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8.3 Cómo entender, reconocer y reducir el riesgo de las ITS, incluido el VIH

Estigma del VIH y del sida

Ante que todo, es fundamental hacer la diferencia entre el VIH y el sida:

El VIH (virus de la inmunodeficiencia humana) es un virus que ataca y debilita el sistema inmunológico, específicamente las células CD4, que son clave para defender el cuerpo contra infecciones. Si el VIH no se trata con medicamentos (terapia antirretroviral), el virus se multiplica y destruye progresivamente el sistema inmunológico. Con el tiempo, esto puede llevar a una etapa avanzada de la infección, conocida como sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida).

El sida no es un virus, sino un conjunto de síntomas y enfermedades que aparecen cuando el sistema inmunológico está tan debilitado que ya no puede defenderse. En esta fase, la persona es más vulnerable a infecciones graves y ciertos tipos de cáncer. Es fundamental resaltar que, con el tratamiento adecuado y constante, la mayoría de las personas con VIH nunca desarrollan sida y pueden llevar una vida larga y saludable.

Hace 37 años se identificaron los primeros casos del virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) y el síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). Al aparecer y expandirse el virus, en sus inicios afectó principalmente a la comunidad gay y hombres que tienen relaciones sexuales con hombres. Por eso, los primeros estudios que trataban de identificar las formas de su transmisión la fueron asociando con esta población. Esto, junto al miedo que genera la posibilidad de adquirir una enfermedad que en sus inicios era mortal, aún prevalece pese a los avances de la ciencia y los tratamientos con los que ahora se cuentan. La idea equivocada que prevale en muchas personas de creer que el VIH es algo que afecta solo a ciertas personas, incrementa el riesgo de adquirirlo y alimenta ideas que llevan a la discriminación y el estigma

Estadísticas mundiales sobre el VIH EN 2023 – ONUSIDA (2024)

  • 39,9 millones [36,1 millones-44,6 millones] vivían con el VIH en todo el mundo en 2023.
  • 1,3 millones [1 millón-1,7 millones] contrajeron la infección por el VIH en 2023.
  • 630 000 [500 000-820 000] personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida en 2023.
  • 30,7 millones de personas [27-31,9 millones] tuvieron acceso a la terapia antirretroviral en 2023.
  • 88,4 millones [71,3 millones-112,8 millones] de personas contrajeron la infección por el VIH desde el comienzo de la epidemia.
  • 42,3 millones [35,7 millones-51,1 millones] de personas fallecieron a causa de enfermedades relacionadas con el sida desde el comienzo de la epidemia.

La estigmatización hacia las personas que viven con VIH, sin importar su edad, tiene consecuencias profundas, siendo la más grave el sufrimiento físico y emocional que enfrentan al sentirse rechazadas y limitadas en su acceso a servicios de salud. Esta discriminación vulnera directamente sus derechos humanos, dificultando su desarrollo laboral, su integración social e incluso su aceptación dentro de sus propias familias o comunidades religiosas. Al ser juzgadas y excluidas, estas personas sufren un impacto físico y emocional que dificulta su adaptación a la nueva realidad que implica vivir con el VIH o sida. La falta de comprensión y apoyo les impide acceder a información, atención médica y tratamiento oportuno, lo cual agrava su situación. Así, el estigma y la discriminación no solo marginan, sino que constituyen barreras reales para el ejercicio pleno de sus derechos y para su bienestar integral.

ONUSIDA (2017), señala que el estigma y la discriminación asociados al VIH crean barreras significativas en el acceso a servicios de prevención, diagnóstico y tratamiento, poniendo en riesgo la vida de las personas afectadas. Por ejemplo, en 19 países con datos disponibles, una de cada cinco personas seropositivas evitó acudir a clínicas u hospitales por temor a ser estigmatizada o discriminada. Además, se señala que las personas que experimentan altos niveles de estigma relacionado con el VIH tienen más del doble de probabilidades de retrasar su ingreso en la atención médica en comparación con aquellas que no perciben dicho estigma.

Importancia de la familia y pareja en la prevención del VIH y en el apego al tratamiento

Difundir información científica y veraz sobre el VIH y el sida es una tarea urgente para combatir el estigma que aún persiste en torno a esta infección. El primer espacio clave para fomentar la conciencia y la educación es el núcleo familiar.

Padres y madres pueden orientar a sus hijas e hijos desde temprana edad para que enfrenten de manera informada y segura el inicio de su vida sexual. Esto incluye fortalecer su autoestima, promover el autocuidado y prevenir infecciones de transmisión sexual, incluido el VIH. Además, la familia tiene un rol esencial en cultivar actitudes respetuosas hacia todas las personas, especialmente aquellas que viven con el virus.

Para quien vive con VIH, el apoyo de la familia —pareja, hijas, hijos y demás seres cercanos— es fundamental. Más allá del tratamiento antirretroviral, se necesita una red de acompañamiento físico, emocional y mental que ayude a superar el estigma y la discriminación. El rechazo familiar agrava el impacto del diagnóstico, mientras que el respaldo familiar puede marcar la diferencia en la calidad de vida y en el éxito del tratamiento.

