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4.1 La violencia, un plato que a veces se sube en casa

En nuestra vida cotidiana hacemos uso con frecuencia de la palabra violencia, conocemos su significado y sabemos a qué se refiere; estamos conscientes que la hemos vivido y que tal vez nuestras hijas o hijos han sido víctimas de ella, incluso nosotras mismas, nosotros mismos; sabemos que nos atañe como víctimas o ejecutora/es, que ha estado y está presente en nuestras comunidades; que está directamente relacionada con el dolor y el uso de la fuerza, pero ¿qué es la violencia?

Según la OMS (2020), la violencia es el uso intencional de la fuerza física, de las amenazas contra uno mismo u otra persona, un grupo o una comunidad, y que tiene como consecuencia —o posible consecuencia—, traumatismos, daños psicológicos, problemas de desarrollo o la muerte.

En América Latina, la violencia impacta fuertemente a niños, niñas y adolescentes como grupo en situación de vulnerabilidad, así como a las mujeres, lo cual se expresa en las siguientes estadísticas:

  • 1 de cada 3 mujeres y niñas de 15 a 49 años ha sido víctima de violencia física o sexual por parte de su pareja; de violencia sexual fuera de la pareja o de ambas en algún momento de su vida (ONU Mujeres, 2024a).
  • Seis de cada diez niñas y niños menores de 5 años sufren habitualmente maltrato psicológico o castigo corporal en casa (UNICEF, 2024a).
  • 25% de las mujeres y niñas en las Américas han reportado violencia de pareja, física o sexual en algún momento de su vida (OPS, 2024a; Sardinha et al., 2024).
  • En América Latina, 8% de las mujeres adolescentes han vivido violencia física o sexual a manos de su pareja en el último año (WHO, 2021).
  • 12% de mujeres y niñas mayores de 15 años en las Américas han reportado violencia sexual por parte de una persona, excluyendo a la pareja (OPS, 2024a).

A nivel mundial, el Informe sobre la situación mundial de la prevención de la violencia contra los niños de la OMS 2020, nos dice que:

  • Se calcula que hasta 1000 millones de niños y niñas de entre 2 y 17 años en todo el mundo fueron víctimas de abusos físicos, sexuales, emocionales o de abandono en el último año.
  • A nivel mundial, se calcula que cada año uno de cada dos niños de dos a 17 años de edad es víctima de algún tipo de violencia.
  • Cerca de 300 millones de niños de dos a cuatro años en el mundo a menudo se ven sometidos a castigos violentos a manos de sus cuidadores.
  • Una tercera parte de los estudiantes de 11 a 15 años en el mundo han sido víctimas de intimidación de parte de sus pares en el último mes, y se calcula que 120 millones de niñas han tenido algún tipo de contacto sexual contra su voluntad antes de cumplir los 20 años.

Como madres, padres y personas cuidadoras, es importante que conozcamos aquellas violencias a las infancias y adolescencias pueden estar expuestas para ayudarles a encontrar recursos personales y sociales que prevengan situaciones de riesgo, así como para la protección y garantía de sus derechos.

A continuación, revisaremos un cuadro con los tipos y manifestaciones de violencia a las que están expuestas las niñas, los niños y los adolescentes en distintos contextos de desarrollo. Esperamos que sus descripciones y los ejemplos permitan identificarlos con mayor facilidad.

Cuadro A: Tipos de violencia, sus manifestaciones y algunos ejemplos

TIPO
DE VIOLENCIA

Abuso sexual infantil: Se entiende cuando una persona de la misma edad o mayor   obliga al niño o niña a tener contacto sexual a través de caricias, besos o tocamientos; a ver y escuchar pornografía,  exhibir los genitales o a realizar cualquier comportamiento de tipo sexual (DIF, 2017)

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Psicológica: Miedo, intimidación, amenazas, manipulación.

Física: Golpes, empujones, penetración con genitales u objetos.

Verbal: Gritos, insultos, engaños como prometer regalos o cariño, mentir afirmando que es normal tal o cual comportamiento, decir que son caricias o cosquillas cuando es abuso.

Emocional: Chantaje, manipulación, amenazar con represalias si cuentan lo sucedido  a ellas /os o a alguien que quieren.

ALGUNOS
EJEMPLO

Puede ocurrir cuando dejamos a los hijos e hijas al cuidado de otras personas, incluso  familiares, padres y hermanos, generalmente hombres.

Caricias, besos y tocamientos en genitales u otras partes del cuerpo, no deseados, ni consensuados (las niñas y los niños no tienen la capacidad  de dar su consentimiento.)

Tomar fotografías con desnudos o  poca ropa, en poses no adecuadas para niños y niñas de su edad.

Tener relaciones sexuales en la misma habitación que los niños, niñas y adolescentes, aunque pensemos que están dormidos.

