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2.2 Derechos humanos y sexualidad

¿Qué son los derechos humanos?

Como madres y padres o personas a cargo de la tutela es importante conocer, ejercer y respetar los derechos humanos (DD. HH.) para beneficio propio y de las demás personas. Conocerlos le será de utilidad para educar a sus hijas e hijos con el objeto de que cuenten con los elementos para respetar los derechos humanos y exigir que se les respeten a los demás.

La Organización de las Naciones Unidas (ONU) declara:

Los derechos humanos son el ideal común por el que todos los pueblos y naciones deben esforzarse, a fin de que tanto los individuos como las instituciones, inspirándose constantemente en ella, promuevan, mediante la enseñanza y la educación, el respeto a estos derechos y libertades, y aseguren, por medidas progresivas de carácter nacional e internacional, su reconocimiento y aplicación universales y efectivos, tanto entre los pueblos de los Estados miembros como entre los de los territorios colocados bajo su jurisdicción. Los derechos humanos son universales e inherentes a todas las personas. Además de ser inalienables, es decir, no se pueden ceder, vender o quitar (ONU, 1948).

La OMS (2017) menciona que «entre las libertades se incluye el derecho de las personas de controlar su salud y su cuerpo (derechos sexuales y reproductivos) sin presiones externas.» Dentro de estos derechos se incluyen el acceso a un sistema de protección de la salud que ofrezca a todas las personas las mismas oportunidades de disfrutar del grado máximo de salud que se pueda alcanzar». El respeto hacia los derechos humanos de cada persona es un deber de todas y todos. Sin embargo, son las autoridades en el ámbito de sus competencias las que tienen la obligación de promover, respetar, proteger y garantizar los derechos humanos consignados en favor de las personas.

Cabe resaltar que el artículo 1º de la Declaración Universal de Derechos Humanos (que fue proclamada en la Asamblea General de las Naciones Unidas el 10 de diciembre de 1948) dice que: «todos los seres humanos nacen libres e iguales en dignidad y derechos y, dotados como están de razón y conciencia, deben comportarse fraternalmente los unos con los otros». La fraternidad, libertad e igualdad son parte de los valores universales que se deben inculcar en las familias (ONU, 1948).

Es importante subrayar que el artículo 2º menciona:

Toda persona tiene todos los derechos y libertades proclamados en esta Declaración, sin distinción alguna de raza, color, sexo, idioma, religión, opinión política o de cualquier otra índole, origen nacional o social, posición económica, nacimiento o cualquier otra condición. Además, no se hará distinción alguna fundada en la condición política, jurídica o internacional del país o territorio de cuya jurisdicción dependa una persona, tanto si se trata de un país independiente, como de un territorio bajo administración fiduciaria, no autónomo o sometido a cualquier otra limitación de soberanía (ONU, 1948).

Por otro lado, los DD. HH. también se vinculan con la familia, pues son la constitucionalización de los valores sociales y familiares. Este enunciado le da fuerza legal al plasmar a los DD. HH. en normas jurídicas, con las cuales se comprometen los países al firmar los tratados internacionales. Eso significa que «los gobiernos están obligados a proteger la libertad, la dignidad y el derecho a la igualdad, entre otros derechos.» Por esto y más, todas y todos debemos cuidar y exigir que se garanticen los DD. HH. de todas las personas, y en este caso de las adolescencias» (CIDH, 2015a).

¿Qué es la sexualidad? Se dicen muchas cosas sobre ella, por eso es importante la definición de la OMS:

Es un aspecto central del ser humano que está presente a lo largo de su vida. Abarca el sexo, las identidades y los roles de género, la orientación sexual, el erotismo, el placer, la intimidad y la reproducción. Se siente y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, comportamientos, prácticas, roles y relaciones. Si bien la sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no todas ellas se experimentan o expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales (WHO, 2006).

¿Conocía usted la definición?

Derechos sexuales

Los derechos sexuales y reproductivos son parte de los derechos humanos universales, pues están basados en la dignidad, la igualdad y la libertad. Se sustentan en otros derechos humanos, como el derecho a la salud, a la vida y a la libertad, entre otros.

Uno de los principales instrumentos internacionales donde se reconocen los derechos sexuales y reproductivos de las y los jóvenes es el Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (CIPD) – El Cairo, 1994. Este es el instrumento clave en el que se reconoce explícitamente que los derechos sexuales y reproductivos forman parte de los derechos humanos universales, y se hace especial énfasis en la salud, los derechos y las necesidades de adolescentes y jóvenes.