Sexualidad y VIH

Cuando una persona es diagnosticada, se trastoca el ejercicio de su sexualidad, por miedo de la misma persona o su pareja sexual, principalmente resultado de la falta de información. Pero la persona debe tener presente que sus derechos deben ser reconocidos y ejercidos sin importar su edad, género, orientación sexual o identidad de género, dado que tiene las mismas necesidades y deseos de intimidad, de actividad sexual, de aspiraciones de formar una familia y ser parte de una comunidad. El reconocimiento de sus derechos obliga a las instituciones de salud a crear las condiciones para que la persona y su pareja cuenten con información, métodos y tratamientos que les permitan tomar decisiones libres e informadas sobre cómo ser sexualmente activas y satisfacer sus deseos sexuales, y si desean o no tener hijas o hijos.

Es importante considerar que cuando a una persona se le diagnostica VIH, una de las decisiones a tomar es si comunicar o no a sus seres queridos o a sus grupos de pertenencia su estado de salud, ya que es una decisión totalmente personal, voluntaria y que obedece a su derecho a la privacidad. Sin embargo, cuando una persona que vive con el VIH o el sida comunica su diagnóstico, permite que aquellas personas con quienes ha tenido prácticas de riesgo puedan acudir a atención médica y atender su salud. También puede favorecer que sus seres queridos y quienes forman parte de sus redes de apoyo puedan estrechar vínculos para consolidar un acompañamiento emocional y material necesario para adaptarse a su nueva condición, con la finalidad de mejorar sus condiciones de vida y buscar caminos de salud física, mental y emocional.

La divulgación del estado serológico a familiares y amigos está asociada con una mejor adherencia al tratamiento. Los resultados sugieren que compartir esta información puede facilitar el acceso al apoyo social necesario para mantener una adherencia óptima al TAR (Dessie et al., 2019).

Tratamiento para VIH: las TAR (Terapias Antirretrovirales)

Cuando una persona es diagnosticada, debe acudir a los servicios de salud especializados para recibir la terapia arv, junto con asesoría y acompañamiento para lograr la adherencia y así alcanzar la supresión viral, es decir la no detección del virus en la sangre, para garantizar una mejoría de la salud, manteniendo al VIH bajo control.

Han sido muchos los esfuerzos por parte de los laboratorios médicos, las comunidades científicas y los organismos internacionales para encontrar tratamientos oportunos y efectivos para combatir el virus. Actualmente, contamos con las terapias antiretrovirales (TAR) que requieren apego y adherencia por parte de las personas que los reciben.

Las TAR no curan el VIH, pero:

  • Inhiben la replicación del virus en el organismo
  • Reducen la carga viral (la cantidad de VIH en sangre) hasta niveles indetectables
  • Permiten que el sistema inmunológico se recupere y funcione mejor
  • Previenen la progresión al sida (síndrome de inmunodeficiencia adquirida)
  • Reducen a cero la posibilidad de transmitir el virus por vía sexual si la carga viral es indetectable durante un tiempo sostenido (Indetectable = Intransmisible o «I=I»)
  • Retrasan significativamente la aparición de enfermedades y contribuyen a incrementar la calidad de vida de las personas que viven con VIH
  • Reduce de manera importante la transmisión perinatal permitiendo la maternidad y paternidad en personas con VIH

¿En qué consiste el tratamiento?

  • Se trata de una combinación de varios medicamentos (normalmente 2 o 3 principios activos en una sola pastilla diaria).
  • El tratamiento es de por vida, pero con buena adherencia, las personas pueden vivir largas y saludables vidas.

Una vez que las personas que viven con VIH lo inician deben incorporarlos como cuidados permanentes el resto de su vida, pues con ello contribuyen a su calidad de vida. Cuando las personas logran llevar un control del virus y logran reducir la carga viral, esta se vuelve indetectable y por ende intransmisible. Es una manera de reducir la posibilidad de transmitirlo.

En ese contexto, los servicios de salud tienen la obligación de brindar el acceso a la terapia arv y ofrecer el apoyo necesario para que el paciente acepte y se adhiera al tratamiento, en el entendido que este le ayudará para prevenir la progresión de enfermedades e infecciones subsecuentes y oportunistas, que dada la debilidad inmunológica de la persona encuentran el ambiente propicio para su desarrollo. Por ello es obligatorio para las y los profesionales de la salud brindar los cuidados, las precauciones preventivas y estar atentas y atentos para, en el caso de presentarse, hacer el diagnóstico y dar tratamiento a enfermedades como la tuberculosis (TB), que es una de las principales causas de muerte en pacientes de sida, así como otras infecciones oportunistas que pueden aparecer, como la Hepatitis B y C (VHB y VHC ).

La terapia antirretroviral (ARV) ha transformado al VIH, de ser considerado una enfermedad mortal y altamente contagiosa, a una infección viral crónica que permite a las personas llevar una vida productiva y socialmente activa. Sin embargo, para alcanzar una buena calidad de vida, es fundamental un abordaje integral del tratamiento. Esto solo es posible si existe un alto nivel de «adherencia» o «apego» al mismo.

Recomendaciones para el éxito del tratamiento:

Adherencia estricta: tomar la medicación todos los días a la misma hora.

Controles médicos regulares: para verificar carga viral, conteo de CD4 y función hepática/renal.

