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6.4 En reproducción elegir y saber les da poder y les va mejor

En este subtema revisaremos cómo se activa la reproducción a partir de la pubertad, como una posibilidad y como un derecho de las personas.

Acción de las hormonas en el proceso de reproducción humana

Como revisamos anteriormente, la posibilidad de la reproducción humana se activa durante la pubertad, a partir de cambios anatómicos y fisiológicos derivados de acciones hormonales.

Los cuerpos de mujeres y hombres participan de manera diferente en el proceso de reproducción. Ambos aportan los gametos (células sexuales), las mujeres los óvulos y los hombres los espermatozoides, pero el proceso de embarazo y parto ocurre a través del cuerpo de las mujeres.

Veamos con más detalle cómo influyen estos cambios hormonales en los cuerpos de las mujeres y de los hombres para posibilitar la reproducción. Hablemos primero de las células sexuales.

¿Qué son y de dónde vienen los óvulos y los espermatozoides? ¿Cómo se desarrollan?

Óvulos

Son los gametos femeninos.

Dentro de los ovarios se localizan aproximadamente 590,000 óvulos inactivos, de los cuales solo algunos madurarán y serán expulsados a las trompas uterinas cada mes.

Cada óvulo dentro de los ovarios está encerrado dentro de un folículo ovárico, que es un saco de células que rodea cada óvulo. Estas células foliculares ayudan a preparar un óvulo para la ovulación y la fecundación, al responder y producir hormonas.

La maduración de los óvulos ocurre durante la pubertad y a lo largo del ciclo menstrual. En ese punto, los ovarios pueden desarrollar y liberar un huevo maduro, un óvulo, a través de un proceso mensual llamado ovulación.

Cuando un óvulo madura se convierte en la célula más grande del cuerpo de una mujer. El óvulo tiene un tamaño de 0.14 milímetros y puede ser visible.

Cada óvulo que se libera puede ser fertilizado por espermatozoides en la trompa ovárica. Si no se fertiliza dentro de las 24 horas posteriores a la liberación del ovario, no es viable y se elimina en la menstruación.

Si el óvulo es fertilizado, ocurre el embarazo.

Espermatozoides

Son los gametos masculinos encargados de la fecundación.

Desde el inicio de la pubertad, las células reproductivas inmaduras llamadas espermatogonias pasan por el proceso de espermatogénesis, donde comienzan a multiplicarse rápidamente y continúan, dividiéndose y desarrollándose para eventualmente desarrollar espermatozoides maduros.

Un espermatozoide se parece a un renacuajo y consta de una cabeza, un cuello, una pieza central y una cola y tiene una longitud de 40 a 250 micras.

El proceso de maduración de los espermatozoides se produce en tubos largos y apretados en los testículos llamados túbulos seminales.

Se necesitan varias semanas para que los nuevos espermatozoides se vuelvan completamente móviles y maduren en los testículos y el epidídimo.

Ahí obtienen la capacidad de nadar y maduran hasta la eyaculación.

El número de espermatozoides en una sola eyaculación varía de 40 millones a 500 millones; el promedio es de aproximadamente 182 millones.

A su vez, la calidad del esperma puede variar por factores externos como la temperatura corporal, traumatismos, algunas enfermedades, la salud de la persona, etcétera.

Los espermatozoides se producen de forma constante, a diferencia de los óvulos que están vigentes hasta la menopausia. Los espermatozoides están presentes a lo largo de toda la vida después de la pubertad, aunque con la edad disminuye su calidad.

Las hormonas tienen mucho que ver en la producción y en el mantenimiento del embarazo, ya que permiten:

  • Maduración del óvulo
  • Producción y maduración de los espermatozoides
  • Condiciones apropiadas en el útero para permitir la movilidad adecuada de los espermatozoides depositados en el fondo de la vagina
  • Proceso de ovulación y paso del óvulo por las tubas uterinas
  • Llegada de los espermatozoides a las tubas uterinas
  • La fecundación en las tubas uterinas
  • Desplazamiento del óvulo fecundado a través de las tubas uterinas
  • Condiciones adecuadas del endometrio para la implantación del huevo
  • Producción de progesterona para mantenimiento del embarazo

Como lo hemos revisado, el ciclo menstrual es un evento cíclico y coordinado que se repite mes a mes, controlado por hormonas que se producen en el cerebro. Su finalidad es lograr un óvulo maduro y preparar al cuerpo para un probable embarazo. Tiene diferentes etapas, incluido el momento cercano a la ovulación en la cual, ante la presencia de esperma es más probable que ocurra el embarazo.