Otros instrumentos complementarios:

Convención sobre los Derechos del Niño (CDN) – 1989
Reconoce el derecho a la educación, la salud, la protección contra la violencia y la libertad de expresión, aplicables también en el ámbito de la sexualidad.

Plataforma de Acción de Beijing – 1995
Refuerza los derechos sexuales y reproductivos como parte de los derechos de las mujeres, incluidas las jóvenes.

De igual manera, son respaldados por la Red Latinoamericana y Caribeña de Jóvenes por los Derechos Sexuales, (RedLAC, 2008), que es una articulación regional de organizaciones y colectivos juveniles autónomos. A continuación te mencionamos los Derechos Sexuales y los Derechos Reproductivos según la OMS (OMS, 2010) para que los conozcas:

Derechos sexuales

Según la OMS, los derechos sexuales permiten a todas las personas vivir su sexualidad de manera plena, segura y digna. Incluyen:

1. Derecho a decidir libremente sobre la propia sexualidad
(incluida la orientación sexual e identidad de género).

2. Derecho al respeto de la integridad corporal
Libertad frente a la violencia, el abuso y la coacción.

3. Derecho a la privacidad
En las decisiones y prácticas relacionadas con la vida sexual.

4. Derecho a la información sexual basada en evidencia científica
Acceso a educación integral en sexualidad.

5. Derecho al placer sexual
Reconocimiento de la dimensión placentera y emocional de la sexualidad.

6. Derecho a la libertad de pensamiento, opinión y expresión
Sobre temas relacionados con la sexualidad.

7. Derecho a establecer relaciones afectivas consensuadas
Y a casarse (o no) libremente.

Derechos reproductivos

Están centrados en la libertad de tomar decisiones sobre la reproducción, con acceso a los servicios necesarios para ejercer esos derechos. Incluyen:

1. Derecho a decidir si tener hijos o no, cuántos y cuándo
Incluye el acceso a métodos anticonceptivos y planificación familiar.

2. Derecho a acceder a servicios de salud reproductiva de calidad
Como control prenatal, parto seguro y atención postnatal.

3. Derecho a la información y educación sobre salud reproductiva
Para tomar decisiones informadas y responsables.

4. Derecho a la libertad de decidir sobre la maternidad y la paternidad
Libre de discriminación, presión o violencia.

5. Derecho a una vida reproductiva segura, satisfactoria y libre de riesgos
Incluye la protección frente a infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH.

Como hemos mencionado, todas las personas tenemos los mismos derechos sexuales y reproductivos, pero con frecuencia estos son violados, poniendo en riesgo las garantías individuales de las personas. A menudo estas transgresiones a los derechos son tan sutiles o están tan normalizadas dentro de las comunidades que se invisibilizan o normalizan, lo que perpetúa el daño y disminuye la calidad de vida de quienes enfrentan estas situaciones.

Tratados que ayudan a garantizar los derechos sexuales

Recuerde que anteriormente mencionamos que los DD. HH. son la constitucionalización de los valores sociales y familiares, y que para darle fuerza legal se plasman en normas jurídicas de cada país.  Por ello, presentamos el siguiente listado de instrumentos internacionales y regionales que los países han firmado:

  • Declaración Universal de los Derechos Humanos
  • Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos
  • Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales
  • Convención Internacional de los Derechos del Niño
  • Convención Internacional sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Racial
  • Convención contra la Tortura y Otros Tratos o Penas Crueles, Inhumanos o Degradantes
  • Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra la Mujer (CEDAW)
  • Convención Interamericana para Prevenir,  Sancionar Y Erradicar La Violencia Contra La Mujer  “Convención de Belem Do Para”
  • Convención relativa a la Lucha contra las Discriminaciones en la Esfera de la Enseñanza
  • Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo
  • Plataforma de Acción de Beijing
  • Declaración del Foro Mundial de la Juventud de Bali
  • Convención Iberoamericana de los Derechos de los Jóvenes
  • Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José)
  • Declaración Ministerial Prevenir con Educación
  • Consenso de Montevideo de la Conferencia Regional sobre Población y Desarrollo
  • Convención sobre los Derechos de las Personas con Discapacidad
  • Convención Interamericana contra toda forma de Discriminación e Intolerancia
  • Declaración Universal  sobre  Bioética  y  Derechos  Humanos
  • Declaración sobre la Eliminación de Todas las Formas de Intolerancia y Discriminación Fundadas en la Religión o las Convicciones