Estilo de vida saludable: alimentación equilibrada, ejercicio, no fumar, etc.

No suspender el tratamiento sin indicación médica: podría generar resistencia del virus.

Otro de los focos de atención cuando se ha diagnosticado la presencia del VIH está puesto en las mujeres. En caso de embarazo, se puede presentar la transmisión del VIH de la mujer a su hija o hijo durante el periodo que dura la gestación o durante el parto o la lactancia, proceso que se conoce como transmisión perinatal o materno infantil. En ausencia de una terapia ARV, las tasas de transmisión son de 15%-45%, mientras que, si una mujer embarazada con VIH accede a la terapia ARV, el porcentaje de riesgo de transmisión se reduce a menos de 1%. Con respecto a la alimentación del lactante, con la terapia ARV que recibe la madre con VIH o el bebé expuesto al virus, se puede reducir significativamente el riesgo de transmisión por medio de la lactancia natural (OMS, 2023b).

Datos de personas que viven con el VIH con acceso a la terapia antirretroviral (ONUSIDA, 2024)

A finales de diciembre de 2023, 30,7 millones [27-31,9 millones] de personas accedían al tratamiento antirretroviral, frente a los 7,7 millones [6,7-8 millones] de 2010, pero todavía por debajo del objetivo de 34 millones para 2025.

En 2023, el 77 % [61-89 %] de todas las personas que vivían con el VIH tuvo acceso al tratamiento:

  • El 77% [62-90%] de los adultos mayores de 15 años que vivían con el VIH tuvo acceso al tratamiento, así como el 57 % [41-75 %] de los niños de hasta 14 años.
  • El 83% [66-96%] de las mujeres adultas mayores de 15años tuvo acceso al tratamiento; sin embargo, solo el 72 % [56-84 %] de los hombres adultos de 15 o más años de edad lo tuvo.

En 2023, el 84 % [72-98 %] de las mujeres embarazadas que vivían con el VIH tuvo acceso a medicamentos antirretrovirales para evitar la transmisión del VIH a su bebé.

¿Sabe qué servicios especializados se brindan en otros países de Latinoamérica para atender a personas que viven con VIH? ¿Sabe que existe el onusida, que es un organismo de las Naciones Unidas que trabaja exclusivamente el tema de VIH/sida y que lo hace en colaboración con países de todo el mundo? Si desea conocer un poco más sobre el trabajo de onusida y sus datos de contactos por regiones en el mundo, puede visitar ‹https://www.unaids.org/es›.

Como madre o padre, tal vez se pregunte: ¿qué puedo hacer para reducir el riesgo de que mis hijas o hijos adquieran el VIH? Ante cualquier tema relacionado con la sexualidad se debe favorecer el diálogo franco y sin mitos, responder a las preguntas que hacen los adolescentes. En caso de no tener las respuestas, es importante poder permitir al adolescente tener acceso a profesionales o espacios de información y diálogo sobre temas relacionados a la sexualidad.

Reflexiones

Deténgase por un momento a reflexionar sobre lo que ha aprendido sobre el VIH.

Como podrá notar, hoy en día han cambiado para bien las condiciones de salud de las personas que viven con VIH gracias a las TAR y las campañas contra el estigma, pero es muy importante analizar desde nuestros aprendizajes y romper con aquellas falsas creencias que favorecen las prácticas de riesgo y el estigma.

Piense por un momento, ¿conoce a alguien que vive con VIH o sida? ¿Cómo es su trato hacia él o ella? ¿Qué haría si le diagnosticaran la enfermedad o a algún ser querido? ¿Cómo cambiaría su vida? ¿Qué puede hacer para sensibilizar a sus hijas e hijos sobre el VIH? ¿Qué puede hacer para hacer saber a sus hijas, hijos que les acepta tal como son?

Anote sus observaciones, y si lo desea, comparta lo aprendido con su familia.

Cómo entender, reconocer y reducir el riesgo de las ITS, incluido el VIH

Posiblemente han escuchado o tienen alguna información de cómo se adquiere el VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS). No obstante, a pesar de eso tienen dudas o interés de comprender más sobre el tema, lo cual es muy valioso para su propio bienestar y, por supuesto, para compartir sus aprendizajes con sus hijas o hijos, lo cual es una forma de mostrar el amor a su familia.

En este subtema explicaremos cómo funciona el sistema inmunológico en la prevención de las ITS, cómo se transmiten, cómo funciona el VIH/sida, los datos numéricos en relación al VIH y cómo se pueden prevenir las ITS.

El papel del sistema inmunológico en la prevención de ITS

Una información que consideramos fundamental para enfrentar y atender las ITS es el conocimiento, en rasgos generales, del funcionamiento de nuestro sistema inmunológico, con base en los desarrollos de la ciencia. Este sistema es el que evita que nos enfermemos, siempre y cuando trabaje de manera eficiente, adecuada y oportuna, lo que a la vez dependerá de algunos factores, como la alimentación, la actividad física, el descanso, los niveles de estrés y ansiedad, el consumo de sustancias y nuestro estado de salud en general. El equilibrio entre todos estos factores mantendrá un sistema inmunológico fortalecido, capaz de enfrentar infecciones y enfermedades que puedan afectarnos.