  • La ovulación sucede 14 días antes de la siguiente menstruación.
  • El óvulo vive poco más de un día en las trompas uterinas una vez liberado por el ovario; por lo tanto, el día más fértil de la mujer es a la mitad del ciclo menstrual, entre una menstruación y otra.
  • Pero consideramos como días fértiles tres días antes y tres después de la ovulación, porque no siempre es exacta y por el tiempo en que los espermatozoides pueden mantenerse en vida en el útero[1] después de la eyaculación
  • Las mujeres tienen que conocer cómo son sus ciclos y aprender cuáles son los días que ovulan, a los que se les conoce como días fértiles.
  • Para calcular el día de ovulación, una mujer debe conocer cada cuánto llega su menstruación. Esto es fácil cuando tiene ciclos regulares.
  • Calcular cuándo es el día de su siguiente menstruación y a ese día restarle 14 para conocer el día de ovulación.
  • Para una mujer con ciclos irregulares es más difícil hacer el cálculo de sus días fértiles.


[1] Según el Manual de laboratorio de la OMS para el examen y procesamiento del semen humano (6ª edición, 2021), los espermatozoides pueden sobrevivir en el tracto reproductivo femenino hasta cinco días, aunque la mayoría pierde su viabilidad antes de ese tiempo. La duración exacta depende de factores como la calidad del semen, el momento del ciclo menstrual y las condiciones del moco cervical. Este conocimiento es fundamental para comprender la ventana fértil y planificar o evitar embarazos.

En caso de que no se fecunde el óvulo, el endometrio se desprende produciendo la menstruación, luego vuelve un nuevo ciclo. Su duración es de 21 a 35 días, con un promedio de 28, contando como el día uno el primer día de menstruación.

¿Cómo se da un embarazo?

Es importante que nuestros y nuestras hijos e hijas adolescentes sepan cómo se da un embarazo, de tal manera que puedan prevenirlo si no lo desean, y prepararse para que ocurra cuando consideren que es el mejor momento en su vida.

En términos fisiológicos, para que se lleve a cabo un embarazo se requiere:

  • Producción y maduración de óvulos y espermatozoides
  • La maduración y salida de un óvulo
  • La captación del óvulo por la tuba uterina
  • Depósito de espermatozoides en el fondo de la vagina
  • Una adecuada implantación del óvulo fecundado

El embarazo comienza cuando un óvulo y un espermatozoide se unen, forman un cigoto y este se implanta en el útero. La unión del óvulo con el espermatozoide se conoce como fecundación o fertilización y no siempre da lugar a un embarazo:

  • Una vez al mes un ovario ayuda a madurar generalmente un solo óvulo, el cual se libera hacia las tubas uterinas y migra en dirección al útero.
  • La fecundación se lleva a cabo en la tuba uterina.
  • Después del coito, el esperma se desplaza desde la vagina, por el cuello uterino y por el útero, hasta la trompa uterina. Los espermatozoides maduran a través de su recorrido por el útero y las tubas (donde adquieren un proceso fisiológico llamado capacitación), muchos se quedan en el camino y solo unos cuantos llegan hasta donde está el óvulo.
  • Solo un espermatozoide puede fecundar, al entrar a la membrana del óvulo, ya que se produce una reacción química que impide entrar a otro espermatozoide.

El óvulo fecundado (cigoto) se divide varias veces mientras se desplaza por la trompa uterina hasta llegar al útero. En primer lugar, el cigoto se convierte en una bola sólida de células. Luego se vuelve una esfera hueca de células que se denomina blastocisto.  Transcurridos unos seis días después de la fecundación, el blastocisto se adhiere al endometrio, por lo general cerca de la parte superior. Este proceso, denominado implantación, se completa alrededor del día 9 o 10. Podemos decir que es en ese momento que se inicia el embarazo, ya que empieza el intercambio con la madre, a partir de la acción de las hormonas del embarazo. Entonces el blastocisto se transforma en un embrión unido a una placenta, rodeado de membranas llenas de líquido.

