar un tiempo para lograrlo. Para ello pueden hacer uso de diversos métodos anticonceptivos que puede ayudarlos a planear, el momento, la cantidad y el espaciamiento entre sus hijos.

Lo importante es que cuando se desea un embarazo, hay que buscar las condiciones óptimas para lograrlo y llevarlo al mejor término. Los procesos reproductivos son corresponsabilidad de las personas involucradas. Dado que el cuerpo de la persona con capacidad gestante es el involucrado, su intención y deseo de continuar o no con el embarazo es fundamental. Toma en cuenta que, para tomar una decisión es importante conocer todas las alternativas.

En América Latina, existen países donde la lucha por los derechos sexuales y reproductivos ha logrado la institucionalización y el acceso a la interrupción del embarazo antes de la semana 12 de gestación. En esta decisión, ni la familia, ni la pareja pueden decidir sobre su voluntad; ella puede escucharlos, pero la decisión final la toma ella, por el principio jurídico de autonomía corporal y el derecho a decidir el número y espaciamiento de los hijos.

Reflexiones finales

Es importante que las adolescencias y juventudes puedan asumir la reproducción como una posibilidad y una decisión y no como un mandato u obligación. Incluso más allá de las expectativas que sus familias puedan tener sobre su descendencia, las adolescencias deben aprender que tienen derecho a decidir, de acuerdo con sus deseos y necesidades, tener hijos o hijas o no tenerles; en caso de elegir tenerles, pueden decidir qué cantidad y cada cuando tenerlos y con quién, sin que su orientación sexual, estado de salud, identidad de género, edad, estado civil o cualquier otra condición o característica personal sea un impedimento para ello. Por eso, cada país debe garantizar y promover el acceso a la información y a los servicios de salud reproductiva con pertinencia cultural, al garantizar el derecho a la confidencialidad, con el acceso a todos los métodos anticonceptivos y, en su caso, la atención de un embarazo saludable o los servicios de aborto legal y seguro acorde a la legislación vigente.

Te has preguntado, ¿qué implica para ti, la maternidad y la paternidad? ¿Conoces cómo funciona tu cuerpo? O a lo mejor has tenido un embarazo o has conocido a alguna persona cercana que lo vivió, ¿cómo fue esta experiencia? ¿Esta información, para qué te ayudó? ¿Cambia en algo lo que para ti implica la maternidad o la paternidad?

Apunta tus observaciones.