Como madres y padres es importante motivar a nuestras hijas e hijos a adoptar hábitos saludables de alimentación y de descanso, que incluyan dentro de su vida alguna actividad física, eviten o reduzcan el consumo de sustancias nocivas para su salud que afectan directamente el funcionamiento de su sistema inmunológico.

¿Pero cómo funciona nuestro sistema inmunológico?

Nuestro cuerpo tiene una respuesta natural contra agentes patógenos, pero ¿qué es un patógeno? Es una bacteria, un virus, un parásito o un hongo que puede causar una enfermedad.

Los patógenos están compuestos de varias partes, una de las cuales, llamada ANTÍGENO, es la que provoca la formación de ANTICUERPOS. Los anticuerpos se producen en respuesta al antígeno del patógeno y son una parte importante del sistema inmunitario o inmunológico. Podríamos considerar que los anticuerpos son los soldados que crean el sistema de defensa del cuerpo, específicamente entrenado para reconocer o detectar a un antígeno específico. En el cuerpo tenemos miles de anticuerpos diferentes.

Cuando una persona está expuesta por primera vez a un antígeno (parte del patógeno), su sistema de defensa necesita tiempo para responder y crear los anticuerpos contra ese antígeno, lo que vuelve vulnerable ante ese patógeno a la persona en una primera etapa. Una vez que el cuerpo se enfrenta al patógeno, produce los anticuerpos específicos (antígenos), que actúan con el resto del sistema inmunológico para destruir el patógeno y frenar la enfermedad. Esto significa que, si la persona se ve expuesta en un futuro al mismo patógeno, su sistema inmunológico podrá responder inmediatamente y protegerla contra la enfermedad (OMS, 2020).

Infecciones de Transmisión Sexual (ITS)

Según la OMS, cada día más de un millón de personas contraen una ITS, que en la mayoría de los casos son asintomáticas o se acompañan de síntomas leves que no siempre permiten detectarlas. Sin embargo, a largo plazo, pueden tener consecuencias graves para la salud si no son atendidas. Es importante destacar que, al no presentar síntomas, las personas que las padecen se ven y se sienten aparentemente saludables y, por lo tanto, pueden estar transmitiendo, sin saberlo, la ITS que adquirieron, y conforme avanza la infección, esta afecta progresivamente su salud.

¿Cómo se transmiten las ITS?

Se transmiten, principalmente, a través de relaciones sexuales con una persona que tiene una ITS, mediante prácticas sexuales de penetración vaginal, anal y oral sin protección, es decir sin el uso del condón externo o condón interno (antes llamados condón masculino y condón femenino respectivamente), por lo que hay intercambio de fluidos como la sangre, el semen y las secreciones vaginales. Muchas de estas infecciones, como la sífilis, la hepatitis B, el VIH, la clamidia, la gonorrea, el herpes y el virus papiloma humano (vph) pueden transmitirse también de madre a hijo o hija durante el embarazo, el parto y la lactancia materna (esto último solo en caso de VIH). Otra forma de transmisión incluye las transfusiones o el contacto con sangre de personas que tienen una ITS. Algunas, como el VPH o el herpes, también se contagian por el contacto piel a piel (OMS, 2020).

Si bien existen más de treinta bacterias, virus, hongos y parásitos que pueden ser transmitidos a través de las relaciones sexuales, las ITS más frecuentes son la tricomoniasis, la clamidia, la gonorrea y la sífilis. Estas infecciones pueden tratarse y curarse con antibióticos adecuados.

En cambio, hay infecciones generadas por virus que son incurables. Una vez que entran a nuestro organismo, permanecen en él para siempre. No obstante, con el tratamiento adecuado y oportuno se pueden minimizar los síntomas y la enfermedad. Las ITS por virus más frecuentes a nivel mundial son: virus del papiloma humano (VPH), herpes genital (HSV-2),  virus de la hepatitis B (VHB) y virus de inmunodeficiencia humana (VIH).

Es posible tener una ITS y no presentar síntomas, de ahí la importancia de acudir a una revisión médica y de hacernos las pruebas o los análisis que nos permitan diagnosticarlas y si fuera el caso, recibir tratamiento lo antes posible para evitar consecuencias graves para la salud.

A continuación describiremos la sintomatología de las ITS más frecuentes y, en algunos casos, mencionaremos las posibles consecuencias de no recibir un oportuno tratamiento. Antes de continuar, nos parece oportuno mencionar que la invitación es a conocer más sobre el tema para conversar con sus hijas o hijos, sin sentir una exigencia de tener que hacerse experta o experto. Afortunadamente, podemos acudir a profesionales de la salud que nos ayuden a ampliar la información que necesitamos para orientar, prevenir y, en caso necesario, detectar oportunamente una ITS.

ITS

GONORREA

SÍNTOMAS

Los síntomas pueden aparecer entre dos a siete días (incluso más) del contacto sexual genital, oral o rectal. Más del 50% de las mujeres y entre el 5% al 25% de los varones no presentan síntomas. Infección genital: se caracteriza por secreción amarillenta y espesa junto con molestias al orinar.

Infección faríngea (garganta): suele ser asintomática, pero puede presentar molestias faríngeas.

Infección anorrectal: puede haber secreción amarillenta, espesa, con picor anal.