Para fijarlo se produce la hormona gonadotropina coriónica. Se puede detectar en pruebas de orina o sangre cuando hay suficiente. El endometrio permite al embrión desarrollarse y madurar dentro del cuerpo de la madre, quien le proporcionará un ambiente favorable, nutrición y oxígeno.

Durante las primeras 10 semanas desde la implantación, se le llama embrión. En este periodo se empieza a diferenciar y a formar todos los órganos y sistemas del cuerpo. Posteriormente, se denominará feto, hasta el momento del nacimiento, aproximadamente en la semana 40. El embarazo generalmente dura 40 semanas, pero puede durar de 38 a 42 semanas dentro de su evolución normal.

Reflexione con sus hijos e hijas si han notado que en la actualidad, en nuestra sociedad, las parejas han retrasado sus embarazos debido a que buscan una mejor estabilidad económica, un mayor desarrollo profesional, viajar, disfrutar y divertirse. Cada vez más parejas deciden postergar el embarazo o no tener hijos, la cual es una opción viable para muchas personas. Escuche lo que piensan al respecto, sus inquietudes y sus proyectos.

Sobre cómo se determina el sexo del feto

Cada óvulo y espermatozoide tiene una carga genética particular, lo que dará características únicas a esa persona. Cada célula reproductora contiene 23 cromosomas, que al unirse darán la carga completa de 46 con las características genéticas de la madre y del padre, para crear un conjunto completo de ADN cromosómico, con 23 pares de cromosomas.

El óvulo siempre tiene un cromosoma X, mientras que el del espermatozoide puede ser X o Y. Los espermatozoides X son más grandes y fuertes, son lentos, pero resisten bien a condiciones de adversidad y viven más tiempo. Los espermatozoides Y son más rápidos, pero necesitan que todas las condiciones sean favorables para poder llegar al óvulo y viven menos tiempo.

Si el óvulo es fecundado por un espermatozoide X, la célula resultante será XX, sexo femenino. Si el óvulo es fecundado por un espermatozoide Y, la célula será XY, sexo masculino.

Confirmación del embarazo

Muchas personas se percatan de un embarazo a partir de ciertos signos y síntomas característicos:

  • Amenorrea (ausencia de menstruación): es el principal signo del embarazo, aunque algunas mujeres pueden tener sangrados y estar embarazadas. A su vez, hay mujeres que pueden presentar amenorrea por otras causas distintas al embarazo.
  • Náuseas y vómitos de predominio matutino.
  • Orinar frecuentemente.
  • Si se acude a una revisión médica, el personal de salud puede detectar distintos signos y síntomas sugestivos de embarazo.

Sin embargo, para confirmar un embarazo, lo ideal es hacerlo mediante una prueba de detección del embarazo, tan pronto como el periodo menstrual no se presente o esté atrasado. Existen distintos tipos de pruebas disponibles en las farmacias:

Pruebas en orina: las cuales permiten el diagnóstico desde el momento del retraso menstrual. Si la prueba es positiva, es confiable para confirmar el embarazo, más se puede corroborar con una prueba de sangre, la cual es más específica.

Prueba en sangre: es detectable en la sangre de la madre desde el día nueve posterior a la fecundación, es decir, cinco días antes del día que presentaría su menstruación. Puede determinar el tiempo de embarazo.

Explícales que siempre revisen la fecha de vencimiento en el envase y lean cuidadosamente las instrucciones que vienen con la prueba. Si la prueba da un resultado positivo, significa que está embarazada. Si da un resultado negativo, quiere decir que no está embarazada. Hay varias marcas. Hábleles de esto y dígales, desde que están creciendo, que investiguen bien, tengan o no vida sexual activa y crean o no que están embarazadas. Más vale saberlo sin necesitarlo, que NECESITARLO y no saberlo.

Se complementa con estudios específicos como el ultrasonido obstétrico, que es un estudio que confirma la presencia del embrión y su ubicación exacta. Se utiliza principalmente para determinar:

  • La edad gestacional
  • Si es embarazo único o múltiple
  • Si no hay embarazo ectópico
  • La vitalidad del embrión/feto
  • La anatomía fetal.

Su realización es conveniente, ya que contribuye al diagnóstico de algunas eventuales malformaciones o problemas durante el embarazo.

Alternativas para quienes desean embarazarse y no lo logran

La infertilidad (también llamada esterilidad) es la dificultad para lograr o mantener un embarazo. Los problemas de fertilidad pueden ocurrirles a las personas de todos los géneros y pueden tener muchas causas.