En este marco, la Asociación Mundial para la Salud Sexual (WAS), que en 2010 llamó a sus organizaciones miembros y organizaciones no gubernamentales para instituir el 4 de septiembre como el Día Mundial de la Salud Sexual, como una estrategia para promover la reflexión social en torno a la salud sexual en todo el mundo, la cual define como: «Un estado de bienestar físico, emocional, mental y social en relación con la sexualidad no es simplemente la ausencia de enfermedad, disfunción o malestar. La salud sexual requiere un enfoque respetuoso y positivo de la sexualidad y las relaciones sexuales, así como la posibilidad de tener experiencias sexuales placenteras y seguras, libres de coerción, discriminación y violencia» (WAS, 2006).

Lograr la garantía de estos derechos implica, entre otras cosas, crear las condiciones para que el sistema de salud brinde el servicio de atención a las necesidades de consulta en materia de salud sexual y reproductiva, y garantizar el acceso gratuito a la metodología anticonceptiva a todas las personas, en particular a las y los adolescentes o jóvenes. También es indispensable un sistema de justicia eficaz y expedito que sancione la violencia y legisle en pro de cuidar dichos derechos. De igual manera, se requiere hacer asequible el acceso a la educación integral en sexualidad para todas y todos.

Reflexionemos un poco a través de algunos ejemplos sobre las violaciones de los derechos sexuales y reproductivos:

Cuando se presiona a una persona, por ejemplo, a una o un adolescente a vestir de determinada forma o se le obliga o prohíbe una pareja determinada, se viola el derecho a decidir de forma libre sobre su cuerpo y su sexualidad

Al negarse el derecho a las parejas homosexuales a expresar su afecto a través de besos o caricias y a adoptar, se les niega su derecho a manifestar públicamente sus afectos y a decidir sobre su vida reproductiva

Cuando se considera que el amor solo se puede dar entre parejas heterosexuales, es decir hombre-mujer,y no se reconocen los derechos de las parejas no heterosexuales, se viola el derecho de decidir con quién o quiénes relacionarse afectiva, erótica y sexualmente

Cuando se obliga a una mujer a continuar con un embarazo que no desea o se les restringe el acceso a los métodos anticonceptivos, se transgrede el derecho a decidir de manera libre e informada sobre su vida reproductiva

De igual manera, negarles a las niñas, niños y adolescentes el acceso a una educación integral en sexualidad por el pin parental, les niega su derecho a la educación y el derecho a la información actualizada, veraz, completa, científica y laica sobre sexualidad

De igual manera, prácticas como la trata de personas, el matrimonio infantil, la mutilación o la ablación genital femenina, las cirugías tempranas y sin consentimiento a las personas intersexuales, la discriminación por VIH, por orientación sexual o por identidad de género, los embarazos tempranos no planeados ni deseados, o la gran cantidad de muertes por abortos realizados en condiciones de riesgo son algunas de las problemáticas que representan la violación de múltiples derechos, entre ellos los derechos sexuales y reproductivos, el derecho a la salud, a la libertad, a una vida libre de violencia, a la no discriminación, entre otros. Representan importantes retos para los gobiernos actuales y la sociedad que deben garantizar los derechos humanos de todas las personas.

Reflexiones finales

Como habrá notado, los derechos humanos, y de forma particular los derechos sexuales y reproductivos, son necesarios para favorecer una mejor calidad de vida para las personas, ya que son parte de nuestras garantías individuales.

Reflexione por un momento en cómo se abordan los derechos sexuales y reproductivos en su familia:

  • ¿Alguna vez ha hablado con sus hijas e hijos sobre el cuidado y la higiene de sus cuerpos?
  • ¿Dentro de su hogar, se respeta la intimidad de todas y todos los integrantes de la familia?
  • ¿Todas y todos los integrantes de su familia pueden expresar sus emociones y afectos, libre y respetuosamente?
  • ¿Se respeta la orientación e identidad de todas y todos los integrantes de la familia?

Anote sus respuestas y las observaciones adicionales que considere importantes.

Si tiene la posibilidad, hable con los integrantes de su familia para conocer sus opiniones y evaluar sus necesidades y las oportunidades con que cuentan para mejorar la comunicación y el respeto de sus derechos sexuales y reproductivos.