TIPO
DE VIOLENCIA

Hostigamiento sexual: Es el ejercicio del poder en una relación de subordinación o autoridad respecto al agresor. Se presenta en el ámbito laboral o escolar. Se expresa en conductas verbales o físicas de connotación sexual (Quintero, 2020).

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Física: tocamientos no deseados, pellizcos y empujones.

Verbal: Humillaciones, chantaje, burlas.

Psicológica: Manipulación, miedo.

Sexual: Tocamientos no deseados.

ALGUNOS
EJEMPLO

Pedir fotos íntimas para aprobar una materia.

Ofrecer citas a cambio de calificaciones.

Realizar comentarios sexuales en una clase o reunión.

Solicitar actividades sexuales para pertenecer a una comunidad religiosa.

TIPO
DE VIOLENCIA

Explotación sexual: Se define como aquella actividad lucrativa e ilícita que obedece a un conjunto de prácticas sociales propias de una cultura de ejercicio abusivo del poder y la violencia frente a quienes, por su condición económica, suelen ser más vulnerables.

En la explotación sexual de la infancia y la adolescencia se define como la participación de una niña o un niño en actividades sexuales a cambio de algo, ya sea una ganancia económica o bien de otro tipo, o incluso la promesa de esta ganancia, para una tercera persona, la persona agresora o el propio niño o niña.  (FAPMI-ECPAT, 2022)

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Física: Golpes, quemaduras, cortes en la piel, ataduras.

Verbal: Insultos, humillaciones, gritos.

Psicológica: Amenazas, aislamiento, privación de recursos financieros y físicos.

Sexual: violación, prostitución, uso del cuerpo para pornografía.

ALGUNOS
EJEMPLO

Ofrecer acompañamiento, caricias, besos de alguien a nuestro cargo a cambio de la renta del mes.

Prostituir a niños, niñas y adolescentes.

Venta de material digital con contenido sexual de niñas, niños y adolescentes.

Venta de niñas y adolescentes para matrimonio infantil.

Venta de niños y adolescentes para actividades laborales.

TIPO
DE VIOLENCIA

Maltrato infantil: Se define como los abusos y la desatención de que son objeto los menores de 18 años; negligencia y explotación comercial o de otro tipo que causen un daño a la salud, desarrollo o dignidad del niño o niña, o poner en peligro su supervivencia (OMS, 2008).

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Física: golpes, cortadas, sumergirles en agua helada o hirviendo, intoxicarlos con alcohol u otras drogas, privación de alimentos, mantenerlos encerrados.

Verbal: Gritos, humillaciones, poner apodos o sobrenombres degradantes e insultarles.

Psicológica: Amenazas, ignorarlos, descalificarlos.

ALGUNOS
EJEMPLO

Anular su opinión o seleccionarlos arbitrariamente.

Burlarse y exhibirlos.

Obligarlos a efectuar actividades que no deseen y atenten contra su dignidad.

Golpear, castigar y humillar para disciplinar.

Trabajo Infantil.

Ciberexplotación.

Compararles con criterios discriminatorios.

Explotación sexual. Abuso sexual.

TIPO
DE VIOLENCIA

Acoso sexual: Conductas verbales y no verbales que son insultantes, cuya naturaleza crea ambientes hostiles por medio de la atención no deseada y la coerción sexual (Buchanan et al., 2013).

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Física: contacto físico no deseado.

Verbal: Humillaciones, gritos, silbidos, comentarios sobre el cuerpo de contenido sexual.

Sexual: tocamientos no deseados, solicitud de contenido sexual digital.

ALGUNOS
EJEMPLO

Silbidos y tocamientos en la calle, no consensuados.

Miradas lascivas.

Expresiones de contenido sexual.

Envío de fotografías de genitales sin consentimiento del receptor, inclusive en  el mundo virtual.

Poner sobrenombres o apodos que denigren y lastimen a la víctima.

Obligar a beber alcohol, golpear, o dar coscorrones.

Difundir contenido privado o vergonzoso de algún compañero o compañera en redes sociales o en la comunidad.

Hacer bromas que lastimen física o psicológicamente a las personas.

Intimidar para robar dinero y pertenencias.

TIPO
DE VIOLENCIA

Violencia en la pareja: La violencia en la pareja se refiere a cualquier comportamiento, dentro de una relación íntima, que cause o pueda causar daño físico, psíquico o sexual a uno o ambos miembros de la relación (OPS, 2013).

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Agresiones físicas: abofetear, golpear, patear o pegar.

Violencia sexual: relaciones sexuales forzadas y otras formas de coacción sexual.

Maltrato emocional: insultos, denigración, humillación constante o intimidación (como  destruir objetos), amenazas de causar daño o  llevarse a los hijos.