A algunas personas les resulta difícil lograr un embarazo o mantenerlo. Usualmente, te diagnostican con infertilidad cuando no logras quedar en embarazo después de 1 año o más de intentarlo, o si has tenido varios abortos espontáneos (pérdidas). Hay tratamientos para muchos tipos de infertilidad, por lo que muchas personas logran quedar en embarazo y tener bebés saludables.

La infertilidad no es únicamente «un problema de mujeres» o algo relacionado con la edad. Hay muchas cosas que pueden causar infertilidad y puede afectar a personas de cualquier sexo y edad. Cuando una pareja no logra quedar en embarazo, las dos personas tienen los mismos chances de ser la causa. Por eso, cuando una pareja tiene problemas para quedar en embarazo, usualmente se les hacen pruebas de infertilidad a ambos.

Existen causas de infertilidad diferenciadas en los cuerpos de las mujeres y de los hombres expuestas a continuación:

Posibles causas de infertilidad en las mujeres:

  • Falta de ovulación (los ovarios no liberan óvulos).
  • Óvulos de mala calidad.
  • Clamidia o gonorrea no tratadas.
  • Trompas uterinas bloqueadas: el esperma no puede llegar al óvulo.
  • La forma del útero dificulta que un óvulo fecundado se implante.
  • Problemas en endometrio, como endometriosis
  • Fibromas uterinos.

Las causas en hombres incluyen:

  • Baja movilidad de los espermatozoides (los espermatozoides no nadan lo suficientemente bien como para llegar a un óvulo).
  • Espermatozoides no formados adecuadamente.
  • Ausencia de espermatozoides en el semen.
  • Semen tan espeso que los espermatozoides no pueden moverse fácilmente en él.
  • Clamidia o gonorrea no tratadas
  • Bajo recuento de espermatozoides (no tener suficiente esperma en el semen).
  • Eyaculación retrógrada (si los conductos dentro del pene o los testículos están bloqueados, la eyaculación puede enviar el semen de la próstata a la vejiga, en lugar de que salga por el pene).

¿Qué puede aumentar el riesgo de infertilidad?

Hay ciertos factores de salud y estilo de vida que pueden aumentar sus posibilidades de tener problemas de fertilidad (OMS, 2023):

Edad avanzada: La fertilidad disminuye con la edad, especialmente en mujeres mayores de 35 años, debido a la reducción en la cantidad y calidad de los óvulos.

Estilo de vida: Factores como el consumo de tabaco, el consumo excesivo de alcohol y la obesidad están asociados con una mayor probabilidad de infertilidad en ambos sexos. who.int

Trastornos de ovulación: El síndrome de ovario poliquístico (SOP) es una de las causas más comunes de anovulación y una causa principal de infertilidad en mujeres. who.int

Infecciones de transmisión sexual (ITS) no tratadas: Enfermedades como la clamidia y la gonorrea no tratadas pueden causar daño en las trompas uterinas en mujeres y afectar la calidad del esperma en hombres, reduciendo la fertilidad.

Factores ambientales y ocupacionales: La exposición a ciertos productos químicos, pesticidas y radiación puede afectar negativamente la fertilidad.

Problemas de salud mental y estrés: El estrés crónico y trastornos psicológicos pueden interferir con las hormonas necesarias para la reproducción.

El tratamiento depende del origen de la infertilidad. Puede ser médico o quirúrgico, acompañado cuando es necesario de sesiones de terapia psicológica o sexual.

Cuando no hay respuesta, se puede recurrir a técnicas de reproducción asistida como:

  • Inducción de la ovulación e inseminación intrauterina: Se da tratamiento a la mujer para inducir la ovulación, llevando un seguimiento para determinar el día que se realice la inseminación, colocando el semen directamente en el cérvix mediante una cánula.
  • Fertilización in vitro y transferencia de embriones.
  • Útero subrogado, cuando se implantan los embriones en el útero de otra mujer.
  • Adopción.

La infertilidad puede ser el origen de muchas problemáticas en las parejas, e incluso su separación, debido a la presión social, familiar, religiosa y de la pareja que existe por tener descendencia. Muchas parejas con infertilidad muestran negación ante el hecho, depresión, enojo, frustración y sentimientos de incompletud.