La infección se puede transmitir a la pareja o a los contactos sexuales.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

Puede producir complicaciones desde esterilidad, tanto en mujeres como en varones, hasta alteraciones en otros órganos (articulaciones, piel…) y también transmitirla al recién nacido en el momento del parto, al producir conjuntivitis.

ITS

CLAMIDIASIS

SÍNTOMAS

Con frecuencia no produce síntomas. Si aparecen, se manifiestan entre el día 7 y 21 tras el contacto sexual.

En hombres: secreción clara y transparente acompañada de molestias al orinar (uretritis no gonocócica).

En mujeres: aumento de flujo, alteraciones de la regla o sangrado tras la relación sexual.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

La infección se puede transmitir a la pareja o a los contactos sexuales. Puede causar complicaciones como esterilidad, afectación de la vejiga, enfermedad inflamatoria pélvica o embarazos extrauterinos.

La mujer embarazada puede transmitir la infección al feto durante el parto, al producir conjuntivitis, infecciones de oído o incluso infecciones pulmonares.

ITS

SÍFILIS (TREPONEMA PALLIDUM)

SÍNTOMAS

La mayoría de los casos son asintomáticos. En otros aparece después de 20 a 40 días después del contacto sexual una úlcera o chancro indolora, con bordes sobreelevados en la zona que estuvo en contacto con la zona lesionada, junto con una inflamación de un ganglio regional. Desaparece entre seis  u ocho semanas y es lo que conocemos como sífilis primaria. Si no se trata la infección, puede pasar a otra etapa que conocemos como sífilis secundaria, en la que se producen erupciones en la piel, incluidas las palmas de las manos y las plantas de los pies (cuyas lesiones son muy contagiosas).

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

La infección puede transmitirse a las parejas sexuales. Sin tratamiento puede aparecer un periodo de latencia[1] (sífilis latente) y tras éste alteraciones a nivel cardiovascular o neurológico (sífilis terciaria), con consecuencias graves a la salud y la vida. Las mujeres embarazadas pueden transmitir la infección al feto y producir abortos tardíos, muerte fetal y sífilis congénita.

[1] Periodo de latencia: es el tiempo que tarde en presentarse los síntomas.

[1] Periodo de latencia: es el tiempo que tarde en presentarse los síntomas.

ITS

GARDNERELLA VAGINALIS

SÍNTOMAS

Aparece una sustitución de la flora vaginal normal, lo cual produce un aumento del pH vaginal y flujo maloliente y grisáceo. Se origina por un cambio en el balance de los diferentes tipos de bacteria en la vagina. Es la causa más frecuente de emisión de flujo vaginal o mal olor. Más de la mitad de las mujeres no presentan síntomas.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

No se recomienda tratamiento rutinario de las parejas sexuales, porque no evita la aparición de nuevos episodios de vaginosis en la mujer.

En el caso de las mujeres embarazadas, puede producir complicaciones como abortos o nacimientos prematuros.

ITS

MICOPLASMAS (MYCOPLASMA HOMINIS Y UREAPLASMA UREALYTICUM)

SÍNTOMAS

Si hay síntomas, aparecen entre una y tres semanas tras el contacto sexual.

En mujeres: puede dar vaginosis bacteriana.

En hombres: puede producir una secreción mucosa, transparente o blanca

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

ITS

OTROS

SÍNTOMAS

CHANCRO BLANDO (Haemophilus Ducreyi): lesión ulcerosa superficial, blanda y dolorosa que aparece de los 3 a los 14 días de la relación sexual, junto a inflamación de un ganglio en la zona de la ingle.

ESTREPTOCOCO GRUPO B: Muy frecuente encontrarlo en cultivos sin sintomatología. Solo hay que tenerlo en cuenta en el caso de mujeres embarazadas, por el peligro de transmisión al recién nacido.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

Infecciones causadas por hongos y que pueden ser de transmisión sexual

ITS

CANDIDIASIS VULVOVAGINAL

SÍNTOMAS

Causada por un tipo de hongo (generalmente Cándida Albicans). Los síntomas más frecuentes incluyen picor importante y secreción vaginal de color blanco y espesa (parecida al requesón). Es frecuente que aparezca justo antes de la regla. Otros síntomas incluyen: dolor vaginal, quemazón en genitales externos y dolor al orinar. En el hombre puede producir una inflamación del glande con zonas blanquecinas, picor y escozor en dicha zona. El periodo de incubación es de dos a cinco días

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

En la mujer no suele ser de transmisión sexual. La cándida forma parte de la flora vaginal normal, y ante determinados factores como una mayor acidez del flujo vaginal, toma de anticonceptivos o antibióticos, el embarazo, etcétera, pueden hacer que aparezcan los síntomas.

En los hombres, la transmisión sexual es lo más frecuente.

Solo hay que tratar a la pareja sexual si presenta síntomas.

Si la madre en el momento del parto presenta una candidiasis vaginal, el recién nacido puede tener una mayor predisposición a presentar lesiones de muguet oral (placas blanquecinas en mucosa bucal, causada por las cándidas).

Infecciones de transmisión sexual causadas por parásitos

ITS

TRICHOMONA VAGINALIS

SÍNTOMAS

Generalmente causa una infección vaginal. El flujo vaginal puede ser espumoso, oler mal y aparecer con sangre. Se acompaña de picor en la vagina, inflamación de ganglio en la ingle y dolor al orinar.

