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7.2 Repensando la relación con tu cuerpo

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La imagen corporal es la percepción que tenemos de nuestro propio cuerpo y cómo nos sentimos respecto a él.  Esta percepción está conformada por múltiples componentes, como el perceptual (es decir, cómo percibimos nuestro cuerpo), el cognitivo (cómo lo pensamos), el emocional (cómo nos sentimos con él) y el conductual (cómo actuamos con respecto a él). Nuestra imagen corporal está influida por muchísimos factores, como nuestra historia personal, nuestras creencias, y las expectativas sociales con las que convivimos (Cash y Smolak, 2011); se forma, principalmente, en la infancia y la adolescencia, a partir de una interacción continua entre lo que consideramos que es nuestra imagen corporal ideal y la real. Esta interacción se ve constantemente moldeada por nuestra cultura, género, edad, intereses, actividades y, particularmente, por los medios de comunicación.

Así, constantemente recibimos mensajes sobre cómo debemos vernos, sentirnos o actuar; anuncios de moda que nos dicen qué imagen debemos proyectar, publicidad que sugiere qué estilo de vida nos conviene y artículos que intentan guiar nuestras emociones en relación con todo esto. Además, es común toparnos con mensajes que nos invitan a amar y valorar nuestro cuerpo, o consejos para liberarnos de la preocupación por nuestra imagen.

Sin embargo, más allá de estas ideas, es esencial preguntarnos qué tipo de relación queremos tener con nuestro cuerpo y qué nos puede ayudar a conseguirla. Es decir, ni los discursos motivacionales ni los medios tienen la respuesta, solo tienen una respuesta.

La aceptación corporal tiene muchas formas, y aquella que tenga más sentido para ti será la correcta, incluso si ninguna encaja completamente contigo o si tu manera de relacionarte con tu cuerpo cambia con el tiempo.  Algunas de estas formas de aceptación corporal son también movimientos internacionales que buscan que las personas se replanteen la relación que tienen con su cuerpo; además, constituyen herramientas que nos permiten construir una relación más saludable con nuestro cuerpo.

Imagen corporal positiva y positividad corporal (body positivity)

Aunque se parecen, estos dos términos no significan lo mismo. Una persona con una imagen corporal positiva puede ver, aceptar, apreciar, respetar, cuidar y valorar su cuerpo tal como es, incluso cuando no está completamente satisfecha con algunos aspectos específicos. Una imagen corporal positiva implica buscar la forma de sentirnos cómodos o cómodas con nuestro cuerpo, independientemente de que se ajuste o no a ciertos estándares sociales (Wood-Barcalow et al., 2024).

La positividad corporal es un movimiento que tiene como objetivo fomentar la aceptación del cuerpo (Rodgers et al., 2022) o la idea de que todos los cuerpos merecen amor y aceptación, independientemente de su tamaño, forma o apariencia.

Neutralidad corporal (body neutrality)

La neutralidad corporal consiste en adoptar una actitud de aceptación hacia nuestro cuerpo y sus funciones. Esto significa restar importancia a cómo nos vemos y, a cambio, valorar todo lo que nuestro cuerpo puede hacer (Mulgrew y Hinz, 2024). Este enfoque busca el reconocimiento del cuerpo como una unidad funcional con fortalezas y habilidades que nos permite interactuar con el mundo y experimentar todo tipo de sensaciones. Lo fundamental es dejar de lado los juicios; nuestro cuerpo no es bueno ni malo, simplemente es.

Liberación corporal (body liberation)

La liberación corporal es un movimiento que cuestiona la creencia de que algunos cuerpos son más valiosos o deseables que otros. Implica liberarnos de las expectativas sobre cómo «debería» lucir o ser nuestro cuerpo, incluso si esas expectativas provienen de nosotros y nosotras mismas. Este movimiento se enfoca en identificar y abordar los problemas que llevan a las personas a ser juzgadas por su apariencia. Por ello, se basa en principios de justicia social, reconociendo que la discriminación por el tamaño del cuerpo, el género o la raza es una realidad que necesita ser transformada. La liberación corporal va más allá de la autoaceptación individual; busca crear una sociedad en la que todos los cuerpos sean valorados y respetados.

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