No solo son sentimientos que padecen las mujeres. Para muchos hombres se presenta culpa, confusión, incertidumbre, pérdida de su fantasía y disfunción sexual, con pérdida de autoestima, control, autoconfianza y sobre todo la sensación de perder su continuidad genética. Por esto es importante el tratamiento integral de la infertilidad: médico, psicológico, sexológico e incluso asesoría legal.

Embarazo y parto saludable, las transformaciones en el cuerpo de la mujer y las etapas de desarrollo fetal

El embarazo dura 40 semanas o 280 días. Comprende todo el proceso que lleva a formar a un nuevo organismo dentro de la madre, así como varias etapas a partir de la nidación o implantación que revisamos en el apartado anterior.

El embarazo se divide en 3 trimestres. Cada trimestre dura un poco más de 13 semanas. El primer mes marca el comienzo del primer trimestre:

Primer trimestre (semanas 1 a 12)

  • Desarrollo del embrión: el óvulo fertilizado se implanta y se convierte en embrión.
  • Se desarrollan órganos principales: corazón, cerebro, médula espinal.
  • Cambios en la madre: náuseas, fatiga, aumento de los pechos, cambios de humor.
  • Riesgo más alto de aborto espontáneo en esta etapa.
  • Se debe realizar una ecografía entre la semana 11 y 13

Segundo trimestre (semanas 13 a 26)

  • El bebé crece rápidamente y se pueden escuchar los latidos del corazón.
  • Se desarrollan las características faciales, órganos sexuales, y el bebé empieza a moverse.
  • Cambios en la madre: mejora el malestar del primer trimestre, aparece la «panza» del embarazo, posibles dolores de espalda, acidez estomacal.
  • Se debe realizar una ecografía anatómica alrededor de la semana 20.

Tercer trimestre (semanas 27 al nacimiento)

  • El bebé gana peso, madura sus pulmones y cerebro.
  • El bebé se mueve más, y se coloca cabeza abajo en preparación para el parto.
  • Cambios en la madre: aumento de peso, hinchazón, dificultad para dormir, contracciones de Braxton Hicks.
  • Preparación para el parto: se debe tener listo un plan de parto y reconocer señales de inicio del trabajo de parto.
  • Se debe realizar una ecografía anatómica alrededor de la semana 34

El parto o nacimiento es otro proceso reproductivo que no describiremos aquí, pero como todo lo anteriormente explicado, debe realizarse en las mejores condiciones de trato digno y humanizado.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) publicó en 2018 las Recomendaciones de la OMS para los cuidados durante el parto, para una experiencia de parto positiva, que consolidan directrices basadas en evidencia para mejorar la atención durante el trabajo de parto y el parto, enfocándose en una atención respetuosa y centrada en la mujer:

1. Atención respetuosa y centrada en la mujer: Se debe garantizar que las mujeres reciban atención respetuosa, que respete sus derechos humanos, preferencias culturales y valores personales. Esto incluye permitir la presencia de un acompañante de su elección, ofrecer información clara y comprensible, y fomentar la participación activa de la mujer en las decisiones sobre su atención.

2. Monitoreo continuo y personalizado: Es esencial llevar a cabo una evaluación continua del bienestar de la mujer y su bebé durante el trabajo de parto, adaptando la atención a las necesidades individuales y evitando intervenciones innecesarias.

3. Manejo adecuado del dolor: Se deben ofrecer opciones de alivio del dolor basadas en evidencia, que incluyan métodos farmacológicos y no farmacológicos, respetando las preferencias de la mujer y garantizando su confort durante el proceso.

4. Prevención y manejo de complicaciones: Es fundamental identificar y manejar oportunamente posibles complicaciones, como la hemorragia posparto, mediante intervenciones basadas en evidencia y protocolos estandarizados.

5. Apoyo emocional y psicológico: La atención debe incluir apoyo emocional y psicológico continuo, reconociendo la importancia del bienestar mental de la mujer durante el proceso de parto.

Estas recomendaciones buscan transformar la experiencia del parto, asegurando que todas las mujeres reciban una atención de calidad, respetuosa y centrada en sus necesidades y preferencias.