Los síntomas aparecen entre 3 y 28 días después de la infección. Es muy raro que los hombres muestren síntomas; a veces, las mujeres tampoco los tienen.

La infección se puede transmitir a la pareja sexual.

Se puede tratar de forma adecuada y es curable.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

ITS

PIOJOS PÚBICOS O LADILLAS

SÍNTOMAS

Los síntomas más comunes son: fuerte picor en la zona genital o en el ano y aparición de piojos o huevos de color blanco en el vello púbico. También puede afectar cualquier área con pelo (por ejemplo los muslos).

Se transmiten por contacto íntimo o por contacto con la ropa de cama o ropa infectada (al tener en cuenta que la ladilla no puede vivir más de 24 horas fuera de su huésped). Es importante la higiene como medida preventiva.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

Infecciones de transmisión sexual causadas por virus

ITS

HERPES SIMPLE (VHS)

SÍNTOMAS

Entre 2 y 20 días tras el contacto sexual aparecen unas pequeñas ampollas (perladas como cabezas de alfiler) o úlceras dolorosas, cuya localización variará según la práctica sexual que ha producido la infección (primoinfección): vaginal, anal o bucogenital. Cuando la lesión desaparece, el virus queda latente en el organismo y puede producir nuevas infecciones en situaciones de disminución de la inmunidad o de estrés.

La infección se puede transmitir a los contactos sexuales, tanto si en ese momento se tienen síntomas como si son inaparentes.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

La mujer embarazada puede transmitir la infección al recién nacido en el momento del parto, que puede ser generalizada y grave.

ITS

MOLLUSCUM CONTAGIOSUM

SÍNTOMAS

No es solo de transmisión sexual. Entre dos y tres meses del contacto sexual aparecen unas lesiones sobreelevadas con depresión central (a modo de ombligo), que pueden curarse por sí solas.

La transmisión se produce por contacto directo con la lesión pudiendo aparecer en cualquier parte del cuerpo.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

En personas con afectación del sistema inmunitario las lesiones pueden llegar a ser muy extensas.

ITS

CITOMEGALOVIRUS

SÍNTOMAS

Se transmite a través de la mayoría de los fluidos orgánicos (saliva, secreciones vaginales y cervicales, semen y leche materna). Por lo tanto una de las vías de infección puede ser la sexual. En el 80% de los casos la infección no produce síntomas.

Puede transmitirse la infección a los contactos sexuales.

CONSECUENCIAS DE NO RECIBIR TRATAMIENTO

En personas con afectación del sistema inmunitario la infección puede ser grave.

La mujer embarazada puede transmitir la infección al recién nacido en el embarazo, parto o a través de la leche materna.

Como funciona el VIH

El virus de la inmunodeficiencia humana (VIH) funciona atacando y debilitando el sistema inmunológico, específicamente las células CD4 o linfocitos T, que son esenciales para combatir infecciones y enfermedades. A lo largo del tiempo, si no se trata, el VIH reduce la cantidad de estas células, lo que puede llevar al desarrollo del síndrome de inmunodeficiencia adquirida (sida). El tratamiento antiretroviral desacelera el deterioro y los daños que causa el VIH en el organismo y a su vez contribuye a mantener la calidad de vida de la persona durante décadas (OMS, 2023b).

Lo complicado es, como hemos referido, que el VIH afecta sobre todo a nuestro sistema inmunológico y puede, sin el adecuado control o tratamiento, propiciar serios daños a la salud de la persona.

Las vías de transmisión del VIH

El VIH tiene tres vías de transmisión que están bien identificadas y son las siguientes:

  • Por vía sexual, a través del contacto sexual con personas que viven con Sin el uso correcto del condón, hay intercambio de fluidos a través del sexo oral, anal o vaginal.
  • Por vía sanguínea, a través de transfusión de sangre contaminada, trasplante de órganos o tejidos contaminados y uso de agujas u otros instrumentos punzocortantes contaminados.
  • Por vía perinatal, durante el embarazo de una mujer que vive con VIH, a través de la placenta, durante el parto o a través de la leche materna

¿Cómo saber si se vive con VIH?

La única manera de saber si se vive con VIH es por medio de pruebas realizadas con profesionales de la salud. Una persona puede vivir con VIH sin saberlo, incluso puede verse y sentirse saludable. Si sabe que ha tenido practicas de riesgo, es decir relaciones sexuales sin usar condón, la recomendación es hacerse la prueba de detección para salir de dudas y según el resultado tomar las medidas pertinentes para su bienestar.

Tipos de pruebas para la detección del VIH

Pruebas rápidas: una o un profesional de la salud toma una muestra de sangre de un dedo de la mano y la coloca en el cartucho de la prueba, luego espera entre 10 a 20 minutos (dependerá del tipo de prueba) para tener el resultado. Si resulta reactivo (es decir que la prueba identifica la presencia de anticuerpos al VIH) es necesario volver a hacer la prueba para confirmar el resultado.
ELISA: es una prueba de laboratorio que tiene la misma función que las pruebas rápidas.
Western blot: es una prueba que busca específicamente los anticuerpos de VIH en la sangre. Se hace después de la prueba rápida si dio resultado reactivo, y se hace en laboratorio para tener un diagnóstico confirmatorio.