Psicológica: Comportamientos controladores y dominantes, aislar a una persona de sus familiares y amigos, vigilar sus movimientos y restringir su acceso a recursos financieros, empleo, educación o atención médica.

ALGUNOS
EJEMPLO

Cuando la pareja siente celos por la realización de la vida y las actividades del otro/a.

Revisar el teléfono de la pareja.

Pedir las contraseñas.

Prohibir salir con amistades.

Forzar a tener relaciones sexuales.

Invalidar sus necesidades o puntos de vista porque «no son importantes o el otro/a no sabe o no entiende».

Limitar la vestimenta de la pareja.

Robar objetos personales como dinero, documentación, etc.

Amenazar con difundir fotografías de contenido íntimo.

Golpear por miedo a perder a la pareja.

Amenazar con quitarse la vida si la relación se termina.

TIPO
DE VIOLENCIA

Violencia doméstica: se refiere a la perpetrada en el hogar o unidad doméstica, generalmente por un miembro de la familia que vive con la víctima, hombre o mujer, infante, adolescente o adulto, con el empleo deliberado de la fuerza (Walton y Pérez, 2019 ).

MANIFESTACIONES DE LA VIOLENCIA

Agresiones físicas: Abofetear, golpear, patear o pegar.

Violencia sexual: Relaciones sexuales forzadas y otras formas de coacción sexual.

Maltrato emocional: Insultos, denigración, humillación constante o intimidación.

Psicológica: Controlar, manipular u omitir acciones de responsabilidad.

Verbal: Gritos, insultos, ley del hielo (indiferencia).

Económica o patrimonial: No dar manutención para las hijas e hijos, negar el acceso a las propiedades.

ALGUNOS
EJEMPLO

Los golpes e insultos para «educar».

Aplicación de la ley del hielo.

Omitir cuidados de los padres hacia las hijas e hijos.

Destrucción de bienes personales.

Humillación frente a otros miembros de la familia.

La violencia es algo que nos atraviesa a todas y todos. Se clasifica según quién la ejerce, el contexto en donde se lleva a cabo, los daños que causa y hacia quién va dirigida. Por ejemplo, podemos ser víctimas de violencia en nuestra familia, comunidad y pareja, en cualquier contexto como la casa, la escuela y el ciberespacio, por personas conocidas como padres, madres, tíos, esposos, novios, amigos y compañeros, compañeras. Las formas de violencia se pueden enlazar entre ellas y repetir.

ONU Mujeres (2024), identifica diversas formas de violencia que afectan a mujeres y niñas.

1. Violencia física: Cualquier acto que cause daño físico, como golpes, empujones o quemaduras.

2. Violencia sexual: Incluye violación, abuso sexual, acoso sexual y explotación sexual.

3. Violencia psicológica o emocional: Conductas que causan daño emocional, como amenazas, humillaciones o aislamiento.

4. Violencia económica: Control o limitación de los recursos económicos de la mujer, impidiéndole acceder a sus propios medios financieros.

5. Violencia simbólica: Reproducción de estereotipos y roles de género que perpetúan la desigualdad y la discriminación.

6. Violencia institucional: Acciones u omisiones de instituciones que discriminan o revictimizan a las mujeres.

7. Violencia digital: Acoso, amenazas o difusión de contenido íntimo sin consentimiento a través de medios digitales.

8. Violencia obstétrica: Maltrato físico, verbal o procedimientos no consentidos durante el embarazo, parto y posparto.

Además, existen nuevos contextos y marcos como las redes sociales y el ciberespacio, medios en los  que también se llevan a cabo algunas violencias como el ciberacoso, que puede ser sexual o escolar, o el grooming, que la ejerce un desconocido y puede derivar en explotación o abuso sexual. Estas formas de violencia se revisan con más detalle en el cuarto subtema de este módulo (UNESCO et al., 2018).

La violencia, como hemos visto, se naturaliza al validarla como un método legítimo para resolver conflictos. De esa manera se entorpece la capacidad para encontrar los modos de resolver esos mismos conflictos de forma pacífica y dialogada. La violencia  genera ansiedad, angustia, depresión y comportamientos autodestructivos como la autolesión; también produce  trastornos de identidad al suscitar una mala imagen de sí, lesiones, discapacidades y muerte, entre otras consecuencias (UNICEF, 2020).

Tome un momento para reflexionar: con lo que ahora sabemos sobre las violencias, ¿percibe usted algún tipo de violencia en su vida? ¿Percibe o ejerce algún tipo de violencia contra sus hijas e hijos? ¿Ha podido comunicarlo y pedir ayuda?

Algunas repercusiones de las violencias afectan  el desarrollo de quien las vive, como la baja autoestima, ya que pueden provocar sentimientos de inferioridad, inutilidad, timidez o miedo, así como sentimientos de soledad, aislamiento, abandono o carencia de amor.