Violencia obstétrica: prevenirla y erradicarla

La violencia obstétrica ha sido definida y conceptualizada principalmente por organismos de derechos humanos, movimientos feministas y algunas legislaciones nacionales, especialmente en América Latina. Venezuela fue el primer país del mundo en incluir el concepto de violencia obstétrica en su marco legal, definiéndolo como la apropiación del cuerpo y los procesos reproductivos de las mujeres por parte del personal de salud, que se exprese en un trato deshumanizado, en un abuso de medicalización y patologización de los procesos naturales, y que conlleve la pérdida de autonomía y capacidad de decidir libremente sobre sus cuerpos y sexualidad.

El UNFPA (2021), da estas recomendaciones para prevenir y erradicar la violencia obstétrica:

1. Garantizar el consentimiento informado: Asegurar que todas las intervenciones médicas se realicen con el consentimiento libre, previo e informado de la mujer, brindando información clara y comprensible sobre los procedimientos.

2. Formación del personal de salud: Capacitar a los profesionales de la salud en enfoques de género, derechos humanos, interculturalidad e interseccionalidad para promover una atención respetuosa y libre de violencia.

3. Implementar políticas públicas y normativas específicas: Desarrollar y aplicar leyes y políticas que prevengan, sancionen y erradiquen la violencia obstétrica en los servicios de salud, tanto públicos como privados.

4. Promover la autonomía y empoderamiento de las mujeres: Fomentar la participación activa de las mujeres en las decisiones sobre su salud sexual y reproductiva, fortaleciendo su capacidad para tomar decisiones informadas sobre sus cuerpos.

5. Monitoreo y evaluación: Establecer mecanismos de seguimiento y evaluación para identificar y abordar prácticas de violencia obstétrica, utilizando datos estadísticos y evidencia para informar políticas y programas.

Estas recomendaciones buscan transformar la atención en salud materna, garantizando que todas las mujeres reciban una atención digna, respetuosa y centrada en sus necesidades y derechos.

¿Qué siente la mujer en su transformación a madre y qué significa cuidar un embarazo?

Al confirmarse un embarazo, la mujer —o la pareja si la hay— debe tomar decisiones importantes, comenzando por si el embarazo es deseado o esperado. Esta respuesta dependerá de factores como el deseo de ser madre, la etapa de vida, la situación emocional, de pareja, educativa, económica, laboral y habitacional.

Es natural que surjan miedos relacionados con el embarazo, el parto, la salud del feto o la maternidad. Estas inquietudes forman parte del proceso y pueden abordarse con apoyo adecuado. Recursos como el yoga prenatal, la partería, los grupos de embarazadas y los controles médicos ayudan a derribar mitos y temores, brindando información confiable y contención. Al mismo tiempo, la espera de un nuevo integrante en la familia puede generar alegría, ilusión y optimismo.

Las recomendaciones de la OMS (2016) sobre atención prenatal para una experiencia positiva del embarazo, ofrecen una guía basada en evidencia para mejorar la calidad de la atención prenatal y asegurar una experiencia positiva del embarazo. Aquí tienes un resumen de sus recomendaciones clave:

1. Número y calendario de consultas prenatales

Se recomienda al menos 8 contactos prenatales con los servicios de salud para reducir la mortalidad perinatal y mejorar la experiencia del embarazo.

  • Primera consulta: antes de las 12 semanas de gestación.
  • 3 ecografías obligatorias: 1T, 2T y 3T
  • Próximas consultas: distribuidas mensualmente durante todo el embarazo.
  • Exámenes de sangre y orina regulares
  • Vacunas según cada caso

2. Evaluaciones clínicas esenciales

  • Medición de la presión arterial, control del peso y altura uterina.
  • Detección de anemia, infecciones urinarias, sífilis, VIH y otros riesgos maternos.
  • 3 ecografías: entre las semanas 11 y 14; entre semana 18 y 22; entre semana 30 y 34

3. Intervenciones nutricionales

  • Suplementación diaria con:
    • Hierro y ácido fólico.
    • Calcio en mujeres con baja ingesta.
    • Vitamina A y multivitamínicos en contextos específicos de carencias.
  • Promoción de una alimentación saludable y variada
  • Control del aumento de peso
  • Cero alcohol, tabaco y drogas

4. Prevención y tratamiento de enfermedades comunes

  • Tratamiento preventivo intermitente contra la malaria en áreas endémicas.
  • Prevención de tétanos mediante vacunación.
  • Uso de mosquiteros tratados con insecticida si es necesario.

5. Apoyo psicosocial y promoción de la salud

  • Apoyo emocional y promoción de la salud mental.
  • Consejería sobre:
    • Signos de alarma.
    • Plan de parto.
    • Cuidado del recién nacido y lactancia materna.
  • Identificación y apoyo en casos de violencia de género.