¿Cuándo realizarse la prueba?

Cuando la persona sabe que ha tenido prácticas de riesgo, como relaciones sexuales sin usar condón o el uso de drogas inyectables y sospecha que puede haber adquirido VIH o otra ITS, la recomendación es hacerse la prueba de detección para salir de dudas y tomar las medidas pertinentes para su bienestar.

Es importante saber que existe algo que se llama «periodo de ventana», que es un tiempo mínimo de 21 días que el cuerpo tarda en crear anticuerpos, para detectar el VIH. Este tiempo  se debe respetar antes de realizarse la prueba para evitar resultados falsos.

Otra alternativa es realizarse una prueba inmediatamente, en el entendido de que el resultado corresponderá a cualquier práctica previa a los 21 días posteriores en relación a la fecha que se realiza la prueba. En caso de que el resultado sea NO reactivo, cuando se vuelva a hacer la prueba podrá identificarse mejor si fue en la práctica de riego más reciente cuando adquirió el VIH.

Es fundamental que al realizarse una prueba de detección del VIH y de cualquier otra ITS se respeten y garanticen los derechos humanos de las personas que acuden a los servicios de salud sexual, por lo que es importante saber que se tiene derecho a:

  1. Recibir información científica y clara, previa y posteriormente a la realización de la prueba (lo que se denomina consejería en VIH).
  2. Resolver todas las dudas sobre el tema de consulta.
  3. Atención libre de prejuicios.
  4. Decidir libre y voluntariamente realizarse la prueba (consentimiento informado).
  5. Confidencialidad de la información que proporcionas en la consulta y de los resultados de la prueba.

Tratamientos

Las terapias antirretrovirales (TAR) están destinadas, en forma oportuna y apropiada, a personas que viven con VIH, estableciendo las condiciones que permitan apoyar la adherencia y el monitoreo clínico, además de prevenir infecciones oportunistas y otras infecciones subsecuentes como Tuberculosis, Hepatitis B y C, contando con servicios de bienestar psicosocial, salud mental y emocional, consejería y grupos de apoyo.

La profilaxis preexposición (PrEP) es la toma diaria de medicamentos contra el VIH para reducir el riesgo de adquirirlo, por lo tanto destinados a las personas que no viven con VIH pero que corren riesgo de adquirirlo, por ejemplo quienes viven constantemente violencia sexual o quienes se dedican al trabajo sexual y no pueden usar de forma regular el condón. En esos casos pueden tomar medicamentos para prevenir la infección.

En el caso de una situación de emergencia, por ejemplo a causa de una violación, también existe la profilaxis posexposición (PEP), que significa tomar medicamentos contra el VIH dentro de las 72 horas posteriores a una posible exposición, de forma preventiva (HIVinfo, 2020).

Datos numéricos en relación al acceso a las TAR

A finales de diciembre de 2023, 30,7 millones [27-31,9 millones] de personas accedían al tratamiento antirretroviral, frente a los 7,7 millones [6,7-8 millones] de 2010, pero todavía por debajo del objetivo de 34 millones para 2025.

En 2023, el 77 % [61-89 %] de todas las personas que vivían con el VIH tuvo acceso al tratamiento.
  • El 77% [62-90%] de los adultos mayores de 15 años que vivían con el VIH tuvo acceso al tratamiento, así como el 57 % [41-75 %] de los niños de hasta 14 años.
  • El 83% [66-96%] de las mujeres adultas mayores de 15 años tuvo acceso al tratamiento; sin embargo, solo el 72 % [56-84 %] de los hombres adultos de 15 o más años de edad lo tuvo.

En 2023, el 84 % [72-98 %] de las mujeres embarazadas que vivían con el VIH tuvo acceso a medicamentos antirretrovirales para evitar la transmisión del VIH a su bebé.

Al principio, cuando apareció la epidemia del VIH, se consideraba que este virus afectaba más a hombres que a mujeres, sin embargo, según las últimas estadisticas de ONUSIDA, en 2023 las niñas y las mujeres representaron el 53% de las nuevas infecciones a nivel mundial (ONUSIDA, 2024). El VIH afecta más a mujeres y niñas por una combinación de factores biologicos (mayor vulnerabilidad fisiologica por por mayor superficie expuesta al semen y en niñas o mujeres jóvenes el tejido vaginal está menos desarrollado y genera microlesiones), desigualdad de género (relaciones de poder desfavorables en negociación de uso de condón, matrimonio infantil), violencia sexual, falta de recursos (limita acceso a prevención y tratamientos, trabajo sexual) y estigmas (barreras al acceso a salud e información). Combatir esto implica mucho más que repartir condones: requiere empoderamiento, acceso a salud y educación, leyes que protejan a las mujeres, y una transformación cultural profunda.

Desde el pico alcanzado en 1995, las nuevas infecciones por el VIH se han reducido en un 60 %.

  • En 2023, se produjeron 1.3millones [1millón-1.7millones] de nuevas infecciones por el VIH, en comparación con los 3,3 millones [2,6 millones- 4,2 millones] de 1995.
  • El 44% de todas las nuevas infecciones en 2023 se dieron en mujeres y niñas.