Debemos tener presente que, por ningún motivo, la violencia puede adoptarse como un recurso para la solución de conflictos y que la culpa nunca es de la víctima. La violencia es responsabilidad de quien la ejerce, sobre todo si la o el ejecutor es un adulto.

Recuerde que todas estas manifestaciones de violencia incurren en delito. La pena dependerá de cada legislación nacional, pero existen instrumentos internacionales ratificados por la mayoría de los países latinoamericanos, que definen y protegen los derechos humanos. Los derechos humanos de niños, niñas y adolescentes, incluyendo sus derechos sexuales y reproductivos, están definidos y protegidos en diferentes instrumentos internacionales como:

Convención sobre los Derechos del Niño (CDN, 1989): La Convención sobre los Derechos del Niño es un tratado internacional que establece que todos los niños, niñas y adolescentes tienen derecho a vivir libres de toda forma de violencia, abuso, descuido, malos tratos y explotación, incluyendo el abuso sexual. De la Convención sobre los Derechos del Niño se infiere claramente que la violencia contra niños, niñas y adolescentes es inaceptable bajo cualquier circunstancia. La Convención exige que los Estados tomen todas las medidas necesarias para proteger a la infancia contra cualquier forma de abuso, negligencia, maltrato, explotación y violencia, garantizando así su desarrollo seguro y saludable.

La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW, 1979): La Convención sobre la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación contra la Mujer (CEDAW) es un tratado internacional que establece que la violencia contra las mujeres es una forma de discriminación que limita su libertad y derechos fundamentales. Por lo tanto, obliga a los Estados a tomar medidas para prevenir, sancionar y eliminar dicha violencia, garantizando que las mujeres puedan vivir una vida libre de cualquier tipo de abuso o discriminación.

El Programa de Acción de la Conferencia Internacional sobre Población y Desarrollo (CIPD,1994): El CIPD (1994) estableció un programa histórico que reconoce los derechos reproductivos como derechos humanos fundamentales. Sus principales puntos incluyen el acceso universal a la salud reproductiva, la planificación familiar, la reducción de la mortalidad materna y la promoción de la igualdad de género en el contexto del desarrollo sostenible.

Declaración Universal de los Derechos Humanos (DUDH, 1948): El contenido de la Declaración Universal de los Derechos Humanos es relevante para respaldar la Educación Integral en Sexualidad (EIS) porque enfatiza derechos fundamentales como:

  • Derecho a la educación (Artículo 26): Respalda la necesidad de ofrecer educación integral, inclusiva y basada en el respeto de los derechos humanos, incluyendo la sexualidad.
  • Derecho a la información (Artículo 19): Asegura que las personas tengan acceso a información precisa y adecuada sobre salud sexual y reproductiva.
  • Derecho a la salud y al bienestar (Artículo 25): Fundamenta la importancia de la educación sexual para la prevención de enfermedades, el autocuidado y la promoción del bienestar general.
  • Igualdad y no discriminación (Artículo 2): Reafirma que todas las personas deben tener acceso a EIS sin importar género, orientación sexual, identidad, edad o condición social.

Existen recursos que nos permiten prevenir la violencia, tales como:

  • Modificar nuestras creencias y costumbres que reproducen
  • Respetar y promover la intimidad y consentimiento de niños, niñas y adolescentes.
  • Establecer límites claros y promover que niñas, niños y adolescentes conozcan su cuerpo, escuchen y respeten la decisión y deseos de ellas/ellos mismas y la de los demás, así como de defender y proteger su privacidad.
  • Comunicar a niñas, niños y adolescentes que tienen derecho a una vida libre de violencia.
  • Aplicar técnicas de educación emocional que permitan comunicar necesidades, dudas, inquietudes y que favorezcan la resolución de conflictos de forma pacífica.
  • Reducir o evitar el uso de alcohol y drogas.
  • Utilizar estrategias de planificación familiar.
  • Tener redes de apoyo que faciliten el acceso a la justicia, la comunicación y seguridad de niñas, niños y adolescentes.
  • Acudir a instituciones públicas especializadas, clínicas de salud, gendarmerías, instancias internacionales u organizaciones sociales locales o internacionales como Save the Children, entre otras.

Reflexiones finales

Ahora que puede identificar algunas violencias y sus manifestaciones, es importante desarrollar estrategias familiares y comunitarias que nos apoyen en la eliminación de estas violencias. Tómese un momento para reflexionar. ¿Cuál sería una estrategia adecuada para usted y su familia? ¿Qué es lo que les costaría más trabajo conversar y resolver con sus hijas, hijos y adolescentes? ¿Ha identificado alguna manifestación de violencia en sus hijos e hijas?