6. Uso adecuado de medicamentos y tecnologías

  • No se recomienda el uso rutinario de antibióticos, aspirina o suplementos innecesarios en mujeres sin factores de riesgo.
  • Evaluar riesgos antes de administrar medicamentos potencialmente dañinos durante el embarazo.

7. Participación de la mujer y cuidado respetuoso

  • Se enfatiza el respeto, la dignidad y la autonomía de la mujer en todas las decisiones.
  • Fomentar una comunicación empática y comprensiva.
  • Involucrar a la pareja o familia si la mujer lo desea.

Aunque el embarazo se desarrolla en el cuerpo de la mujer, el proceso también compete al compañero, la familia y la comunidad. Lamentablemente hoy en día ocurren situaciones de hostilidad y abuso de poder por razones de género que padecen las mujeres embarazadas, son violencias y cada una tiene su nombre específico. Es importante observarlas y reconocerlas para prevenirlas y detenerlas, o denunciarlas y sancionarlas para erradicarlas:

  • En casa (violencia de pareja: psicológica, física, sexual, patrimonial o económica)
  • En los servicios de salud (violencia obstétrica o gineco-obstétrica)
  • En el sistema laboral (violencia o discriminación laboral por embarazo)
  • En el sistema social (violencia simbólica y cultural)

El padre, mientras más involucrado esté en el embarazo, más lo estará en el parto y en la crianza y alimentación afectiva y efectiva, así como en la vida de sus hijas e hijos. Las masculinidades no violentas, presentes y colaborativas garantizan un mayor y mejor desarrollo integral de los núcleos familiares, comunidades y familias democráticas (este tema se profundizará más en el módulo de género y violencias).

El derecho a decidir tener hijos o no: un derecho humano universal

El «derecho a decidir» se refiere a que todas las personas, en especial las mujeres, pueden tomar decisiones libres, informadas y autónomas sobre su salud sexual y reproductiva. Esto incluye decidir si quieren tener hijos, cuándo tenerlos, con quién y cómo espaciarlos, así como contar con acceso a métodos anticonceptivos y servicios de salud adecuados, incluyendo la opción de interrumpir un embarazo no deseado.

Aunque comúnmente se utiliza para hablar del aborto, este derecho es más amplio y abarca todas las decisiones relacionadas con la reproducción.

Instrumentos internacionales que reconocen este derecho:

Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979):
Garantiza el derecho a decidir libre y responsablemente sobre el número de hijos, el tiempo entre embarazos y el acceso a la información, educación y medios para ejercer estos derechos.

Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre la Población y el Desarrollo (El Cairo, 1994):
Reconoce el derecho de todas las personas y parejas a decidir libre y responsablemente sobre su reproducción, incluyendo el número y espaciamiento de los hijos, contando con la información y medios necesarios.

Observación General Núm. 22 del Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales de la ONU (2016):
Destaca el derecho a tomar decisiones informadas y autónomas sobre la salud sexual y reproductiva, incluyendo la planificación familiar.

Convención Americana sobre Derechos Humanos (Pacto de San José, 1969):
Ha sido interpretada como garantía del derecho a la autonomía reproductiva dentro del respeto a la vida privada y familiar.

En América Latina, el acceso al aborto ha experimentado cambios importantes en los últimos años. Según la OMS (2022), mientras países como Argentina, Colombia, México y Uruguay avanzan hacia la legalización del aborto seguro, otros mantienen restricciones severas o prohibiciones completas. Estas diferencias generan desigualdad en el acceso a servicios seguros y profesionales, afectando directamente la salud y bienestar de muchas mujeres en la región.

Incluso en países donde el aborto está restringido, el aborto con medicamentos es una opción segura si se siguen los protocolos médicos establecidos. La OMS (2022) indica que este método, bien administrado, presenta mínimos riesgos y puede usarse en contextos con recursos limitados.

Para más información sobre el marco legal del aborto por país:

Formas seguras para interrumpir un embarazo:

1. Aborto con medicamentos

El aborto con medicamentos (pastillas abortivas) es seguro y efectivo hasta la semana 12 de embarazo inclusive (OMS, 2022).