La Organización Panamericana de la Salud (OPS) refiere que en América Latina los dos grupos de población más afectados son los hombres gay, es decir los hombres que tienen relaciones sexuales con otros hombres (HSH) y las mujeres transgénero, los cuales representaron en 2017 casi la mitad de las nuevas infecciones, mientras que en el Caribe, más de un tercio de las nuevas infecciones ocurren entre trabajadoras sexuales y HSH.

En todo el mundo, la media de la prevalencia del VIH entre los adultos (de 15 a 49 años) fue del 0,8 %. Sin embargo, debido a la marginación, la discriminación y, en algunos casos, la criminalización, la prevalencia media era mayor entre ciertos grupos de personas y alcanzó:

  • El 2,3 % entre las mujeres jóvenes y las niñas de entre 15 y 24 años de edad en África oriental y meridional
  • El 7,7 % entre los gais y otros hombres que tienen relaciones sexuales con hombres
  • El 3 % entre los trabajadores sexuales
  • El 5 % entre las personas que se inyectan drogas
  • El 9,2 % entre las personas trans
  • El 1,3 % entre las personas en prisión

Piense en las desigualdades en todos los ámbitos, además de otros procesos como la migración, los conflictos bélicos, la pobreza extrema, la falta de oportunidades educativas, etc. además de otros factores culturales y religiosos que tienen que ver con las formas de mirar y entender la sexualidad, distorsionadas por visiones no necesariamente derivadas del conocimiento científico sino de las creencias arraigadas, los mitos, los prejuicios, que juzgan, discriminan y marginan a grupos importantes de la población. Todo esto dificulta que esos sectores poblacionales tengan acceso a servicios de salud, insumos de prevención, diagnóstico temprano y atención oportuna e integral (Censida, 2014).

Las formas de prevenir las ITS, incluido el VIH

La fuente oficial más reciente y completa de la Organización Mundial de la Salud (OMS) sobre la prevención del VIH y otras infecciones de transmisión sexual (ITS) son las Directrices consolidadas sobre la prevención, diagnóstico, tratamiento y atención del VIH, la hepatitis viral y las ITS para poblaciones clave (OMS, 2022).

Las siguientes son recomendaciones en materia de prevención de las ITS con énfasis en VIH:

Uso correcto y constante del preservativo: Los preservativos masculinos y femeninos son métodos eficaces para prevenir el VIH y otras ITS cuando se utilizan adecuadamente en todas las relaciones sexuales.
Educación sexual integral y consejería: : Proporcionar información y apoyo para promover prácticas sexuales seguras y reducir comportamientos de riesgo.
Pruebas regulares de VIH e ITS: Fomentar la detección temprana y el tratamiento oportuno para reducir la transmisión.
Profilaxis preexposición (PrEP): Ofrecer medicamentos antirretrovirales a personas con alto riesgo de adquirir el VIH como medida preventiva.
Profilaxis postexposición (PEP): Proporcionar tratamiento antirretroviral dentro de las 72 horas posteriores a una posible exposición al VIH.
Vacunación: Promover la inmunización contra la hepatitis B y el virus del papiloma humano (VPH) para prevenir estas infecciones.
Reducción de daños para usuarios de drogas inyectables: Implementar programas de intercambio de jeringuillas y acceso a servicios de salud.
Circuncisión masculina voluntaria: Implementar programas de intercambio de jeringuillas y acceso a servicios de salud.

Estas estrategias deben implementarse de manera combinada y adaptadas a las necesidades de cada población para ser efectivas. Es importante consultar con profesionales de la salud para determinar las medidas preventivas más adecuadas en cada caso.

Con base en lo anterior, es de suma importancia la educación integral de la sexualidad en las escuelas, el acceso a servicios de salud sexual, garantizar los derechos sexuales y promover la educación de la sexualidad en las familias.

Es posible que hablar de la sexualidad con las y los hijos sea difícil, sobre todo si es algo que en nuestra propia experiencia como hijas o hijos no tuvimos, o bien porque nos falta información o nos sentimos incómodas o incómodos con algunos temas o situaciones. Esto es totalmente comprensible, lo que hace doblemente valioso su esfuerzo por encontrar su propia manera para hablar de estos temas con sus hijas e hijos. Al mismo tiempo, esta práctica puede ser una gran oportunidad para desarrollar o fortalecer sus propias habilidades y conocimientos.

Nos enfrentamos al reto de ayudar a lograr bienestar y salud sexual en nuestras hijas y nuestros hijos, favoreciendo el libre y pleno ejercicio de su sexualidad basado en sus derechos humanos.

Reflexiones finales

Usted, ¿usa condón con su pareja o sus parejas sexuales? ¿Alguna vez se ha realizado alguna prueba de detección de alguna de las ITS? ¿Establece acuerdos de salud con su pareja y los respeta? ¿Le gustaría hablar con respeto y confianza con sus hijas e hijos sobre cómo prevenir las ITS? Por favor, anote en el recuadro sus reflexiones y recuerde que cuidar su salud y la de las personas que le rodean es un acto de amor.

Si no lo ha hecho, no lo deje para mañana, prevenir y cuidarse es un acto de amor propio y hacia las otras personas.