Los medicamentos utilizados son mifepristona seguida de misoprostol, que es la combinación más eficaz y segura. Cuando la mifepristona no está disponible, se puede usar solo misoprostol, aunque con menor efectividad (OMS, 2022).
La OMS avala que las mujeres pueden autogestionar el aborto con medicamentos hasta las 12 semanas de embarazo si cuentan con información precisa, medicamentos de calidad y posibilidad de acceder a apoyo médico.

2. Aborto quirúrgico

Existen dos métodos recomendados y seguros:

a) Aspiración manual endouterina (AMEU) o aspiración al vacío

  • Se utiliza generalmente hasta las 12-14 semanas de embarazo.
  • Consiste en dilatar el cuello uterino e insertar una cánula para extraer el contenido del útero mediante succión.
  • Es rápido (3-10 minutos), ambulatorio y tiene bajo riesgo de complicaciones.
  • La OMS lo considera el método quirúrgico preferido para el primer trimestre debido a su seguridad y eficacia.

b) Dilatación y evacuación (D&E)

  • Se recomienda a partir de las 14 semanas de embarazo.
  • Incluye dilatar el cuello uterino y evacuar el contenido uterino mediante instrumentos quirúrgicos y succión.
  • Puede requerir preparación previa del cuello uterino.
  • La OMS lo recomienda como método quirúrgico más seguro y eficaz en el segundo trimestre.

La Organización Mundial de la Salud (OMS) dejó de recomendar el curetaje (legrado uterino) como método preferente desde 2003 (actualizado en 2012 y 2022), dado que la AMEU y la D&E son técnicas más seguras, eficaces y menos invasivas.

¿Cómo acompañar las decisiones reproductivas de sus hijos adolescentes?

Si como madre o padre le preocupa la vida reproductiva de sus hijas e hijos adolescentes, es fundamental acompañarlos en sus decisiones:

  • Si no desean tener hijos, enséñeles a protegerse mediante métodos anticonceptivos (planificación familiar).
  • Si desean tener hijos, pero solo cuando lo decidan conscientemente y no por accidente, acompáñelos con información adecuada.
  • En caso de un embarazo no planeado, apóyelos en el derecho a interrumpirlo de forma segura si así lo desean.

Aunque el embarazo ocurre físicamente en el cuerpo de la mujer, el proceso también involucra a la pareja (sea heterosexual o del mismo sexo, con diferentes métodos reproductivos), a la familia y a la comunidad. Es responsabilidad colectiva asegurar un entorno adecuado para el embarazo, especialmente por parte de la pareja involucrada.

Lo ideal es que la maternidad y la paternidad sean decisiones conscientes, consensuadas y planificadas, pues implican muchos años dedicados al cuidado y protección de otra persona. Los seres humanos pasamos más tiempo bajo el cuidado de progenitores o cuidadores que cualquier otra especie.

Además, la preparación para tener hijos implica aspectos psicológicos, emocionales, afectivos, culturales y educativos, ya que reproducirse no solo implica transmitir genes, sino también afecto y educación. Estos aspectos serán profundizados en otros módulos.

Luego de este recorrido, ayude a sus hijos e hijas a reflexionar sobre la sexualidad y las emociones afectivas, que estarán presentes toda su vida en distintas formas, mientras que la capacidad reproductiva es una etapa limitada. Por ello, es crucial aprender a tomar decisiones informadas y conscientes sobre estos temas, para disfrutar plenamente la sexualidad y la maternidad o paternidad, si forman parte de su proyecto de vida.

Reflexiones finales

Para la educación integral de la sexualidad es importante que las y los adolescentes y jóvenes puedan asumir la reproducción como una posibilidad y una decisión, y no como un mandato u obligación. Incluso, más allá de las expectativas que las madres y los padres puedan tener sobre su descendencia, las y los adolescentes deben aprender que tienen derecho a decidir, de acuerdo con sus deseos y necesidades, tener hijos e hijas o no tenerles, y en caso de elegir tenerles, cuántos, cuándo y con quién.

Desde su experiencia como madre, padre o tutor, ¿cómo ha sido vivir la maternidad o la paternidad? ¿Cuántos retos ha significado? ¿Cuántos aprendizajes? ¿Ha tenido todos los elementos para poder decidir cuántos hijos e hijas y cuándo tenerlos?

Anote sus observaciones.

Desde estas experiencias de vida, ¿cómo le gustaría orientar y apoyar a sus hijas e hijos?